El declive de los koalas comenzó mucho antes de que los seres humanos pusiéramos un pie en Australia
Mucho antes de que los primeros seres humanos llegaran a Australia, los koalas ya estaban perdiendo la batalla por sobrevivir. Un análisis de cientos de genomas desvela que el cambio climático y la transformación del paisaje iniciaron su declive hace unos 100.000 años, un suceso que reescribe la historia evolutiva de uno de los símbolos más queridos de los australianos.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Los análisis de 457 genomas revelan que las poblaciones de koalas comenzaron a disminuir hace unos 100.000 años, mucho antes de la llegada de los primeros seres humanos a Australia. Foto de Lukas Tennie en Unsplash
Una idea incuestionable ha dominado la historia reciente de los koalas: que la llegada de los primeros seres humanos a Australia desencadenó el inicio de su declive. Sin embargo, un nuevo estudio genómico publicado en la revista Molecular Biology and Evolution acaba de dar un vuelco a esa narrativa.
Tras analizar cientos de genomas completos de koalas y calcular por primera vez con precisión su tasa de mutación genética, los investigadores concluyen que la gran reducción de sus poblaciones comenzó decenas de miles de años antes de la llegada de nuestra especie al continente australiano.
La investigación, liderada por científicos de la Universidad de Sídney (Australia) y de la Universidad Texas A&M (Estados Unidos), aporta una de las reconstrucciones más detalladas realizadas hasta ahora sobre la historia evolutiva del koala (Phascolarctos cinereus), uno de los animales más emblemáticos de Australia. Y la conclusión principal resulta tan sorprendente como relevaladora para la conservación de este marsupial: el principal responsable del colapso inicial de la especie no habría sido el Homo sapiens, sino los profundos cambios climáticos y ambientales que transformaron el continente durante la última gran glaciación.
«Este estudio reescribe la cronología de la historia genética de los koalas en Australia», afirma Toby Kovacs, doctorando de la Universidad de Sídney y autor principal del trabajo.
Una máquina del tiempo oculta en el ADN
Reconstruir la historia de una especie es un desafío complejo para la ciencia. Los fósiles ofrecen pistas, pero suelen ser incompletos y escasos. Por eso, en las últimas décadas los científicos han recurrido cada vez más al ADN como una especie de archivo histórico capaz de registrar los cambios demográficos ocurridos a lo largo de cientos de miles de años.
En este estudio, los investigadores analizaron los genomas completos de 457 koalas procedentes de toda la costa oriental australiana, la mayor base de datos genética de la especie reunida hasta la fecha. Pero antes necesitaban resolver un problema fundamental: desconocían con precisión la velocidad a la que aparecen nuevas mutaciones en el ADN de los koalas.
Esa cifra es esencial porque actúa como el reloj molecular que permite convertir diferencias genéticas en fechas concretas. Hasta ahora, los estudios sobre koalas utilizaban tasas de mutación tomadas de otros mamíferos, especialmente de seres humanos y de ratones. El inconveniente es evidente: si el reloj está mal calibrado, también lo estarán las fechas que se obtienen.
100.000 años atrás en el tiempo
Para resolverlo, el equipo de invstigación secuenció el ADN de varias familias de koalas, comparando padres e hijos para identificar las posibles mutaciones nuevas que surgen en una sola generación. El resultado fue una tasa de mutación de aproximadamente 6,1 mutaciones por cada mil millones de pares de bases y generación, una cifra considerablemente inferior a la utilizada en algunos trabajos previos.
«Al calcular la tasa de mutación de las poblaciones modernas de koalas, podemos reconstruir hacia atrás su cronología genética hasta hace unos 100.000 años y obtener una visión de la diversidad genética y del tamaño de las poblaciones ancestrales», explica Kovacs.
Y esa diferencia cambió por completo la cronología de la historia de la especie.
🗣️ «Nuestro equipo está generando enormes recursos genómicos para los koalas, pero para comprender plenamente qué pueden decirnos estos datos también necesitamos saber a qué velocidad aparecen nuevos cambios genéticos en la especie —señala Kovacs. Y añade—: Calcular la tasa de mutación mejora nuestra capacidad para reconstruir la historia de las poblaciones de koalas, comprender su capacidad de adaptación y tomar decisiones de conservación más informadas para el futuro».
Un declive anterior a la llegada del «Homo sapiens»
Los nuevos análisis muestran que las poblaciones de koalas crecieron y prosperaron durante cientos de miles de años. Hace unos 700.000 años experimentaron una fase de expansión y mantuvieron tamaños poblacionales relativamente estables durante un largo periodo. Sin embargo, la situación comenzó a cambiar hace alrededor de 120.000 años.
