Nuevas razas de perros con alto riesgo de problemas respiratorios: un estudio amplía el mapa del síndrome braquicefálico
Más allá de bulldogs y carlinos, un estudio con casi novecientos perros revela que los problemas respiratorios asociados al hocico corto afectan a muchas más razas de lo que se creía. La investigación identifica nuevos grupos de riesgo y apunta a la cría selectiva y al sobrepeso como factores clave en la salud de estos peludos.
Por Enrique Coperías, periodista científico
El pequinés, el bóxer y el chihuahua son algunas de las razas de rostro achatado que, según una nueva investigación pueden sufrir el síndrome respiratorio obstructivo de razas braquicéfalas (BOAS). Crédito: IA-Copilot-RexMolón Producciones
La lista de perros con problemas respiratorios crónicos acaba de crecer. Un nuevo estudio científico, publicado en la revista PLOS One, amplía el foco más allá de los conocidos bulldogs ingleses, carlinos o bulldogs franceses, y señala a otras doce razas de perros con mayor riesgo de sufrir el síndrome respiratorio obstructivo de razas braquicéfalas (BOAS), una enfermedad que puede afectar gravemente a su calidad de vida.
La investigación, liderada por la veterinaria Francesca Tomlinson, de la Universidad de Cambridge, ha evaluado a casi novecientos perros de catorce razas consideradas braquicefálicas —es decir, de hocico chato— para determinar la frecuencia y gravedad de este trastorno respiratorio.
El resultado indica que la dificultad para respirar en perros no es exclusiva de unas pocas razas populares: está más extendida de lo que se pensaba y presenta patrones muy distintos según la morfología canina de cada animal.
Qué es el síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas (BOAS)
El síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas es una dolencia crónica asociada a los perros de cara chata. Sus signos más visibles son los ronquidos, la respiración ruidosa o la intolerancia al ejercicio, pero sus consecuencias pueden ser mucho más graves. En los casos más graves, los animales pueden sufrir episodios de colapso, cianosis —una falta de oxígeno que vuelve azuladas las mucosas— e incluso morir.
Aun así, durante años estos síntomas se han considerado normales en determinadas razas braquicefálicas, lo que ha dificultado su diagnóstico veterinario y la toma de medidas. El estudio parte de esa premisa: evaluar de forma objetiva cuántos perros presentan realmente dificultades respiratorias y qué rasgos físicos aumentan el riesgo.
Hasta ahora, la mayoría de las investigaciones se había centrado en tres razas de perros braquicefálicos extremadamente populares: el bulldog inglés, el bulldog francés y el carlino. El nuevo trabajo amplía la mirada a otras catorce razas, desde el pequinés hasta el bóxer y el chihuahua, muchas de ellas también reconocibles por sus cráneos acortados o rostros achatados.
Mediciones realizadas a partir de fotografías del cráneo de los perros permiten calcular proporciones clave de su anatomía, como el ancho relativo de los ojos y la longitud del hocico en relación con la cabeza, rasgos que ayudan a evaluar el riesgo de problemas respiratorios en razas de cara chata. Cortesía: Ali Limentani
El estudio: casi novecientos perros analizados
Entre 2021 y 2024, Tomlinson y sus colegas Nai-Chieh Liu, David Sargan y Jane Ladlow examinaron a 898 perros adultos en el Reino Unido. Los animales fueron reclutados en consultas veterinarias, eventos caninos y revisiones de salud organizadas por clubes de criadores. A todos se les realizó una evaluación de la función respiratoria estandarizada que incluía auscultación, observación tras un breve ejercicio físico y mediciones morfológicas detalladas.
El sistema de clasificación utilizado distingue cuatro grados de afectación. Los perros sin signos de dificultad respiratoria se sitúan en el grado 0; los que presentan ruidos respiratorios leves, en el grado 1; y aquellos con síntomas evidentes o incapacidad para hacer ejercicio se clasifican en grados 2 o 3, considerados clínicamente significativos.
Los resultados confirman que prácticamente todas las razas estudiadas presentan algún nivel de anomalía respiratoria. Solo dos —el maltés y el pomerania— no registraron casos clínicamente significativos en la muestra analizada.
Razas de perros con mayor riesgo de problemas respiratorios
El análisis permitió clasificar las razas de perros en tres niveles de riesgo.
1️⃣ Razas con alto riesgo de BOAS:
Pequinés
Spaniel japonés o chin
Estas dos razas mostraron tasas de enfermedad similares a las de los bulldogs y los carlinos, considerados tradicionalmente los más afectados.
