Los 45 planetas con más probabilidades de albergar vida extraterrestre, según los astrónomos
La búsqueda de vida fuera de la Tierra ya tiene un mapa: los astrónomos han identificado los 45 mundos más prometedores entre miles de exoplanetas. Estos planetas rocosos, situados en la zona habitable de su estrella, podrían redefinir lo que entendemos por vida en el universo.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística de un planeta orbitando una estrella más roja, donde microorganismos y plantas podrían reflejar colores muy distintos al verde de los bosques terrestres. Cortesía: Gillis Lowry
Desde que existe la astronomía, una pregunta ha acompañado nuestra mirada al cielo: ¿estamos solos? Hoy, esa cuestión ya no pertenece solo a la filosofía o la literatura.
La astronomía moderna ha convertido la búsqueda de vida en otros mundos en un problema científico concreto, medible y, sobre todo, observable.
Un nuevo estudio internacional ha dado un paso importante en esa dirección: ha identificado 45 exoplanetas rocosos situados en la llamada zona de habitabilidad, la estrecha región alrededor de una estrella donde un planeta podría tener agua líquida en su superficie, condición clave para la vida tal como la conocemos.
De forma resumida, podemos decir que un exoplaneta habitable es un planeta fuera del Sistema Solar que se encuentra en la zona habitable de su estrella, es decir:
✅ No está demasiado cerca (evitando temperaturas extremas).
✅ No está demasiado lejos (evitando congelación).
✅ Puede permitir la existencia de agua líquida en superficie
No son necesariamente mundos habitados, pero sí los mejores candidatos conocidos hasta la fecha para intentar responder a la gran pregunta.
Un catálogo para explorar los límites de la vida
El trabajo, publicado en el Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, no se limita a hacer una lista. Su objetivo es más ambicioso: poner a prueba los límites de la habitabilidad planetaria .
Hasta ahora, los astrónomos han descubierto más de 6.000 exoplanetas, pero la mayoría de ellos son gigantes gaseosos o mundos extremos, muy distintos de la Tierra. Los autores se centran en una minoría mucho más interesante: aquellos pequeños y rocosos que orbitan a la distancia adecuada de su estrella.
🗣️ En palabras de Gillis Lowry, investigadora del Departamento de Astronomía y Centro Cornell de Astrofísica y Ciencias Planetarias, en la Universidad de Cornell (Estados Unidos), y una de las autoras del trabajo, «aunque es difícil decir qué hace que algo tenga más probabilidades de albergar vida, identificar dónde buscar es el primer paso clave; por eso, el objetivo de nuestro proyecto fue decir: “estos son los mejores objetivos para observar”».
La clave es la llamada zona habitable, que Lowry la define como «la región alrededor de una estrella donde la temperatura permitiría que el agua líquida se mantuviera en la superficie, una condición considerada esencial para la vida tal como la conocemos». Pero esta definición es más compleja de lo que parece.
Habitabilidad no significa necesariamente habitado. Tampoco implica que el planeta sea parecido a la Tierra. Solo indica que cumple unas condiciones mínimas que hacen plausible la vida.
Diagrama que muestra los límites de la zona de habitabilidad según el tipo de estrella, con exoplanetas rocosos del nuevo estudio. La posición de esta zona varía con el color estelar, ya que distintas longitudes de onda calientan la atmósfera de los planetas de forma diferente. Crédito: Gillis Lowry / Pablo Carlos Budassi
45 candidatos… y muchos matices
De los miles de exoplanetas conocidos, el equipo de astrofísicos, formado por la citada Lowry y Abigail Bohl, Lucas Lawrence y Lisa Kaltenegger, identificaron 290 situados en la zona de habitabilidad, pero solo 45 de ellos cumplían además con el criterio de ser rocosos, es decir, tener un tamaño similar al de la Tierra.
La cifra se reduce aún más si se aplican modelos más estrictos: solo veinticuatro estarían en una zona habitable más conservadora, basada en simulaciones climáticas tridimensionales.
Esto revela una realidad incómoda: encontrar mundos potencialmente habitables es mucho más difícil de lo que sugiere el número total de exoplanetas descubiertos.
Además, incluso dentro de esos 45 candidatos hay enormes diferencias. Algunos orbitan estrellas enanas rojas, más frías y longevas que el Sol. Otros reciben niveles de radiación estelar muy distintos. Algunos tienen órbitas excéntricas que los acercan y alejan periódicamente de su estrella.
