Astrónomos captan por primera vez una galaxia primitiva en plena agonía
Una galaxia situada a más de 12.300 millones de años luz está perdiendo el gas que necesita para seguir creando estrellas. El hallazgo, logrado con los telescopios James Webb y ALMA, ofrece la imagen más antigua jamás obtenida de una galaxia en pleno proceso de apagarse.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística de la galaxia primitiva SPT2349-56-C26, cuya larga cola se habría formado al perder gran parte de su gas frío por el fenómeno de arranque por presión dinámica (ram-pressure stripping). Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
Una galaxia sorprendida justo antes de apagarse
Hace más de 13.000 millones de años, cuando el universo apenas había alcanzado el 10 % de su edad actual, una galaxia atravesaba un entorno tan hostil que estaba perdiendo aquello que la mantenía con vida: el gas frío con el que nacen las estrellas que la pueblan.
No se trata de una explosión ni de una colisión espectacular. Hablamos de un proceso mucho más lento, silencioso e implacable. Como un coche que avanza bajo una lluvia torrencial y va perdiendo piezas por la fuerza del viento, esta galaxia parece estar dejando atrás enormes cantidades de gas mientras atraviesa el interior de un joven cúmulo galáctico.
Ahora, un equipo internacional de astrónomos cree haber observado precisamente ese instante. Si su interpretación es correcta, sería la evidencia más temprana hasta ahora de una galaxia masiva que comienza a morir porque el propio entorno en el que vive le está robando el combustible necesario para seguir formando estrellas.
El James Webb y ALMA observan el combustible desplazándose fuera de la galaxia
El hallazgo, realizado gracias a las observaciones llevadas a cabo con el telescopio espacial James Webb (JWST) y del radiotelescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), cambia la visión tradicional sobre cómo evolucionaban las galaxias en los primeros miles de millones de años de vida del cosmos.
Hasta ahora se pensaba que, en aquella época tan precoz, los cúmulos de galaxias todavía estaban demasiado inmaduros como para ejercer este tipo de influencia sobre sus miembros. Sin embargo, las nuevas observaciones indican que esos ambientes extremos ya eran capaces de transformar de manera radical la evolución de galaxias enteras.
La protagonista de esta historia es una galaxia conocida como SPT2349-56-C26, que está situada en un gigantesco protocúmulo, a unos 12.300 millones de años luz de la Tierra. Ese protocúmulo —una agrupación de galaxias en formación, el estado embrionario de un futuro cúmulo de galaxias— contiene alrededor de treinta galaxias concentradas en una región relativamente pequeña del universo primitivo, un auténtico laboratorio natural para estudiar cómo nacieron los grandes cúmulos galácticos actuales.
Las imágenes obtenidas por el James Webb revelan un aspecto sorprendente. Lejos de presentar una estructura simétrica, C26 muestra una forma parecida a un cometa: una cabeza brillante seguida por una larga cola de unos 20.000 años luz formada por cúmulos estelares jóvenes.
Imagen del telescopio espacial James Webb del protocúmulo SPT2349-56. El recuadro señala la galaxia C26, cuya peculiar forma alargada y cometaria constituye una de las evidencias más antiguas conocidas de una galaxia que está perdiendo el gas necesario para seguir formando estrellas. Cortesía: Dazhi Zhou et al.
El misterioso desplazamiento del gas frío
Pero el verdadero descubrimiento llegó al comparar esas imágenes con las observaciones de ALMA.
Mientras el James Webb localiza las estrellas, el ALMA, el telescopio más poderoso para observar el universo frío y el gas molecular que se levanta en el desierto de Atacama (Chile), puede detectar el gas frío a partir de la emisión de carbono ionizado. Y ambos mapas no coinciden.
La mayor concentración de gas aparece desplazada unos 6.000 años luz respecto al cuerpo principal de la galaxia, una separación enorme para este tipo de objetos. Además, más de la mitad del gas frío ya no se encuentra donde debería estar, sino formando parte de la extensa cola que queda detrás de la galaxia.
