Científicos captan por primera vez macrófagos devorando células vivas de melanoma: un hallazgo que puede cambiar la inmunoterapia contra el cáncer
Un equipo australiano ha logrado grabar por primera vez cómo los «barrenderos» del organismo atacan y devoran células vivas de melanoma en tiempo real. El hallazgo saca a la luz un mecanismo natural de defensa contra el cáncer que podría abrir nuevas vías para mejorar la inmunoterapia.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Macrófagos del sistema inmunitario —representados en azul— atacan y devoran células de melanoma en una recreación artística inspirada en el hallazgo del Instituto Garvan, que logró grabar por primera vez este proceso en tiempo real. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
Un equipo del Instituto Garvan de Investigación Médica, en Sídney (Australia), ha logrado observar por primera vez un fenómeno que hasta ahora se intuía, pero que nunca se había captado con tanto detalle: unas células inmunitarias llamadas macrófagos rodeando y devorando células vivas de melanoma en la piel.
Las imágenes, obtenidas mediante microscopía intravital —una técnica que permite grabar procesos biológicos en organismos vivos en tiempo real— muestran a estos barrenderos del sistema inmune abrazando literalmente a las células tumorales y arrancándoles fragmentos hasta destruirlas.
El hallazgo, publicado en la revista Journal of Experimental Medicine, abre una nueva vía para comprender cómo el organismo contiene de forma natural algunos tumores y plantea futuras estrategias terapéuticas contra el melanoma, el cáncer de piel más agresivo.
«Es la primera vez que alguien captura a un macrófago atacando y engullendo una célula cancerosa viva en tiempo real —afirma la doctora Yuki Keith, primera autora de la investigación. Y añade—: Siempre sospechamos que los macrófagos hacían mucho más de lo que les atribuíamos, pero ahora tenemos las imágenes en vídeo que lo demuestran. Estudiar esto en un sistema vivo es crucial porque representa mejor lo que ocurre en la realidad, muestra la complejidad del sistema inmunitario y abre el camino a los tratamientos del futuro».
Qué son los macrófagos y por qué este descubrimiento es importante
Los investigadores identificaron un subtipo concreto de macrófagos, células especializadas en detectar, rodear y engullir virus, bacterias, células dañadas y restos celulares, que reside en las capas profundas de la piel. Estas células expresan una molécula llamada CD169 y forman una especie de muralla biológica alrededor del tumor. Cuando los científicos eliminaron experimentalmente esos macrófagos en ratones, los melanomas crecieron mucho más deprisa y sin control.
El trabajo sugiere así que estas células inmunológicas desempeñan un papel crucial como primera línea de defensa frente al cáncer.
➡️ «Lo más sorprendente fue ver que estos macrófagos no solo limpiaban restos celulares muertos, algo que ya sabíamos que hacían, sino que atacaban directamente células tumorales vivas», explican los autores del estudio en el Journal of Experimental Medicine.
En las secuencias de vídeo obtenidas durante el experimento, los macrófagos se aproximan a las células cancerosas, las rodean y comienzan un proceso de mordisqueo celular que acaba con la ingestión del tumor. Los investigadores describen este comportamiento de fagocitosis como una mezcla de abrazo y depredación microscópica.
LA GUERRA DE LOS MACRÓFAGOS
Vídeo de microscopía intravital que muestra a un macrófago —en verde— engullendo una célula de melanoma —en magenta— en tiempo real, en una de las primeras evidencias visuales directas de este mecanismo inmunitario contra el cáncer. Cortesía: Phan Lab / Garvan Institute.
El melanoma, uno de los cánceres de piel más agresivos
El melanoma constituye uno de los grandes desafíos de la oncología moderna: en España se diagnostican cada año alrededor de 8.000 nuevos casos, mientras que a nivel mundial la cifra supera los 330.000 diagnósticos anuales, según datos de la Red Española de Registros de Cáncer y de la Organización Mundial de la Salud, respectivamente.
Y, aunque representa una minoría de los tumores cutáneos, es responsable de la mayor parte de las muertes por cáncer de piel debido a su enorme capacidad metastásica. En las últimas dos décadas, la inmunoterapia —tratamientos que estimulan las defensas del paciente para atacar el tumor— ha revolucionado el pronóstico de muchos enfermos.
Sin embargo, una proporción importante de pacientes no responde o desarrolla resistencias. Comprender qué ocurre en las primeras etapas del combate entre el sistema inmune y el cáncer se ha convertido en una prioridad científica.
Qué tienen de especial los macrófagos CD169+
Hasta ahora, la mayor parte de la investigación sobre inmunidad antitumoral se había centrado en los linfocitos T, las células estrella de las inmunoterapias actuales. Los macrófagos, en cambio, mantenían una reputación ambigua. Algunos estudios sugerían que podían favorecer el crecimiento del tumor y ayudarlo a escapar del sistema inmune; otros apuntaban a funciones protectoras.
El nuevo trabajo ayuda a aclarar parte de esa contradicción: no todos los macrófagos son iguales.