2️⃣ Razas con riesgo moderado
Griffon de Bruselas
Boston terrier
King Charles spaniel
Dogo de Burdeos
Shih tzu
En estas razas, entre el 50% y el 75% de los perros presentaban algún grado de alteración respiratoria, aunque no siempre grave.
3️⃣ Razas con riesgo leve
Staffordshire bull terrier
Cavalier king charles spaniel
Chihuahua
Bóxer
Affenpinscher
Pomerania
Más de la mitad de los perros de estas razas estaban libres de síntomas, aunque algunos presentaban signos leves.
El hecho de que incluso razas consideradas relativamente sanas presenten casos subclínicos sugiere que el problema es más amplio y complejo de lo que se creía. «La frecuencia del síndrome varía considerablemente entre razas», concluyen los autores, que recomiendan abordar el problema con estrategias específicas para cada una.
El Spaniel japonés o chin es una de las razas con alto riesgo de padecer BOAS. Cortesía: Joliot
Factores que aumentan el riesgo de problemas respiratorios en perros
Uno de los objetivos del estudio era identificar qué rasgos físicos se asocian con mayor probabilidad de padecer la enfermedad. El análisis estadístico reveló tres factores clave:
✅ Sobrepeso y obesidad. Los peludos con kilos de más tenían casi el doble de probabilidades de sufrir BOAS que los de peso normal. La obesidad canina, por tanto, no solo afecta a la salud cardiovascular o articular de los animales, sino también a su capacidad respiratoria.
✅ Estrechez de las fosas nasales. La estenosis nasal —unos hocicos estrechos que dificultan la entrada de aire— resultó ser uno de los factores más determinantes. Los perros con fosas nasales estrechas presentaban un riesgo significativamente mayor de enfermedad.
✅ Forma del cráneo. Por último, la llamada proporción craneofacial, que mide la relación entre el hocico y el cráneo, también mostró una asociación clara: cuanto más corto es el hocico en relación con la cabeza, mayor es el riesgo de problemas respiratorios en perros. Sin embargo, este factor por sí solo no explica toda la variabilidad.
Una ecuación más compleja
A pesar de la relación entre cara plana y problemas respiratorios, los investigadores advierten de que el vínculo no es lineal. Algunas razas extremadamente chatas, como el king charles spaniel, presentaron tasas de enfermedad menores de lo esperado.
En conjunto, los tres factores identificados —peso corporal, forma de las fosas nasales y proporción craneofacial— explican solo alrededor del 20% de las diferencias observadas en la aparición del síndrome. Esto sugiere que otros elementos, como la genética canina, la estructura interna de las vías respiratorias o la forma del cuello, también desempeñan un papel importante.
El equipo de Tomlinson detectó, por ejemplo, que en algunas razas un cuello proporcionalmente más grueso o una cola más corta podían asociarse a mayor riesgo, aunque estos factores variaban entre razas y requerirán estudios adicionales.
Implicaciones para criadores y dueños
El estudio tiene implicaciones directas para la cría de perros y el bienestar animal. Los autores señalan que conocer los factores de riesgo puede ayudar a criadores y futuros propietarios a seleccionar perros con menor probabilidad de padecer la enfermedad.
También sugieren que los estándares de belleza en exposiciones caninas deberían revisarse para evitar premiar rasgos asociados a problemas de salud, como hocicos excesivamente cortos o fosas nasales muy estrechas. La popularidad de ciertos perros con rasgos extremos puede perpetuar la transmisión de características perjudiciales.
En paralelo, el control del peso en perros aparece como una de las pocas variables modificables. En algunas razas, la pérdida de peso podría reducir la gravedad de los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Un cachorro de raza braquicefálica, como el bulldog francés, durante una revisión veterinaria. Según un estudio reciente con casi 900 perros, varias razas de hocico corto presentan mayor riesgo de sufrir el síndrome obstructivo de las vías respiratorias, una enfermedad que puede dificultar su respiración y afectar a su calidad de vida. Foto de Karsten Winegeart en Unsplash
Un problema creciente de bienestar animal
El auge de las razas braquicefálicas en las últimas décadas ha generado preocupación entre veterinarios y expertos en bienestar animal. Estos perros, muy demandados por su apariencia infantil y su carácter sociable, pueden arrastrar una carga significativa de problemas de salud asociados a su morfología.
