El estudio del polvo estelar redefine cómo se propagan los átomos de la vida por el espacio
Durante décadas, los astrobiólogos creyeron que el polvo de las estrellas era el gran motor que esparcía por la galaxia los elementos esenciales para la vida. Un nuevo estudio sobre una estrella gigante cercana demuestra que esa explicación, sorprendentemente, no es suficiente.
El exoplaneta que se encuentra a 40 años luz de la Tierra podría reunir las condiciones adecuadas para la vida
Un pequeño mundo rocoso, bautizado como TRAPPIST-1 e, empieza a confiarnos sus secretos gracias al telescopio James Webb. Los primeros datos descartan atmósferas gaseosas y apuntan a un escenario mucho más cercano al de la Tierra, reavivando la gran pregunta: ¿podría albergar vida?