Los científicos analizaron la piel de ratones sanos y descubrieron que los macrófagos CD169+ constituyen una de las principales poblaciones inmunitarias de las capas profundas cutáneas. Estas células se concentran especialmente alrededor de vasos sanguíneos y en el tejido adiposo subcutáneo. Cuando los investigadores implantaron melanomas en los animales, observaron que esos macrófagos no penetraban masivamente en el interior del tumor, sino que se organizaban en la periferia, formando una especie de cápsula defensiva.
Una respuesta inmunitaria independiente de las células T
Para comprobar su importancia, el equipo utilizó un anticuerpo que bloquea el receptor CSF1R, una proteína esencial para la supervivencia de estos macrófagos. Al desaparecer las células CD169+, el melanoma creció de manera mucho más agresiva. Las imágenes histológicas mostraron tumores más grandes y desorganizados, desprovistos de la barrera inmunitaria que normalmente los rodeaba.
Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que este mecanismo parece actuar incluso sin la participación de linfocitos T o B, las piezas centrales de la inmunidad adaptativa. Cuando los investigadores realizaron los experimentos en ratones incapaces de producir esos linfocitos, la eliminación de los macrófagos siguió provocando un crecimiento descontrolado del melanoma.
Por qué esto cambia la visión del cáncer
Esto indica que estos guardianes celulares son capaces de frenar por sí solos el avance tumoral mediante una respuesta inmunitaria innata, más antigua desde el punto de vista evolutivo.
🗣️ «Los macrófagos siempre han sido conocidos como el servicio de limpieza del organismo: eliminan células muertas y restos celulares —explica el profesor Tri Phan, autor principal del estudio. Y añade—: Lo que la doctora Keith consiguió grabar es a estas células mordisqueando y engullendo activamente células cancerosas vivas, y limitando el crecimiento del tumor. Lo más importante es que este ataque parece producirse de manera independiente de las células T y B —los componentes inmunitarios a los que normalmente se atribuye la lucha contra el cáncer—, lo que hace que el descubrimiento sea inesperado y realmente emocionante».
Imagen ampliada de un tumor de melanoma humano en la que se observan macrófagos CD169+ —resaltados en verde y rojo— agrupados alrededor de las células cancerosas —en rosa—, formando una primera línea de defensa inmunitaria frente al tumor. Cortesía: Phan Lab / Garvan Institute.
Cómo grabaron a los macrófagos atacando células de melanoma vivas
La observación directa de la fagocitosis —el proceso por el cual una célula engulle a otra— representa uno de los grandes logros técnicos del trabajo. Para conseguirlo, los científicos utilizaron melanomas modificados genéticamente que emitían fluorescencia roja e implantados en ratones cuyos macrófagos brillaban en verde.
De esta guisa, pudieron registrar auténticas escenas de caza microscópicas en tiempo real. En algunos casos, las células inmunitarias aparecían llenas de fragmentos rojos procedentes del melanoma, prueba de que habían ingerido material tumoral vivo.
El descubrimiento también cuestiona algunas ideas previas sobre cómo los macrófagos reconocen sus objetivos. Tradicionalmente, se pensaba que estas células eliminaban principalmente células muertas o moribundas, identificadas por señales químicas específicas. Sin embargo, en este caso, los macrófagos atacaban células tumorales vivas y lo hacían incluso sin utilizar uno de los receptores clásicos asociados a la eliminación de células apoptóticas (en proceso de apoptosis o muerte celular programada), llamado MERTK. Esto sugiere la existencia de mecanismos de reconocimiento tumoral aún desconocidos.
Los científicos también encontraron estos macrófagos en pacientes humanos
La investigación añade además una pieza importante desde el punto de vista clínico: los científicos encontraron macrófagos CD169+ también en muestras de piel humana sana y en biopsias de pacientes con melanoma.
En muchos casos, estas células aparecían agrupadas alrededor de las lesiones tumorales, en posiciones muy similares a las observadas en los ratones.
Algunas incluso contenían fragmentos celulares asociados al melanoma, lo que sugiere que el mismo mecanismo podría estar ocurriendo en humanos.
Qué implicaciones tiene para la inmunoterapia del futuro
Ese detalle abre una posibilidad terapéutica especialmente atractiva. En lugar de destruir indiscriminadamente macrófagos —una estrategia que ha generado resultados contradictorios en algunos ensayos clínicos— quizá sea posible potenciar específicamente a esta subpoblación protectora.
«La idea sería convertir a estos macrófagos en aliados aún más eficaces contra el cáncer», señalan los investigadores. En teoría, unos tratamientos capaces de aumentar el número o la actividad de los macrófagos CD169+ podrían reforzar el control local del tumor y complementar las inmunoterapias actuales.
🗣️ «Mientras que los macrófagos son conocidos como el servicio de limpieza del organismo, también tienen un segundo trabajo: actuar como informadores inmunitarios —comenta la doctora Keith—. Una vez que consumen una amenaza, la descomponen y exhiben un fragmento en su superficie, como si fuera una bandera roja biológica. Sospechamos que estos macrófagos positivos para CD169 están haciendo exactamente eso con las células cancerosas vivas, lo que significa que podrían ser la clave para llamar a la caballería de células T al tumor y rematar el trabajo».