El laboratorio cósmico: comparar con la Tierra
Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es que no basta con estar en la zona habitable. Los cuatro astrofísicos han identificado varios subgrupos de planetas especialmente útiles para entender cómo funciona la habitabilidad.
Por ejemplo, hay mundos que reciben una cantidad de energía similar a la Tierra, lo que los convierte en laboratorios naturales para comprobar si condiciones parecidas producen resultados similares .
Otros están situados en los bordes de la zona de habitabilidad: demasiado cerca o demasiado lejos de su estrella. Estos planetas son clave para entender dónde está realmente el límite entre un mundo habitable y uno estéril.
🗣️«Sabemos que la Tierra es habitable, mientras que Venus y Marte no lo son. Podemos usar nuestro sistema solar como referencia para buscar exoplanetas que reciban una cantidad de energía estelar entre la que reciben Venus y Marte, dice Bohl. Y añade—: Observar estos planetas puede ayudarnos a entender cuándo se pierde la habitabilidad, cuánta energía es demasiada y qué planetas siguen siendo habitables —o quizá nunca lo fueron».
Y luego están los casos más extremos: planetas con órbitas muy elípticas que experimentan grandes variaciones de temperatura a lo largo del año. Estudiarlos podría ayudar a responder una pregunta fundamental: ¿puede la vida adaptarse a condiciones cambiantes?
«La misma idea se aplica a los planetas con órbitas excéntricas: ¿cuánta excentricidad orbital puede tener un planeta y aun así mantener agua en superficie y condiciones habitables?», plantea Bohl.
Recreación artística del sistema planetario TRAPPIST-1 que muestra, de izquierda a derecha, los planetas a, b, c, d, e, f, g y h, según los datos disponibles sobre sus tamaños, masas y distancias a la estrella. De ellos, TRAPPIST-1 d, e, f y g se consideran los más similares a la Tierra. Cortesía: NASA/JPL-Caltech
Los exoplanetas más interesantes para buscar vida
Entre los candidatos más prometedores destacan algunos nombres ya conocidos por los astrónomos:
1️⃣ El sistema TRAPPIST-1, situado a unos 40 años luz, alberga varios planetas rocosos en la zona habitable. Cuatro de ellos —TRAPPIST-1 d, e, f y g— figuran entre los objetivos prioritarios del estudio .
2️⃣ También aparece LHS 1140 b, un planeta algo mayor que la Tierra con una densidad ligeramente superior, lo que sugiere una composición rocosa robusta .
3️⃣ Y, por supuesto, Proxima Centauri b, el planeta potencialmente habitable más cercano, a solo 4,2 años luz, aunque su entorno estelar es especialmente hostil.
Estos mundos ya están siendo observados por telescopios como el James Webb Space Telescope, que ha empezado a analizar sus atmósferas en busca de señales químicas compatibles con la vida.
El problema de las incertidumbres
Pero hay un obstáculo fundamental: los datos aún son incompletos y, en muchos casos, imprecisos.
La habitabilidad planetaria depende de factores difíciles de medir, como la composición de la atmósfera, la presencia de océanos y la actividad geológica. Incluso parámetros básicos como el tamaño y la temperatura de la estrella pueden alterar significativamente las conclusiones.
El estudio muestra que, si se tienen en cuenta las incertidumbres, el número de planetas potencialmente habitables podría aumentar de 45 a más de 50. Esto significa que el catálogo no es definitivo, sino una herramienta dinámica que evolucionará con nuevas observaciones.
Estrellas activas, mundos inciertos
Otro factor crítico es la actividad estelar de las estrellas anfitrionas. Muchas de las candidatas orbitan alrededor de enanas rojas, que son conocidas por emitir intensas llamaradas y radiación ultravioleta.
Estas condiciones podrían erosionar las atmósferas planetarias o hacer que la superficie sea inhóspita. Sin embargo, no necesariamente excluyen la vida. Algunos científicos plantean que la vida podría sobrevivir bajo tierra o bajo el agua, protegida de la radiación.
En otras palabras, la habitabilidad no es una propiedad binaria, sino un espectro de posibilidades.
Mundos más antiguos que la Tierra
El estudio también introduce un elemento fascinante: la edad de los sistemas planetarios.
Algunos de los planetas identificados orbitan a estrellas más antiguas que el Sol, lo que implica que han tenido más tiempo para desarrollar procesos biológicos .
En la Tierra, la vida tardó unos mil millones de años en aparecer, y miles de millones más en evolucionar hacia formas complejas. Si estos mundos han tenido más tiempo, podrían encontrarse en etapas evolutivas muy distintas.