Los investigadores descartan que esta extraña distribución pueda explicarse por una colisión entre galaxias.
Qué es el arranque por presión dinámica o «ram-pressure stripping»
En las fusiones galácticas suele observarse una intensa explosión de formación estelar y un gas mucho más caliente y excitado. Sin embargo, C26, como se conoce de forma abreviada a esta galaxia moribunda, muestra justamente lo contrario. Conserva todavía una enorme cantidad de gas, pero está formando estrellas a un ritmo relativamente bajo y el gas aparece en un estado sorprendentemente frío y difuso.
➡️ «Todas las pruebas apuntan a que el principal responsable es el arranque por presión dinámica (ram-pressure stripping) y no una interacción gravitatoria», explican los autores del estudio, subido a arXiv. La combinación entre la peculiar forma de la galaxia, el desplazamiento del gas y la presencia de un medio caliente en el protocúmulo constituye, según el equipo, un conjunto de evidencias difícil de explicar mediante cualquier otro mecanismo.
Recordemos que el fenómeno de arranque por presión dinámica se produce cuando una galaxia atraviesa a gran velocidad el gas extremadamente caliente que llena el espacio entre las galaxias de un cúmulo.
Aunque ese medio caliente es extraordinariamente tenue —muchísimo más vacío que cualquier laboratorio terrestre—, el enorme tamaño de las galaxias y las velocidades de cientos o miles de kilómetros por segundo hacen que el efecto acumulado sea devastador.
Ilustración del gas molecular difuso (en rojo) que envuelve las galaxias del núcleo del protocúmulo SPT2349-56. Los astrónomos creen que este medio caliente y denso puede arrancar el gas de las galaxias y acelerar el fin de la formación de nuevas estrellas. Cortesía: ALMA
Una galaxia poblada de estrellas envejecidas
La presión actúa como un viento cósmico que va arrancando de manera progresiva el gas más ligero de la galaxia. Sin ese combustible, desaparece la materia prima necesaria para fabricar nuevas estrellas.
Las ya existentes continúan brillando durante millones o miles de millones de años, pero la galaxia deja, poco a poco, de renovarse y termina convirtiéndose en un objeto apagado, poblado únicamente por estrellas envejecidas.
Es un proceso bien conocido en galaxias relativamente cercanas, pero nunca se había observado con semejante intensidad en una época tan remota del universo.
Una instantánea cósmica
Las observaciones indican que la cola contiene aproximadamente el 55% de todo el gas frío detectado en C26, una proporción extraordinaria que convierte este caso en uno de los episodios de despojo de gas más extremos conocidos hasta la fecha.
➡️ «C26 parece encontrarse en una fase especialmente grave del proceso, en la que la mayor parte del combustible ya ha abandonado el cuerpo principal de la galaxia, aunque esta todavía no ha dejado completamente de formar estrellas», señalan los investigadores.
Eso convierte al objeto en una especie de instantánea cósmica captada justo en mitad de la transformación.
La galaxia todavía está viva.
Pero probablemente le quede poco tiempo.
Observaciones de ALMA de la galaxia C26 que muestran la distribución y el movimiento del gas frío, el polvo y el gas ionizado. Las imágenes revelan que gran parte del gas ha sido desplazado fuera de la galaxia. Cortesía: Dazhi Zhou et al.
Por qué este descubrimiento trastoca lo que sabíamos sobre el cosmos primitivo
Los modelos elaborados por el equipo, que fue dirigido por Axel Weiß, del Instituto Max Planck de Radioastronomía (Alemania), indican que, una vez perdida más de la mitad del gas, la gravedad ya no es capaz de retener con eficacia el combustible restante. El viento cósmico seguirá arrancando el material que queda hasta cortar definitivamente el suministro necesario para fabricar nuevas estrellas.
En otras palabras, los astrónomos creen estar observando una galaxia justo antes de convertirse en una galaxia muerta.