El estudio subraya que el síndrome respiratorio no solo provoca ronquidos o jadeos. Puede limitar el ejercicio, dificultar el sueño, reducir la tolerancia al calor y generar estrés fisiológico crónico. En los casos más graves, requiere cirugía veterinaria para corregir las obstrucciones de las vías aéreas.
👉 En palabras de Dan O'Neill, epidemiólogo veterinario del Royal Veterinary College y presidente del Grupo de Trabajo Braquicéfalo del Reino Unido, que no ha participado en el estudio, «es importante que los propietarios entiendan que nunca es normal que un perro respire con ruido estando en reposo o haciendo ejercicio ligero. Esa hambre de aire es una señal clara de sufrimiento crónico»
Los autores del trabajo defienden la ampliación de los programas de evaluación respiratoria —ya existentes para bulldogs, carlinos y bulldogs franceses— a otras razas identificadas como de riesgo alto o moderado. Esto permitiría detectar antes la enfermedad y orientar la selección genética hacia animales más sanos.
Hacia una cría más saludable de perros braquicefálicos
Una de las conclusiones principales es que no existe una única solución válida para todos los perros de cara chata. Cada raza presenta un perfil de riesgo distinto y requerirá estrategias específicas para reducir la prevalencia del síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas.
El trabajo también abre nuevas líneas de investigación sobre la anatomía de las vías respiratorias, la genética y la evolución de estos rasgos en la cría moderna de perros. Comprender por qué algunos perros extremadamente chatos respiran con relativa normalidad mientras otros sufren problemas graves podría ayudar a diseñar estándares de cría más saludables.
Mientras tanto, el mensaje para propietarios y criadores es claro: la respiración ruidosa en perros no debe considerarse una característica simpática o inevitable. Puede ser la señal de un problema de salud que limita la vida del animal. Reconocerlo es el primer paso para evitar que la selección estética siga imponiéndose sobre el bienestar de los perros.▪️(19-febrero-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Perros y síndrome braquicefálico
🐶 ¿Qué es el síndrome braquicefálico en perros?
El síndrome obstructivo de las vías respiratorias braquicefálicas (BOAS) es una enfermedad que afecta a perros de hocico corto o cara chata. Provoca dificultades para respirar debido a la forma del cráneo, el hocico y las vías respiratorias superiores.
🐶 ¿Qué razas de perros tienen más riesgo de problemas respiratorios?
Además de bulldog, bulldog francés y carlino, un estudio reciente identifica otras razas con alto riesgo, como pequinés y chin japonés. También presentan riesgo moderado el boston terrier, shih tzu, griffon de Bruselas o dogo de Burdeos.
🐶 ¿Cómo saber si mi perro tiene dificultades respiratorias?
Los síntomas más comunes son respiración ruidosa, ronquidos, jadeo excesivo, intolerancia al ejercicio, fatiga rápida o dificultad para dormir. En casos graves puede haber desmayos o problemas para soportar el calor.
🐶 ¿Los perros de cara chata siempre tienen problemas respiratorios?
No todos los perros braquicefálicos sufren el síndrome, pero tienen mayor riesgo. La probabilidad depende de factores como la forma del hocico, el peso, el tamaño de las fosas nasales y la genética de cada animal.
🐶 ¿El sobrepeso empeora los problemas respiratorios en perros?
Sí. El estudio indica que los perros con sobrepeso tienen más probabilidades de sufrir dificultades respiratorias. Mantener un peso saludable puede ayudar a reducir la gravedad de los síntomas.
🐶 ¿Se pueden prevenir los problemas respiratorios en perros braquicefálicos?
No siempre se pueden prevenir, pero sí reducir el riesgo. Elegir criadores responsables, evitar la obesidad, realizar revisiones veterinarias y no normalizar la respiración ruidosa son claves para mejorar su salud.
🐶 ¿Tiene tratamiento el síndrome braquicefálico?
El tratamiento depende de la gravedad. Puede incluir control del peso, medicación o cirugía para corregir las obstrucciones en las vías respiratorias. El diagnóstico temprano mejora el pronóstico.
🐶 ¿Por qué cada vez hay más perros con este problema?
La popularidad de las razas de cara chata ha aumentado en los últimos años. La selección por rasgos estéticos como hocicos muy cortos o narices pequeñas ha incrementado el riesgo de problemas respiratorios en muchas de estas razas.
Fuente: Francesca Tomlinson ,Nai-Chieh Liu,David R. Sargan,Jane F. Ladlow. A cross-sectional study into the prevalence and conformational risk factors of BOAS across fourteen brachycephalic dog breeds. PLOS One (2026). DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0340604