Pero también existe la posibilidad contraria: que sean mundos agotados, donde las condiciones habitables ya han desaparecido.
Recreación artística de un sistema planetario alrededor de una estrella ligeramente más caliente que el Sol. Investigaciones previas del Instituto Carl Sagan sugieren que los organismos podrían desarrollar biofluorescencia para protegerse de una radiación estelar más intensa. Cortesía: Gillis Lowry
El papel de los grandes telescopios
El verdadero valor de este catálogo es práctico. Los 45 planetas seleccionados no son solo una lista: son objetivos prioritarios para los telescopios del futuro.
Instrumentos como el James Webb Space Telescope, el Extremely Large Telescope o los proyectos aún en desarrollo, como el Habitable Worlds Observatory, podrán estudiar sus atmósferas en detalle.
«Identificamos planetas en los bordes interno y externo de la zona habitable, así como aquellos con mayor excentricidad, para poner a prueba nuestra comprensión de lo que se necesita para que un planeta sea y siga siendo habitable. También identificamos los objetivos más observables con el telescopio James Webb y otros telescopios», explica Bohl.
El objetivo es detectar posibles biofirmas, señales químicas que podrían indicar la presencia de vida extraterrestre, como el oxígeno, el metano o combinaciones de gases fuera del equilibrio químico.
Una pregunta abierta
A pesar del avance, el estudio deja claro que seguimos lejos de una respuesta definitiva.
La zona habitable es una guía útil, pero imperfecta. Hay escenarios en los que un planeta fuera de esa zona podría ser habitable —por ejemplo, con atmósferas densas o fuentes internas de calor—, y otros en los que un planeta dentro de ella sería completamente estéril.
🗣️ Como subraya la directora del estudio, Lisa Kaltenegger, del Carl Sagan Institute at Cornell University, «aunque la idea de la zona habitable se ha desarrollado desde la década de 1970, las nuevas observaciones serán fundamentales para determinar si algunas de nuestras suposiciones deben ajustarse».
En última instancia, la habitabilidad planetaria depende de una compleja interacción de factores que apenas empezamos a comprender.
El siguiente paso
Lo que sí ha cambiado es el contexto. Hace apenas tres décadas no conocíamos ningún planeta fuera del Sistema Solar. Hoy tenemos miles. Y ahora, por primera vez, contamos con una lista concreta de mundos donde buscar vida de forma sistemática.
Como resume Kaltenegger con una imagen casi de ciencia ficción: «Como ilustra tan bien Project Hail Mary, la vida podría ser mucho más versátil de lo que imaginamos actualmente, así que averiguar cuáles de los 6.000 exoplanetas conocidos tienen más probabilidades de albergar formas de vida extraterrestre como Astrophage, Taumoeba —o Rocky— podría ser crucial, y no solo para Ryan Gosling».
Recodemos que Project Hail Mary es una novela de ciencia ficción del escritor Andy Weir (autor de The Martian), llevada recientemente al cine bajo el título Proyecto salvación. La historia sigue a un astronauta que viaja a otro sistema estelar en una misión desesperada para salvar la Tierra de una amenaza cósmica. En su viaje entra en contacto con una forma de vida extraterrestre inteligente, lo que convierte la obra en una reflexión sobre la posibilidad de vida fuera de nuestro planeta.
«Nuestro artículo revela a dónde deberías viajar para encontrar vida si alguna vez construyéramos una nave tipo Hail Mary», concluye Kaltenegger
La pregunta ya no es si existen otros planetas parecidos a la Tierra. Sabemos que sí. La cuestión es mucho más difícil —y mucho más emocionante—: ¿hay alguien allí?▪️(22-mazro-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Explanetas y Vida
🪐 ¿Cuántos planetas potencialmente habitables existen?
Actualmente se han identificado 45 exoplanetas rocosos en zona de habitabilidad.
🪐 ¿Cuál es el planeta habitable más cercano?
Proxima Centauri b, a 4,2 años luz.
🪐 ¿Qué significa «zona de habitabilidad»?
Es la región donde un planeta puede tener agua líquida en superficie.
🪐 ¿Ya se ha encontrado vida extraterrestre?
No. Estos planetas son candidatos, no pruebas de vida.
🪐 ¿Cómo se detectará vida en otros planetas?
Analizando sus atmósferas en busca de biofirmas.
Información facilitada por la Royal Astronomical Society
Fuente: Abigail Bohl, Lucas Lawrence, Gillis Lowry, Lisa Kaltenegger. Probing the limits of habitability: a catalogue of rocky exoplanets in the habitable zone.Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/mnras/stag028