A partir de ese momento se produjo una reducción progresiva y prolongada de sus poblaciones que alcanzó su punto más crítico hace unos 60.000 años. Lo importante es que este descenso comenzó mucho antes de la llegada de los primeros seres humanos modernos a Australia, que según las estimaciones más aceptadas ocurrió entre hace 65.000 y 47.000 años.
🗣️ «El registro fósil es demasiado escaso para saber con exactitud cuántos koalas había hace 100.000 años. Por eso, estudiar sus genomas nos proporciona pistas fundamentales sobre su historia evolutiva», afirma Kovacs.
Las simulaciones realizadas mediante distintos modelos demográficos coinciden en señalar el mismo patrón general: el declive ya estaba en marcha cuando nuestra especie apareció en el continente. Aunque algunos periodos pueden solaparse parcialmente debido a las incertidumbres inherentes a este tipo de reconstrucciones, la tendencia general es clara.
Según los autores, este hallazgo obliga a replantear la idea de que la disminución de los koalas formó parte de una ola global de extinciones provocadas directamente por los humanos sobre la megafauna.
El clima como gran protagonista
«Los análisis genómicos muestran que los koalas han sufrido importantes descensos poblacionales en el pasado debido al cambio climático y a la pérdida de hábitat. Cuando las condiciones ambientales mejoraron, sus poblaciones se recuperaron y volvieron a expandirse por gran parte del este de Australia», explica el autor principal.
Si nosotros no iniciamos el declive, ¿qué ocurrió entonces?
La respuesta parece encontrarse en uno de los episodios climáticos más importantes de la historia reciente de Australia: la progresiva aridificación del continente durante el último periodo glacial.
➡️ Hace más de 100.000 años, Australia comenzó a experimentar condiciones cada vez más secas. Los bosques retrocedieron, aumentaron los incendios naturales y amplias regiones se transformaron en paisajes semiáridos o directamente desérticos. Para una especie tan especializada como el koala, cuya alimentación depende casi exclusivamente de determinadas especies de eucalipto, estos cambios supusieron un desafío enorme.
Uno de los fenómenos más relevantes fue la consolidación de la llanura de Nullarbor, una inmensa extensión prácticamente sin árboles que acabó separando las poblaciones orientales de las occidentales. Durante épocas más antiguas, esa región había albergado ecosistemas mucho más boscosos, capaces de sostener incluso grandes marsupiales arborícolas. Pero hacia hace unos 70.000 años se había convertido ya en una barrera ecológica gigantesca.
El aislamiento de las poblaciones y la reducción de los hábitats adecuados habrían provocado una caída drástica en el número efectivo de individuos, exactamente el patrón que observan los modelos genéticos.
«A la vista de estos resultados, ahora nos preguntamos si otras especies australianas, incluidos los parientes más cercanos de la megafauna extinta, también experimentaron descensos poblacionales antes de la llegada de los seres humanos», explica Kovacs.
Aunque el estudio apunta al clima como causa del declive histórico de la especie, las amenazas actuales están ligadas principalmente a la acción humana: pérdida de hábitat, incendios forestales, enfermedades y fragmentación del territorio. Foto de simon peel en Unsplash
Cinco linajes supervivientes
Otro aspecto interesante del estudio es que los actuales koalas no forman una población homogénea. Los análisis genómicos identifican cinco grupos genéticos distribuidos a lo largo de la costa oriental australiana.
Lo llamativo del asunto es que estas poblaciones parecen haberse separado relativamente tarde, entre hace unos 30.000 y 6.000 años. Es decir, el gran cuello de botella poblacional ocurrió primero y, posteriormente, los supervivientes fueron divergiendo hasta originar los distintos grupos regionales actuales.
Las poblaciones del norte muestran señales de cierta recuperación tras el final de la última glaciación, cuando los bosques de eucaliptos volvieron a expandirse. En cambio, las poblaciones más meridionales, especialmente las de Victoria, parecen haber mantenido niveles más bajos de diversidad genética.
Los seres humanos seguimos siendo una amenaza
Que el declive inicial de los koalas comenzara antes de la llegada humana no significa, ni mucho menos, que las actividades humanas hayan sido irrelevantes para la especie.
🗣️ «Es importante dejar claro que muchas de las amenazas que afrontan hoy las poblaciones de koalas están causadas por los seres humanos, incluida la pérdida de hábitat y la caza», subraya Kovacs.
