El cometa interestelar 3I/ATLAS nació en un lugar muy distinto del Sistema Solar
Un visitante llegado de otra estrella ha traído consigo una pista importante sobre cómo nacen los mundos. El cometa interestelar 3I/ATLAS contiene un tipo de agua que revela un origen mucho más frío y diferente al del Sistema Solar.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística del cometa interestelar 3I/ATLAS en su sistema de origen, un entorno frío y poco irradiado donde se formó su peculiar agua rica en deuterio. Crédito: IA-DALL-E-Rexmolón Producciones
El 29 de octubre de 2025, un visitante remoto atravesó el Sistema Solar y ofreció a la ciencia una oportunidad excepcional: estudiar, casi en directo, los restos helados de otro sistema planetario.
Hablamos del cometa interestelar 3I/ATLAS, apenas el segundo objeto de este tipo observado con actividad cometaria tras 2I/Borisov, que fue detectado el 30 de agosto de 2019 por el astrónomo aficionado Gennady Borisov desde Crimea.
Pero, más allá de su mera presencia, este viajero cósmico 3I/ATLAS ha revelado algo mucho más profundo y sorprendente: su agua no se parece a la nuestra. Y esa diferencia apunta a un origen radicalmente distinto.
Qué significa que su agua tenga más deuterio
Un equipo internacional de astrónomos ha analizado este cometa con el radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), en Chile, y se han centrado en una pista química muy concreta: la proporción entre deuterio —uno de los isótopos estables del hidrógeno— e hidrógeno en el agua, conocida como relación D/H.
Este indicador actúa como una especie de huella dactilar del entorno donde se formó el hielo. Y lo que han encontrado los astrónomos es sencillamente impresionante: el agua de 3I/ATLAS contiene más de cuarenta veces más deuterio que la de los océanos terrestres y más de treinta veces más que la de los cometas del Sistema Solar.
🗣️ Como resume el autor principal del estudio, Luis Salazar Manzano, del Deparatamento de Astronomía de la Universidad de Míchigan, «la cantidad de deuterio en relación con el hidrógeno ordinario en el agua es mayor que cualquier cosa que hayamos visto antes en otros sistemas planetarios y en cometas».
Por qué este cometa es tan importante
Para entender por qué esto importa a la ciencia planetaria, conviene retroceder al nacimiento de las estrellas. En las nubes moleculares donde se forman los sistemas planetarios, el frío extremo —por debajo de los 30 ºC sobre el cero absoluto (-273,15 ºC)— favorece ciertas reacciones químicas que enriquecen las moléculas con deuterio, una versión más pesada del hidrógeno.
Ese enriquecimiento queda atrapado en el hielo que, más tarde, dará lugar a cometas, planetas y lunas. Así, midiendo la proporción D/H en el agua, los científicos pueden reconstruir las condiciones físicas del lugar donde ese hielo se originó.
En nuestro sistema solar, esa proporción presenta valores relativamente moderados. Incluso en los cometas, considerados fósiles del proceso de formación planetaria, el enriquecimiento en deuterio es limitado. Por eso, el valor extremo hallado en 3I/ATLAS indica que su agua se formó en condiciones mucho más frías o menos irradiadas que las que dieron origen a nuestro sistema planetario.
En palabras del propio Salazar Manzano, «nuestras nuevas observaciones muestran que las condiciones que dieron lugar a la formación de nuestro sistema solar son muy diferentes de cómo evolucionaron los sistemas planetarios en otras partes de nuestra galaxia».
Un caso extremo en la galaxia
El hallazgo no se obtuvo de forma directa. De hecho, el agua ordinaria (H₂O) ni siquiera fue detectada claramente en las observaciones. En su lugar, los investigadores identificaron la presencia de HDO, agua pesada u óxido de deuterio, una variante del agua en la que uno de los átomos de hidrógeno ha sido sustituido por deuterio.
A partir de esta señal, y mediante modelos sofisticados que simulan la física de la coma del cometa —la nube de gas que lo rodea—, pudieron inferir la proporción D/H.
Los resultados sitúan a 3I/ATLAS en el extremo más alto de todas las mediciones conocidas; de hecho, supera incluso a las protostrellas más enriquecidas en deuterio. Así, el cometa adquiere un valor atípico, muy por encima de cometas, meteoritos e incluso regiones de formación estelar cercanas . «De hecho, la proporción era treinta veces mayor que la de cualquier cometa de nuestro sistema solar y cuarenta veces superior al valor encontrado en el agua de nuestros océanos», subraya el investigador.
Ilustración del cometa interestelar 3I/ATLAS y su trayectoria a través del Sistema Solar, junto a un detalle de su agua rica en deuterio, una firma química que revela un origen mucho más frío y distinto al de nuestro entorno planetario. Cortesía: U-M News / Hans Anderson
El origen del agua puede ser muy diverso
Pero ¿qué puede explicar una diferencia tan marcada? Los investigadores descartan estas dos posibilidades, que estarían dentro de lo razonable:
❌ No parece deberse simplemente a que el cometa se formara en otra región de la galaxia con distinta composición química. Las variaciones en el deuterio a escala galáctica son demasiado pequeñas para justificar un enriquecimiento tan grande.
❌ Tampoco es probable que el cometa haya adquirido esa firma química después de ser expulsado de su sistema de origen, durante su viaje por el espacio interestelar.
