El asteroide que exterminó a los dinosaurios impulsó la vida subterránea durante ocho millones de años
Un nuevo estudio revela que el impacto de Chicxulub, responsable de la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años, generó un sistema hidrotermal subterráneo que permaneció activo durante al menos ocho millones de años. Los investigadores creen que este entorno caliente y rico en minerales pudo ofrecer condiciones favorables para la vida microbiana y aporta nuevas pistas sobre el origen de la vida en la Tierra y la habitabilidad de Marte.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Aunque el impacto de Chicxulub desencadenó la extinción de los dinosaurios hace 66 millones de años, el calor atrapado bajo el cráter alimentó un sistema hidrotermal que, según el nuevo estudio, permaneció activo durante al menos ocho millones de años, creando así un entorno potencialmente habitable para microorganismos. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
El impacto del asteroide que acabó con los dinosaurios ha sido considerado el paradigma de la destrucción de la vida en nuestro planeta. Hace 66 millones de años, una roca espacial de unos diez kilómetros de diámetro se estrelló en la actual península de Yucatán, que se encuentra en el sureste de México y se adentra entre el golfo de México y el mar Caribe, y liberó una energía equivalente a miles de millones de bombas atómicas.
El resultado fue una catástrofe global que provocó la extinción masiva de cerca del 75 % de las especies del planeta, incluidos todos los dinosaurios no avianos, o sea, los que no tivoeron relación alguna con el origen a las aves actuales.
Pero la ciencia está descubriendo que aquella colisión pudo tener una segunda cara mucho menos conocida. Según un nuevo estudio internacional, el mismo impacto que sumió a la Tierra en uno de los episodios más devastadores de su historia pudo haber creado bajo tierra un oasis caliente y químicamente activo capaz de albergar vida durante millones de años. Los investigadores concluyen que el sistema hidrotermal generado por el impacto de Chicxulub permaneció activo al menos ocho millones de años, cuatro veces más de lo que se pensaba hasta ahora.
🗣️ «Durante mucho tiempo hemos visto los grandes impactos como acontecimientos exclusivamente destructivos —explica Annemarie Pickersgill, geocronóloga de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) y autora principal del estudio. Y añade—: Sin embargo, nuestros resultados muestran que también pudieron crear entornos habitables muy duraderos bajo la superficie, capaces de mantenerse activos durante millones de años».
La investigación, publicada en la revista Communications Earth & Environment, no solo reescribe la historia geológica del famoso cráter de Chicxulub mexicano. También aporta nuevas pistas sobre uno de los grandes enigmas científicos: cómo surgió la vida en la Tierra y si procesos similares pudieron favorecerla en otros mundos.
¿Qué ocurrió cuando el asteroide de Chicxulub impactó contra la Tierra?
Cuando el asteroide impactó contra la Tierra, excavó un cráter de unos 200 kilómetros de diámetro conocido hoy como Chicxulub. La colisión fundió enormes cantidades de roca, fracturó profundamente la corteza terrestre y generó temperaturas extremas.
Sin embargo, una vez pasado el desastre inicial, el calor residual comenzó a interactuar con el agua infiltrada en las rocas fracturadas. Así nació un gigantesco sistema hidrotermal, similar en algunos aspectos a los que existen actualmente alrededor de fuentes hidrotermales o respiraderos volcánicos submarinos.
Hay que decir que los sistemas hidrotermales interesan mucho a los científicos porque se consideran candidatos plausibles para el origen de la vida. Allí coinciden tres ingredientes fundamentales: agua líquida, energía térmica y una rica química mineral. Son auténticos laboratorios naturales donde pueden producirse reacciones complejas capaces de generar moléculas orgánicas y, eventualmente, organismos vivos.
🗣️ «Dondequiera que haya agua caliente fluyendo en la Tierra, hay vida, y sabemos desde hace tiempo que los impactos de asteroides crean sistemas hidrotermales —dice Pickersgill—. Y añade—: Investigaciones anteriores realizadas a principios de la década de 2000 sugerían que el sistema creado por el impacto de Chicxulub duró unos dos millones de años. Esos hallazgos se basaban en modelos informáticos que, incluso en aquel momento, se consideraban estimaciones conservadoras, pero aun así nos sorprendieron los resultados de nuestra investigación»
Hasta ahora se pensaba que el sistema hidrotermal de Chicxulub había durado entre uno y dos millones de años. El nuevo estudio demuestra que la realidad fue mucho más espectacular.
La geóloga Annemarie Pickersgill en el laboratorio donde se realizaron parte de los análisis isotópicos que revelaron la extraordinaria longevidad del sistema hidrotermal de Chicxulub. Cortesía: University of Glasgow
Cómo descubrieron los científicos que el sistema duró 8 millones de años
Para reconstruir cuánto tiempo permaneció caliente el interior del cráter, los investigadores analizaron muestras extraídas durante la Expedición 364 del Programa Internacional de Descubrimiento Oceánico, que perforó el anillo central del cráter a más de 700 metros bajo el fondo marino.