El descubrimiento también modifica la imagen que los astrónomos tenían de los primeros cúmulos galácticos.
Durante años se asumió que aquellos sistemas eran demasiado jóvenes para albergar grandes cantidades de gas caliente entre sus galaxias y que las interacciones gravitatorias eran prácticamente el único mecanismo capaz de alterar su evolución.
Sin embargo, estudios recientes ya habían empezado a encontrar algunos indicios de este tipo de procesos en épocas relativamente tempranas.
Una instantánea única de la muerte de una galaxia
Ahora C26 demuestra que el fenómeno podía ser mucho más intenso de lo esperado y que ya era capaz de transformar galaxias masivas cuando el universo apenas había iniciado su historia.
🗣️ «Nuestros resultados muestran que este mecanismo hidrodinámico ya podía dominar la evolución de galaxias masivas hace más de 12.000 millones de años —concluyen los autores—. El entorno donde vive una galaxia podía decidir su destino mucho antes de lo que se pensaba».
La importancia del hallazgo va más allá de esta única galaxia.
Los investigadores sospechan que C26 podría no ser un caso excepcional.
¿Podría estar ocurriendo lo mismo en otras galaxias?
En el mismo protocúmulo ya se han identificado numerosas galaxias pobres en gas y grandes corrientes de material difuso que no parecen pertenecer a ningún sistema concreto. Todo ello apunta a que el viento cósmico podría estar arrancando gas de muchas galaxias al mismo tiempo y redistribuyéndolo por el interior del cúmulo.
Si esa hipótesis se confirma, este mecanismo habría desempeñado un papel decisivo en la aparición de las primeras galaxias inactivas del universo y en la construcción del gas caliente que hoy llena los grandes cúmulos galácticos.
Las futuras observaciones de alta resolución con el ALMA y el James Webb permitirán comprobar hasta qué punto este fenómeno era habitual en el universo primitivo.
Y quizá descubrir otras galaxias sorprendidas justo en el instante en que el cosmos comenzó a apagar para siempre sus fábricas de estrellas.▪️(5-julio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Galaxia y Muerte
🪦 ¿Qué significa que una galaxia muera?
No significa que desaparezca. Una galaxia se considera muerta cuando deja de formar nuevas estrellas porque ha perdido el gas frío que actúa como materia prima para crearlas.
🪦 ¿Qué es el gas frío de una galaxia?
Es el gas molecular e interestelar a partir del cual nacen nuevas estrellas. Sin él, la actividad estelar acaba deteniéndose.
🪦 ¿Qué es el ram-pressure stripping?
Es un proceso por el que una galaxia pierde su gas al desplazarse a gran velocidad por el medio caliente que existe entre las galaxias de un cúmulo. La presión ejercida por ese medio arranca progresivamente el gas de la galaxia.
🪦 ¿Por qué este descubrimiento es importante?
Porque demuestra que este mecanismo ya funcionaba hace más de 12.000 millones de años, mucho antes de lo que predecían la mayoría de los modelos sobre la evolución de los cúmulos galácticos.
🪦 ¿Qué telescopios participaron en el descubrimiento?
Las observaciones combinaron imágenes del James Webb Space Telescope (JWST) y datos del radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array).
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
Un equipo internacional ha observado una galaxia cuando el universo tenía apenas 1.400 millones de años.
Más de la mitad de su gas frío ya ha sido arrancado por el entorno donde vive.
El fenómeno, denominado ram-pressure stripping, podría estar apagando la formación estelar de la galaxia.
El hallazgo cambia la visión sobre cómo evolucionaban las galaxias en el universo primitivo.
Las observaciones combinan datos del telescopio espacial James Webb y del radiotelescopio ALMA.
Fuente: Dazhi Zhou et al. An extreme ram-pressure stripping event in a protocluster at redshift 4.3. arXiv (2026). DOI: https://doi.org/10.48550/arXiv.2606.18229

