Un análisis de sangre puede predecir la demencia en mujeres hasta 25 años antes de los primeros síntomas
Un biomarcador medido en sangre permite anticipar el riesgo de deterioro cognitivo décadas antes de que aparezcan los primeros problemas de memoria. Un estudio con miles de mujeres muestra que la proteína p-tau217 se asocia al desarrollo de demencia hasta un cuarto de siglo antes de que se manifiesten los primeros síntomas del alzhéimer.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Un estudio publicado en JAMA Network Open muestra que el biomarcador p-tau217 en sangre puede predecir el riesgo de demencia hasta 25 años antes de los síntomas. Foto de Akram Huseyn en Unsplash
La medicina lleva décadas persiguiendo un objetivo que parece simple de formular y extremadamente difícil de lograr: detectar la enfermedad de Alzheimer y otras demencias antes de que el cerebro empiece a fallar. Un nuevo estudio sugiere que ese horizonte podría estar hoy más cerca que ayer. En efecto, un simple análisis de sangre podría predecir el riesgo de desarrollar demencia en mujeres hasta un cuarto de siglo antes de que aparezcan los primeros síntomas, según una investigación publicada en la revista JAMA Network Open.
El hallazgo gira en torno a un biomarcador llamado p-tau217, una proteína asociada a los cambios cerebrales característicos del alzhéimer, una enfermedad neurodegenerativa que afecta ya a 800.000 personas en España y a 57 millones en todo el mundo.
Los científicos comprobaron que la presencia elevada de esta molécula en el plasma sanguíneo se relaciona de forma estrecha con el desarrollo posterior de deterioro cognitivo y demencia a lo largo de décadas de seguimiento.
🗣️ «Nuestro estudio sugiere que podríamos ser capaces de identificar a las mujeres con un riesgo elevado de desarrollar demencia décadas antes de que aparezcan los síntomas — explica Aladdin H. Shadyab, primer autor del trabajo y profesor de Salud Pública y Medicina en la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos). Y añade—: Un margen de tiempo tan amplio abre la puerta a estrategias de prevención más tempranas y a un seguimiento más específico, en lugar de esperar a que los problemas de memoria ya estén afectando a la vida cotidiana».
La investigación abre la puerta a una nueva etapa en la detección precoz de las enfermedades neurodegenerativas: un escenario en el que la identificación del riesgo se produce muchos años antes de los problemas de memoria, cuando todavía sería posible intervenir.
Un grupo de mujeres seguido durante más de dos décadas
El estudio se basa en datos de 2.766 mujeres estadounidenses participantes en el Women’s Health Initiative Memory Study, un proyecto de investigación iniciado a finales de los años noventa para estudiar el envejecimiento cognitivo. En el momento de su inclusión en el estudio, las participantes tenían entre 65 y 79 años y no presentaban señales de deterioro cognitivo.
Los investigadores analizaron muestras de sangre tomadas al inicio del seguimiento y midieron los niveles de la p-tau217 (proteína tau fosforilada en la treonina 217). Después observaron durante más de veinte años qué mujeres desarrollaban deterioro cognitivo leve o demencia.
El resultado fue claro: las mujeres con concentraciones más altas de este biomarcador tenían una probabilidad mucho mayor de desarrollar demencia con el paso del tiempo. El análisis reveló que el marcador podía anticipar el riesgo hasta 25 años antes de que aparezcan los síntomas clínicos, un periodo sorprendentemente largo para una enfermedad que se diagnostica normalmente cuando el daño cerebral ya está avanzado.
Además, la asociación se mantuvo incluso al considerar otros factores de riesgo del alzhéimer, como la edad o la genética. Por ejemplo, el marcador seguía siendo predictivo en mujeres portadoras de la variante genética APOE-ε4, uno de los principales factores hereditarios vinculados al alzhéimer.
La pista de una proteína clave
La proteína p-tau217 pertenece a la familia de las proteínas tau, que desempeñan un papel esencial en la estructura de las neuronas. En la enfermedad de Alzheimer estas proteínas se modifican químicamente, en concreto se fosforilan, o sea, añaden un grupo fosfato (PO₄³⁻), y comienzan a acumularse formando ovillos neurofibrilares, uno de los rasgos patológicos característicos del mal de Alzheimer.
Durante años, detectar estos cambios requería pruebas costosas o invasivas, como la tomografía por emisión de positrones (PET) para visualizar depósitos en el cerebro o el análisis del líquido cefalorraquídeo obtenido mediante punción lumbar.
La posibilidad de medir p-tau217 en sangre supone un avance notable porque los biomarcadores plasmáticos son mucho más accesibles y escalables que esas técnicas.
🗣️ «Los biomarcadores sanguíneos como p-tau217 son especialmente prometedores porque son mucho menos invasivos y potencialmente más accesibles que las pruebas de imagen cerebral o los análisis de líquido cefalorraquídeo —destaca Linda K. McEvoy, autora principal del estudio, investigadora sénior en el Kaiser Permanente Washington Health Research Institute y profesora emérita de Salud Pública. Y añade—: Esto es importante para acelerar la investigación sobre los factores que influyen en el riesgo de demencia y para evaluar estrategias que puedan reducirlo».
Diversos estudios recientes han mostrado que esta proteína es uno de los biomarcadores más precisos del alzheéimer, incluso antes de que existan síntomas evidentes.
El nuevo trabajo amplía ese conocimiento mostrando que el marcador no solo refleja la presencia de la enfermedad, sino que también puede anticipar su aparición con décadas de antelación.