Él y sus colegas nos recuerdan que las poblaciones actuales continúan sufriendo una intensa presión por:
✅ La destrucción de hábitats.
✅ Las enfermedades.
✅ Los atropellos.
✅ Los ataques de perros.
✅ Los incendios forestales, que son cada vez más frecuentes.
De hecho, los koalas fueron oficialmente clasificados como especie en peligro en varias regiones australianas en 2022.
Además, la explotación masiva para obtener pieles durante los siglos XIX y XX provocó nuevos cuellos de botella poblacionales, especialmente graves en el sur del país.
Los datos genéticos sugieren incluso que algunas poblaciones de Queensland y Nueva Gales del Sur continúan disminuyendo en las últimas generaciones, una tendencia compatible con los censos modernos realizados sobre el terreno.
«Comprender si las poblaciones de koalas están disminuyendo ayuda a los conservacionistas a actuar con antelación, antes de que las poblaciones pierdan diversidad genética y aumenten los riesgos asociados a la endogamia», explica Kovacs.
Una lección para la conservación
Más allá de los koalas, el estudio lanza un mensaje de alcance mucho mayor. Los autores muestran cómo pequeños errores en parámetros básicos, como la tasa de mutación o la recombinación genética, pueden alterar de forma radical nuestra interpretación del pasado.
Al recalibrar correctamente el reloj genético de los koalas, la historia cambia: la especie deja de aparecer como una víctima inicial de la llegada humana y pasa a convertirse en un ejemplo de cómo los cambios climáticos naturales pueden remodelar ecosistemas enteros durante miles de años.
Eso no reduce la responsabilidad actual de protegerla. Al contrario. Comprender que los koalas ya arrastraban una larga historia de declive antes de la colonización humana ayuda a explicar por qué sus poblaciones modernas son tan vulnerables. Después de sobrevivir a glaciaciones, sequías y profundas transformaciones ambientales durante más de cien mil años, los koalas afrontan ahora un nuevo desafío: adaptarse a un mundo donde el cambio climático y la presión humana vuelven a alterar rápidamente los bosques de eucaliptos de los que depende su supervivencia.
«Los koalas sufrieron importantes contracciones de sus poblaciones en el pasado, cuando el clima cambió y desaparecieron hábitats adecuados. Los koalas que sobrevivieron están experimentando ahora una contracción similar, pero esta vez debido a la deforestación, los incendios forestales, la caza y las enfermedades», concluye Kovacs.▪️(9-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Koalas y Amenazas
🐨 ¿Por qué disminuyeron las poblaciones de koalas?
Los datos genómicos indican que el principal motivo fue el cambio climático asociado a la última glaciación y la pérdida de hábitats adecuados para la especie.
🐨 ¿Cuándo comenzó el declive de los koalas?
Según el estudio, las poblaciones empezaron a reducirse hace aproximadamente 100.000 años.
🐨 ¿Fueron los humanos los responsables del primer colapso poblacional?
No. El análisis genético indica que el declive comenzó antes de la llegada de los seres humanos a Australia.
🐨 ¿Qué amenazas afectan hoy a los koalas?
La pérdida de hábitat, los incendios forestales, las enfermedades, la fragmentación del territorio, los atropellos y el cambio climático.
🐨 ¿Están los koalas en peligro de extinción?
Sí. Desde 2022 los koalas están catalogados como especie en peligro en Queensland, Nueva Gales del Sur y el Territorio de la Capital Australiana.
LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS
Los científicos analizaron 457 genomas completos de koalas.
La especie comenzó a declinar hace aproximadamente 100.000 años.
El cuello de botella poblacional más severo ocurrió hace unos 60.000 años.
El declive comenzó antes de la llegada de los primeros humanos a Australia.
El principal responsable parece ser el cambio climático del Pleistoceno.
Los koalas actuales proceden de una única población ancestral superviviente.
El estudio calcula por primera vez la tasa de mutación específica del koala.
EVOLUCIÓN Y MAMÍFEROS
Información facilitada por la Universidad de Sídenay y por la Oxford University Press
Fuente: Toby G. L. Kovacs, Nicole M. Foley, Luke W. Silver, Elspeth A. McLennan, William J. Murphy, Carolyn J. Hogg, Simon Y. W. Ho. Mutation rate estimate and population genomic analysis reveals decline of koalas prior to human arrival. Molecular Biology and Evolution (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/molbev/msag108