La clave estaba en unos minerales ricos en potasio que crecieron después del impacto, cuando los fluidos calientes circulaban a través de las rocas. Utilizando una técnica de datación isotópica extremadamente precisa conocida como argón-argón (40Ar/39Ar), los científicos pudieron determinar cuándo se formaron esos minerales.
➡️ Los resultados revelaron edades comprendidas entre 66 y 58 millones de años. Es decir, algunos de esos minerales continuaron cristalizando casi ocho millones de años después de la colisión. Según los autores, esta larga secuencia temporal constituye una prueba directa de que el sistema hidrotermal de Chicxulub permaneció activo durante todo ese intervalo.
Para comprobar si los datos tenían sentido, el equipo desarrolló además nuevas simulaciones informáticas del comportamiento térmico del cráter. Los modelos mostraron que el calor y la circulación de fluidos podían mantenerse durante unos ocho millones de años antes de disiparse por completo, coincidiendo sorprendentemente con las edades obtenidas en el laboratorio.
La aportación de simulaciones ultraprecisas
«Lo que más nos sorprendió fue comprobar que las edades obtenidas en las rocas coincidían tan bien con las nuevas simulaciones térmicas —señala Evangelos Christou, coautor del trabajo—. Ambas líneas de evidencia apuntan a que el sistema permaneció activo mucho más tiempo de lo que sugerían los modelos anteriores».
En palabras de este experto en simulaciones hidrodinámicas, «los avances en los métodos computacionales permiten a los investigadores simular sistemas naturales complejos con un realismo sin precedentes, lo que nos acerca aún más a desvelar los misterios de los caóticos procesos físicos que dan forma a la Tierra y a otros cuerpos planetarios a lo largo de las escalas de tiempo geológicas».
«Utilizamos esos avances —añade Christou—para explorar con un detalle sin precedentes las complejas interacciones entre el calor, la composición de las rocas y el flujo de agua que provocó el impacto de Chicxulub, lo que nos permitió estudiar cómo cambiaron los sistemas hidrotermales a lo largo del tiempo y determinar cuánto tiempo permanecieron activos bajo el cráter».
Esquema geológico del cráter de Chicxulub y localización del sondeo científico M0077A, perforado en el anillo central del impacto. Las muestras extraídas de estas rocas fundidas por el choque del asteroide permitieron reconstruir la evolución del sistema hidrotermal que permaneció activo durante millones de años bajo el cráter. Cortesía: Communications Earth & Environment
¿Pudo prosperar vida en el cráter de Chicxulub?
Pero ¿por qué es tan importante que el sistema durara ocho millones de años en lugar de uno o dos?
La respuesta tiene que ver con el tiempo. En geología, ocho millones de años pueden parecer un instante, pero para la evolución biológica representan una eternidad.
Los investigadores destacan que cuanto más tiempo permanece activo un sistema hidrotermal, mayor es la ventana de oportunidad para que se desarrollen reacciones prebióticas, aparezcan microorganismos y estos puedan colonizar nuevos ambientes.
«Ocho millones de años es un plazo enorme para cualquier ecosistema microbiano — afirma David Kring, investigador del Instituto Lunar y Planetario de Houston y uno de los mayores expertos mundiales en Chicxulub. Y continúa—: Si existen agua, nutrientes y una fuente de energía, hablamos de un escenario potencialmente muy favorable para que la vida prospere».
Aunque el estudio no demuestra que hubiera vida en Chicxulub tras el impacto, sí confirma que existieron condiciones habitables durante un periodo extraordinariamente largo. Los autores se muestran prudentes: no disponemos de pruebas directas de colonización microbiana en el cráter durante aquellos millones de años. Sin embargo, el escenario encaja perfectamente con lo que sabemos sobre los ecosistemas hidrotermales modernos.
Un modelo para la Tierra primitiva
Las implicaciones van mucho más allá de México. En efecto, hace más de 4.000 millones de años, durante el eón Hádico, la Tierra sufría un intenso bombardeo de asteroides y cometas. Muchos de aquellos impactos fueron muchísimo mayores que el de Chicxulub.
Los científicos sospechan desde hace tiempo que algunos de esos cráteres de impacto gigantes pudieron actuar como refugios para la vida naciente. El problema era que nadie sabía cuánto tiempo permanecían activos los sistemas hidrotermales generados por los impactos.
El nuevo trabajo sugiere que las estimaciones previas eran demasiado conservadoras. Si un cráter relativamente modesto como Chicxulub pudo mantener agua caliente circulando durante ocho millones de años, los enormes impactos que marcaron la juventud de nuestro planeta quizá sostuvieron entornos habitables durante periodos aún más prolongados.
En otras palabras, cada gran impacto no solo habría sido una fuente de destrucción, sino también un posible vivero para la vida.
Qué implica este descubrimiento para Marte y otros planetas
Las conclusiones también tienen consecuencias para la exploración planetaria.
La Luna, Marte y numerosos satélites y asteroides conservan grandes cuencas de impacto formadas en los primeros tiempos del Sistema Solar. Muchos de esos cráteres son mucho mayores que Chicxulub y permanecen prácticamente intactos.