Durante años, detectar estos cambios requería pruebas costosas o invasivas, como la tomografía por emisión de positrones (PET) —arriba— para visualizar depósitos en el cerebro o el análisis del líquido cefalorraquídeo obtenido mediante punción lumbar. Cortesía: Dr. Jamshid Maddahi
El largo periodo silencioso del alzhéimer
El resultado encaja con una idea que ha ido consolidándose en la investigación neurológica durante las últimas décadas: el Alzheimer comienza mucho antes de los síntomas.
Los cambios biológicos —acumulación de proteínas tóxicas, inflamación cerebral o pérdida progresiva de neuronas— pueden empezar 20 o incluso 30 años antes de los síntomas. En ese largo periodo silencioso, las personas siguen llevando una vida normal sin sospechar que la enfermedad está gestándose.
Detectar ese proceso temprano es uno de los grandes retos de la medicina del envejecimiento. La razón es simple: cuando aparecen los síntomas, gran parte del daño neuronal ya es irreversible.
Por eso los investigadores creen que biomarcadores sanguíneos como p-tau217 podrían transformar la estrategia frente a la enfermedad. Si el riesgo se identifica con décadas de antelación, se abre la posibilidad de actuar antes del deterioro cognitivo.
P-tau217, un marcador robusto en distintos grupos
Uno de los aspectos destacados del estudio es la diversidad de la muestra analizada. La cohorte incluía mujeres de distintos grupos raciales y con diferentes perfiles de salud, lo que permitió evaluar si el biomarcador p-tau217 funcionaba de manera similar en contextos diversos.
Los investigadores observaron que la combinación de edad y niveles de p-tau217 permitía predecir el riesgo de demencia con una precisión comparable en mujeres blancas y negras.
También analizaron la influencia de factores hormonales. En las mujeres que recibían terapia hormonal con estrógeno y progestina, la asociación entre niveles elevados del biomarcador y riesgo de demencia fue incluso más fuerte que en las que no la recibían.
Este tipo de resultados ayuda a entender cómo interactúan los factores biológicos y hormonales con los procesos neurodegenerativos, una cuestión especialmente relevante en enfermedades que afectan con mayor frecuencia a las mujeres.
Un análisis de sangre, pero aún no para el diagnóstico rutinario
Pese al entusiasmo que generan estos resultados, los propios investigadores y otros expertos subrayan que el test de sangre para detectar el alzhéimer no está listo para usarse como herramienta de cribado general.
Una de las razones es que el esta enfermedad neurodegenerativa sigue siendo una enfermedad sin cura definitiva. Aunque en los últimos años han aparecido tratamientos que ralentizan su progresión, como los anticuerpos monoclonales Lecanemab y Donanemab, su eficacia es todavía limitada.
Además, un resultado positivo en un biomarcador del alzhéimer no significa necesariamente que una persona vaya a desarrollar demencia con certeza. El marcador indica un riesgo aumentado, no un diagnóstico definitivo.
Pese al entusiasmo que generan estos resultados, los propios investigadores y otros expertos subrayan que el test de sangre para detectar el alzhéimer no está aún listo para usarse como herramienta de cribado general. Foto del Centre for Ageing Better en Unsplash
Cambio de paradigma en la investigación
Más allá de su uso clínico inmediato, los biomarcadores sanguíneos de la enfermedad de Alzheimer están transformando la investigación sobre demencias.
Uno de los grandes problemas de los ensayos clínicos en este enfermedad es que muchas personas reclutadas en fases tempranas no desarrollarán la enfermedad durante el tiempo que dura el estudio.
En ese contexto, un biomarcador capaz de detectar el alzhéimer décadas antes de los síntomas podría ser una herramienta decisiva.
El reto del envejecimiento
La relevancia de estos avances se entiende mejor si se observa la magnitud del problema. El alzhéimer es la causa más frecuente de demencia y afecta a millones de personas en todo el mundo.
El estudio publicado en la revista JAMA Network Open aporta una pieza importante a ese puzzle: muestra que un simple análisis de sangre puede predecir el riesgo de demencia.
🗣️ Como resume Shadyab, «en última instancia, el objetivo no es solo predecir la enfermedad, sino utilizar ese conocimiento para retrasar o incluso prevenir la demencia por completo».
La lucha contra el alzheimer y otras demencias, como la vascular, la frontotemporal y la demencia con cuerpos de Lewy, se librará, cada vez más, en las fases silenciosas de la enfermedad, cuando el cerebro aún no ha empezado a olvidar.▪️(10-marzo-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Alzhéimer y Biomarcadores
🩸 ¿Qué es el biomarcador p-tau217?
La proteína p-tau217 es una forma modificada de la proteína tau que se asocia a los cambios cerebrales característicos de la enfermedad de Alzheimer. Niveles elevados en sangre pueden indicar un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
🩸¿Puede un análisis de sangre detectar el alzhéimer?
Los test sanguíneos con biomarcadores como p-tau217 pueden detectar señales tempranas de la enfermedad, aunque todavía no se utilizan de forma rutinaria para el diagnóstico clínico.
🩸¿Cuántos años antes se puede detectar el riesgo de demencia?
Según el estudio publicado en JAMA Network Open, los niveles elevados de p-tau217 en sangre pueden asociarse a un mayor riesgo de demencia hasta 25 años antes de los síntomas.
🩸¿Por qué es importante detectar el alzhéimer antes?
La enfermedad de Alzheimer comienza décadas antes de los síntomas. Detectarla de forma precoz permitiría aplicar estrategias de prevención o tratamientos antes de que el daño cerebral sea irreversible.
Información facilitada por la Universidad de California en San Diego
Fuente: Shadyab A. H., Zhang B., LaCroix A. Z. et al. Plasma Phosphorylated Tau 217 and Incident Mild Cognitive Impairment and Dementia in Older Women. JAMA Netw Open (2026). DOI: 10.1001/jamanetworkopen.2026.1295

