Una hormiga reina congelada en el tiempo: nueva especie de hormiga hallada en el ámbar dominicano
Hace 16 millones de años, la jefa de un hormiguero quedó atrapada por accidente en gotas de resina. Hoy, convertidas en ámbar dominicano, atesoran una nueva especie y confirma que su linaje ya habitaba el Caribe en pleno Mioceno.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Detalle de la cabeza de Hypoponera electrocacica, un nueva especie de hormiga hallada en el ámbar dominicano. Cortesía: Fiorentino et al. 2026
Hace unos dieciséis millones de años, una hormiga reina alada quedó atrapada en unas gotas de resina del árbol extinto Hymenaea protera, en un bosque tropical del Caribe. Con el paso del tiempo, esa resina se transformó en ámbar y preservó su cuerpo casi intacto. Hoy, aquel minúsculo fósil ha permitido a los paleontólogos reconstruir una historia evolutiva que conecta el Mioceno con los ecosistemas actuales.
La protagonista de esta fascinante historia acaba de recibir nombre científico: Hypoponera electrocacica. Se trata de una nueva especie de hormiga descrita a partir de un ejemplar hallado en el ámbar dominicano.
El descubrimiento confirma algo que los entomólogos sospechaban desde hace décadas: que el género Hypoponera, un grupo de hormigas pequeñas y discretas que hoy se encuentra en casi todo el planeta, ya formaba parte de los ecosistemas caribeños prehistóricos. Hasta ahora, sin embargo, nadie había podido demostrarlo con un fósil inequívoco procedente de esta región.
Yacimientos de ámbar dominicano, cápsulas del tiempo
La historia arranca en la isla de La Española, en el Caribe. Sus yacimientos de ámbar dominicano, formados hace unos 16 millones de años durante el Mioceno, constituyen uno de los registros fósiles de insectos más ricos y diversos del mundo. En ese ámbar se han conservado mosquitos, arañas, termitas y multitud de organismos diminutos que, al quedar atrapados en resina vegetal, se preservaron con un nivel de detalle extraordinario.
Entre esas cápsulas de tiempo apareció una pequeña reina alada de hormiga. El ejemplar, depositado en el Museo Nacional de Historia Natural de Santo Domingo, estaba incrustado en un fragmento transparente de apenas un centímetro, con grietas internas y recubierto parcialmente por un hongo blanquecino que creció sobre el cuerpo de la hormiga tras quedar atrapada.
Para estudiar el fósil, el equipo internacional de investigadores, capitaneado por Gianpiero Fiorentino, del New Jersey Institute of Technology, utilizó microscopía de alta resolución y tomografía computarizada de rayos X. Estas técnicas permitieron reconstruir un modelo tridimensional del insecto sin dañarlo, y observar incluso detalles internos y la estructura de sus alas. La precisión alcanzada es tal que se midieron rasgos de apenas fracciones de milímetro, desde la longitud de las antenas hasta la forma del abdomen.
Fotomicrografías e ilustración de Hypoponera electrocacica, nueva especie descrita a partir de una reina fosilizada en ámbar dominicano: detalle frontal de la cabeza, venación del ala anterior y vistas dorsal y lateral del cuerpo. Escala: 0,5 mm. Cortesía: Fiorentino et al. 2026
La hormiga reina, formalmente conocida como gina, pertenecía al género Hypoponera, un grupo de himenópteros del subgrupo de las ponerinas. Hoy existen más de 150 especies descritas y quizá muchas más aún por catalogar, según los autores del trabajo. Son hormigas pequeñas, generalmente depredadoras, que viven en el suelo o entre la hojarasca y forman colonias relativamente modestas, desde unas pocas decenas hasta alrededor de 1.500 individuos.
A pesar de su abundancia global, Hypoponera ha desconcertado a los taxónomos durante años. Su morfología es tan simple y poco distintiva que resulta difícil establecer rasgos únicos que definan el género. Carece de características espectaculares o fácilmente identificables; de hecho, algunos especialistas han descrito estas hormigas como un vacío morfológico.
En una comparación célebre, el entomólogo John Longino señaló que si la subfamilia de las ponerinas fuera un juego de“Mr. Potato Head, Hypoponera sería la patata: la base sin rasgos llamativos.
¿Qué es «Hypoponera» y por qué es importante este hallazgo?
Esa aparente falta de singularidad ha dificultado también el reconocimiento de especies fósiles. Antes de este hallazgo, solo se había descrito formalmente una hormiga fósil de este género, encontrada en ámbar báltico hace más de 150 años. La nueva especie dominicana se convierte así en el segundo fósil conocido de Hypoponera y el primero del hemisferio occidental.