Si las colisiones generan sistemas hidrotermales duraderos, esos lugares podrían haber ofrecido condiciones adecuadas para la aparición o supervivencia de microorganismos en otros mundos. De hecho, algunos investigadores consideran que los antiguos cráteres marcianos son objetivos prioritarios en la búsqueda de vida extraterrestre pasada.
La propia historia de Marte podría estar íntimamente ligada a este fenómeno. Aunque el planeta perdió gran parte de su atmósfera hace miles de millones de años, el calor generado por impactos gigantes pudo mantener reservorios de agua líquida bajo la superficie durante largos periodos.
🗣️ «Sabemos que planetas como Marte, que no cuentan con la protección de una atmósfera densa como la de la Tierra, han sufrido muchísimos impactos a lo largo de su historia —insiste Pickersgill. Y añade—: Esto incluye períodos en los que el agua pudo haber sido mucho más abundante, y en los que impactos lo suficientemente grandes podrían haber impulsado la formación de sistemas hidrotermales de larga duración capaces de sustentar la vida».
En palabras de esta geóloga y científica planetaria, «las rocas porosas y fracturadas creadas por los impactos generan microentornos donde los microorganismos pueden protegerse de la radiación y las temperaturas extremas. Esas condiciones dan a la vida la oportunidad de afianzarse y prosperar, y es probable que eso sea lo que ocurrió aquí en la Tierra hace miles de millones de años. De cara al futuro de la exploración espacial, estos hallazgos podrían ayudar a futuras misiones a otros planetas a determinar qué cráteres de impacto podrían haber sido los más propicios para albergar vida».
Los científicos creen que la combinación de agua caliente, minerales y energía química en el subsuelo de Chicxulub pudo generar condiciones similares a las de algunos ecosistemas hidrotermales actuales, considerados por muchos investigadores como posibles escenarios para el origen de la vida en la Tierra. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones
La nueva historia de Chicxulub
Paradójicamente, el cráter de Chicxulub, el más famoso de la historia de la extinción, podría convertirse también en uno de los mejores ejemplos de habitabilidad creada por un impacto.
El estudio obliga a replantearse la imagen tradicional de los grandes asteroides como agentes exclusivamente destructivos. La realidad parece mucho más compleja. Los impactos devastan ecosistemas enteros, alteran el clima global y provocan extinciones masivas. Pero al mismo tiempo pueden crear entornos subterráneos ricos en energía, agua y nutrientes que permanecen activos durante millones de años.
Como señalan los autores, Chicxulub representa probablemente solo una pequeña muestra de lo que ocurrió durante la infancia del Sistema Solar. Si los grandes impactos fueron capaces de generar refugios cálidos y duraderos bajo la superficie terrestre, es posible que desempeñaran un papel mucho más importante de lo que imaginamos en la historia temprana de la vida.
La ironía es fascinante: el mismo asteroide que puso fin al reinado de los dinosaurios pudo haber mantenido, durante millones de años, un vasto ecosistema subterráneo oculto bajo tierra. Un recordatorio de que, en la naturaleza, incluso las mayores catástrofes pueden sembrar las semillas de nuevas oportunidades.▪️(10-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Asteroide y Cráter de Chicxulub
💥 ¿Qué es Chicxulub?
Chicxulub es un cráter de impacto de unos 200 kilómetros de diámetro situado en la península de Yucatán, México. Se formó hace 66 millones de años cuando un gran asteroide chocó contra la Tierra.
💥 ¿Fue Chicxulub el asteroide que acabó con los dinosaurios?
Sí. La comunidad científica considera que el impacto de Chicxulub desencadenó la extinción masiva del final del Cretácico, en la que desaparecieron los dinosaurios no avianos y alrededor del 75 % de las especies del planeta.
💥 ¿Qué descubrió el nuevo estudio?
Los investigadores demostraron que el sistema hidrotermal generado por el impacto permaneció activo durante al menos ocho millones de años, mucho más tiempo de lo que indicaban los modelos anteriores.
💥 ¿Por qué es importante este hallazgo?
Porque demuestra que los grandes impactos pueden crear entornos habitables durante millones de años, proporcionando energía, agua y nutrientes para microorganismos.
💥 ¿Qué relación tiene con Marte?
Muchos cráteres marcianos pudieron albergar sistemas hidrotermales similares. Por eso este descubrimiento es relevante para la búsqueda de vida pasada en Marte.
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
El impacto de Chicxulub ocurrió hace 66 millones de años.
Fue el evento que provocó la extinción de los dinosaurios no avianos.
El cráter generó un sistema hidrotermal alimentado por calor residual.
Ese sistema permaneció activo durante al menos 8 millones de años.
Los científicos creen que pudo crear condiciones favorables para microorganismos.
El hallazgo refuerza la hipótesis de que los impactos de asteroides pueden favorecer la aparición de vida.
PALEONTOLOGÍA Y FÓSILES
Información facilitada por la Universidad de Glasgow
Fuente: Pickersgill, A. E., Christou, E., Tremblay, M. M. et al. A long-lived impact-generated hydrothermal system at the Chicxulub impact structure. Communications Earth & Environment (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s43247-026-03618-5