La explicación más plausible apunta a las condiciones en su sistema natal. Salazar Manzano y sus golegas barajan estas tres hipótesis:
1️⃣ Una posibilidad es que se formara en un entorno extremadamente frío, quizá en una región donde la estrella naciente no estaba rodeada de otras estrellas masivas que calentaran el gas circundante. A diferencia del Sol, que probablemente se formó en un cúmulo estelar relativamente denso, el progenitor de 3I/ATLAS podría haber surgido en aislamiento, permitiendo que el frío favoreciera una mayor acumulación de deuterio en el agua .
🗣️ Como explica Teresa Paneque-Carreño, astrónoma de la Universidad de Míchigan y coautora del estudio, «este resultado significa que 3I/ATLAS proviene de un lugar más frío y con niveles más bajos de radiación».
2️⃣ Otra hipótesis tiene que ver con la evolución posterior dentro del disco protoplanetario. En nuestro sistema solar, el material original pudo haber sido parcialmente procesado por el calor y la radiación, reduciendo así la proporción de deuterio. Si 3I/ATLAS fue expulsado muy pronto de su sistema natal, antes de que ese procesamiento ocurriera, habría conservado una firma química más primitiva y enriquecida .
3️⃣ También es posible que el cometa se gestara en regiones muy externas de su sistema, más allá de la llamada línea de nieve del dióxido de carbono, donde las temperaturas son aún más bajas. Estas zonas periféricas son, además, más propensas a expulsar objetos al espacio interestelar debido a interacciones gravitatorias con planetas gigantes o estrellas cercanas.
Animación de observaciones del cometa interestelar 3I/ATLAS captadas el 2 de julio de 2025 por el Centro de Coordinación de Objetos Cercanos a la Tierra de la ESA. Este raro visitante, el tercero de su tipo detectado, atraviesa el Sistema Solar a gran velocidad tras su descubrimiento en Chile, sin representar ningún peligro para la Tierra. Cortesía: ESA / Las Cumbres Observatory
Qué nos dice sobre otros sistemas planetarios
Sea cual sea la explicación concreta, el mensaje general es claro: los sistemas planetarios pueden formarse en condiciones mucho más diversas de lo que sugería nuestro ejemplo local. El agua —una molécula clave para la vida— no tiene una historia universal, sino múltiples trayectorias posibles.
🗣️ «Esto demuestra que las condiciones que dieron lugar a la creación de nuestro sistema solar no son universales en el espacio —señala Paneque-Carreño—. Puede parecer algo obvio, pero es una de esas cosas que necesitas constatar».
El descubrimiento de 3I/ATLAS se suma a una revolución silenciosa en la astronomía: la posibilidad de estudiar directamente material procedente de otras estrellas. Hasta hace pocos años, los científicos solo podían inferir la existencia de cometas extrasolares a través de señales indirectas, como discos de polvo o contaminación en atmósferas de enanas blancas. Ahora, estos objetos atraviesan nuestro vecindario cósmico y permiten un análisis químico detallado.
Un mensaje desde otra estrella
En ese sentido, 3I/ATLAS actúa como una cápsula del tiempo galáctica. Su edad cinemática, estimada entre 3.000 y 11.000 millones de años, sugiere que podría haberse formado en una etapa temprana de la historia de la Vía Láctea. Es, en cierto modo, un fósil de los primeros procesos de formación planetaria en la galaxia.
La gran incógnita ahora es si este cometa es una rareza o un ejemplo de una población más amplia. Si futuros objetos interestelares muestran firmas químicas similares, los astrónomos tendrán que replantearse muchas ideas sobre el origen del agua en el universo. Si, por el contrario, 3I/ATLAS resulta ser excepcional, su estudio seguirá siendo clave para entender los extremos posibles en la diversidad planetaria.
En cualquier caso, su paso fugaz ha dejado una huella duradera. No solo ha ampliado el mapa químico del cosmos, sino que ha recordado algo fundamental: nuestro sistema solar no es la medida de todas las cosas. Más allá de él, existen mundos —y aguas— formados en condiciones radicalmente distintas, cuya historia apenas empezamos a descifrar.
Y, como advierte Paneque-Carreño, el futuro de estos hallazgos también depende de nosotros: «Necesitamos cuidar nuestros cielos nocturnos y mantenerlos despejados y oscuros para poder detectar estos objetos pequeños y débiles».▪️(24-abril-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Cometa 3I/ATLAS y Agua
☄️ ¿Qué es un cometa interestelar?
Un objeto helado que no pertenece al sistema solar y que proviene de otro sistema estelar.
☄️ ¿Por qué es importante el deuterio?
Porque permite saber en qué condiciones se formó el agua, especialmente la temperatura.
☄️ ¿Puede haber agua muy distinta en otros sistemas?
Sí. Este estudio demuestra que la composición del agua puede variar mucho entre sistemas planetarios.
☄️ ¿Se descubrirán más objetos como 3I/ATLAS?
Probablemente sí. Nuevos telescopios aumentarán la detección de objetos interestelares.
☄️ ¿Por qué es importante proteger los cielos oscuros?
Porque estos objetos son muy débiles y difíciles de detectar. «Necesitamos mantener los cielos nocturnos oscuros para poder detectar estos objetos pequeños y débiles», advierte Paneque-Carreño.
Información facilitada por la Universidad de Míchigan
Fuente: Salazar Manzano, L. E., Paneque-Carreño, T., Cordiner, M. A. et al. Water D/H in 3I/ATLAS as a probe of formation conditions in another planetary system.Nature Astronomy (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41550-026-02850-5