El estudio también obliga a reconsiderar la visión simplista del microambiente tumoral. Durante años, los tumores se describían como ecosistemas donde las células inmunes podían actuar de manera indistinta como enemigas o aliadas del cáncer. Este trabajo muestra que la localización exacta y el subtipo celular importan enormemente.
Los macrófagos que rodean el melanoma no son iguales que los que penetran en él, y sus funciones pueden ser radicalmente distintas.
Microscopía de una sección transversal de piel de ratón con tumores de melanoma. Los macrófagos CD169+ —en verde y amarillo— forman una barrera alrededor del tumor en un intento del sistema inmunitario por contener localmente el avance del cáncer. Cortesía: Phan Lab / Garvan Institute.
Un hallazgo con implicaciones que trascienden al melanoma
Más allá del melanoma, el descubrimiento podría tener reprecusiones en otros cánceres sólidos. Existen células equivalentes en órganos como el hígado y el cerebro, donde ya se había observado cierta capacidad para devorar células tumorales. El nuevo estudio refuerza la idea de que muchos tejidos albergan sistemas de vigilancia inmunitaria locales especializados en contener el crecimiento del cáncer antes de que este consiga expandirse.
✅ «Si consiguiésemos aprovechar esta población de macrófagos, ya dispondríamos, en potencia, de un ejército inmunitario listo para ser movilizado —señala el profesor Phan. E imagina—: Los tratamientos futuros podrían consistir en desarrollar fármacos dirigidos a aumentar su número, hacerlos más hambrientos o mejorar su capacidad para marcar células cancerosas para su destrucción. Combinando este enfoque con las terapias actuales, podríamos lograr que la inmunoterapia funcionara en un grupo mucho más amplio de pacientes».
En pallabras del profesor Phan, «esta estrategia también podría aplicarse a muchos otros cánceres más allá del melanoma, ya que los macrófagos son muy abundantes en la mayoría de los tumores sólidos».
Una película con final inesperado
Quedan, sin embargo, numerosas preguntas abiertas. Los científicos todavía no saben exactamente cómo reconocen estos macrófagos a las células malignas ni qué señales químicas desencadenan el ataque. Tampoco está claro por qué algunos melanomas logran escapar finalmente de esa vigilancia. Es posible que ciertos tumores desarrollen mecanismos para paralizar o engañar a estas células inmunitarias, del mismo modo que ocurre con otros componentes del sistema inmune.
En cualquier caso, las imágenes obtenidas por el equipo australiano ofrecen algo poco habitual en biomedicina: la posibilidad de observar directamente una batalla celular que hasta ahora solo podía inferirse indirectamente.
En las grabaciones, los macrófagos parecen patrullar el tejido como centinelas microscópicos, rodeando al enemigo y devorándolo lentamente. Una escena casi cinematográfica que recuerda que, incluso frente al cáncer, el cuerpo humano despliega estrategias defensivas mucho más sofisticadas de lo que todavía alcanzamos a comprender.▪️(24-mayo-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Macrófagos y Melanoma
🧹 ¿Qué son los macrófagos?
Los macrófagos son células del sistema inmunitario encargadas de eliminar microorganismos, restos celulares y amenazas para el organismo.
🧹 ¿Qué descubrieron los científicos australianos?
Captaron por primera vez macrófagos atacando y devorando células vivas de melanoma en tiempo real.
🧹 ¿Qué es el melanoma?
El melanoma es el tipo más agresivo de cáncer de piel y uno de los más peligrosos por su capacidad de producir metástasis.
🧹 ¿Por qué este hallazgo es importante para la inmunoterapia?
Porque demuestra que ciertas células inmunitarias innatas pueden combatir tumores incluso sin ayuda de células T, lo que abre nuevas vías terapéuticas.
🧹 ¿Se ha observado este fenómeno en humanos?
Sí. Los investigadores encontraron macrófagos CD169+ también en biopsias humanas de melanoma.
Información facilitada por el Garvan Institute of Medical Research
Fuente: Yuki Honda Keith, Emily Duchini, Xufeng Lin, Wunna Kyaw, Felix G.P. Weninger, Rama Dhenni, Aiden Josiah Telfser, Abigail K. Grootveld, Deborah Barkauskas, Angela Fontaine-Titley, Shweta Tikoo, Rohit Jain, Wolfgang Weninger, John W. Frew, Elissa K. Deenick, Robert Brink, Linda K. Martin, Tatyana Chtanova, Leonard D. Goldstein, Richard A. Scolyer, Georgina V. Long, Umaimainthan Palendira, Tri Giang Phan. CSF1R-dependent CD169-positive macrophages locally constrain melanoma growth in the skin. Journal of Experimental Medicine (2026). DOI: https://doi.org/10.1084/jem.20252239