El nombre elegido, Hypoponera electrocacica, combina el latín electrum, ámbar, con la palabra taína, cacique, en su forma femenina. El término alude a la condición de reina alada del ejemplar y a su preservación en resina fosilizada.
A primera vista, la hormiga parece sorprendentemente moderna. Su cabeza, mandíbulas y proporciones corporales se asemejan a las de especies actuales del Caribe. Este parecido sugiere que la morfología del género ha cambiado poco en millones de años, una posible señal de estabilidad evolutiva.
Sin embargo, presenta una combinación de rasgos que la diferencia de todas las especies vivientes conocidas, como el número de dientes en las mandíbulas o la forma del peciolo, la estrecha cintura que une tórax y abdomen.
Por qué este descubrimiento es relevante hoy
Que un insecto tan pequeño y aparentemente anodino aporte información científica relevante puede resultar sorprendente. Pero las hormigas constituyen una pieza clave en los ecosistemas terrestres. En ambientes tropicales y subtropicales, forman una parte esencial de la biodiversidad del suelo y de la hojarasca
Estudios previos han encontrado hormigas Hypoponera en el 75% de las muestras de hojarasca recogidas en los cinco continentes, lo que da una idea de su ubicuidad y de su papel ecológico.
El hallazgo tiene implicaciones más amplias que la simple descripción de una nueva especie. Confirma que las comunidades de hormigas ponerinas ya eran diversas en el Caribe durante el Mioceno temprano. También refuerza la idea de que muchos linajes de hormigas actuales tienen raíces profundas que se remontan a decenas de millones de años.
Reconstrucción volumétrica en 3D de Hypoponera electrocacica, reina fosilizada en ámbar dominicano: vista lateral y dorsal del cuerpo y detalle ampliado del peciolo, con las estructuras anatómicas señaladas. Escalas: 0,5 mm (vistas generales) y 0,2 mm (detalle). Cortesía: Fiorentino et al. 2026
Más hormigas en ámbar nos esperan
Los análisis evolutivos sugieren que el género Hypoponera se separó de sus parientes más cercanos entre finales del Cretácico y el Paleoceno o incluso el Eoceno medio. Es decir, mucho antes de que la reina dominicana quedara atrapada en resina. Su presencia en el ámbar caribeño indica que ya se había dispersado ampliamente por los trópicos y que formaba parte de ecosistemas que, en muchos aspectos, se parecían a los actuales.
Sin embargo, el registro fósil sigue siendo fragmentario. Muchos ejemplares de hormigas en ámbar permanecen sin describir o incluso mal identificados. En colecciones científicas revisadas décadas atrás, algunos fósiles atribuidos a Hypoponera resultaron pertenecer a otros géneros tras análisis más recientes.
La nueva especie ayuda a clarificar esa historia y abre la puerta a revisiones futuras, afirman los autores en el Journal of Paleontology.
Una reina del Mioceno que conecta pasado y presente
El estudio también plantea preguntas sobre la evolución de las hormigas en islas caribeñas. Las especies actuales de Hypoponera en la región pertenecen en su mayoría a linajes ampliamente distribuidos por el Neotrópico. Sin embargo, los investigadores sospechan que existe una diversidad oculta aún por describir. Comparar las especies fósiles con las modernas podría revelar si ha habido estabilidad a largo plazo o si, por el contrario, se produjo un reemplazo de especies a lo largo del tiempo.
El ámbar dominicano seguirá siendo una fuente clave de respuestas. Cada inclusión es una instantánea de un ecosistema desaparecido: un bosque tropical donde resinas pegajosas atrapaban insectos, esporas, polen y fragmentos de vida cotidiana. En ese mundo prehistórico, la reina Hypoponera electrocacica probablemente realizaba un vuelo nupcial, buscando fundar una colonia. El azar —y la química de la resina— detuvo su historia y la convirtió en fósil.
Millones de años después, su diminuto cuerpo permite reconstruir la biografía de un género entero y afinar el mapa de la biodiversidad antigua. En la era de la genómica y los satélites, la paleontología de insectos recuerda que algunos de los secretos más valiosos del pasado caben en un fragmento de ámbar del tamaño de una uña. Y que, a veces, la historia de la vida puede empezar con una hormiga congelada en el tiempo.▪️(23-febrero-2026)
Fuente: Fiorentino G, Bouju V, Sosa D, Navarro S, Barden P. The ant genus Hypoponera (Hymenoptera: Formicidae) in Dominican amber. Journal of Paleontology (2026). DOI: 10.1017/jpa.2025.10213

