Un fósil de «Paranthropus» de hace 2,6 millones de años reescribe la historia de los primeros homínidos
El hallazgo de una mandíbula en el norte de Etiopía amplía en mil kilómetros el territorio conocido de Paranthropus y desmonta la idea de que fue un homínido torpe y limitado. El fósil revela que este antiguo pariente humano era más adaptable, diverso y competitivo de lo que la ciencia había creído hasta ahora.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Ilustración de una familia de Paranthropus en su hábitat africano, un homínido robusto que vivió hace más de dos millones de años y que, según un nuevo fósil hallado en la región etíope de Afar, estuvo mucho más extendido y fue más adaptable de lo que se creía. Crédito: IA-DALL-E-©RexMolón Producciones
Un fósil de una mandíbula inferior hallado en el norte de Etiopía obliga a revisar algunas de las ideas más asentadas sobre los primeros pasos de la evolución humana. Se trata de una mandíbula inferior parcial de Paranthropus, con una antigüedad de 2,6 millones de años, descubierta en la región de Afar y descrita con detalle en la revista Nature.
El hallazgo amplía en mil kilómetros hacia el norte el área de distribución conocida de este género de homínidos y apunta a que era mucho más versátil y adaptable de lo que se creía hasta ahora.
El descubrimiento de esta mandíbula parcial, catalogada como MLP-3000-1, lo firma un equipo internacional liderado por el paleoantropólogo Zeresenay Alemseged, de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, y constituye el primer fósil de Paranthropus encontrado en Afar, una zona clave para la paleoantropología africana. Allí se descubrió Lucy, el célebre esqueleto de Australopithecus afarensis de 3,2 millones de años que demostró que nuestros antepasados caminaban erguidos mucho antes de lo que se pensaba. En la misma zona apareció Selam, una cría excepcionalmente bien conservada de la misma especie, que permitió conocer cómo crecían y se desarrollaban estos primeros homínidos.
Afar también es el lugar donde se halló Ardi, perteneciente a la especie Ardipithecus ramidus y datado en 4,4 millones de años, un homínido muy primitivo que arrojó luz sobre los orígenes del linaje humano tras la separación de chimpancés y humanos. Además, en esta región se han encontrado algunos de los restos más antiguos atribuidos al género Homo, con cerca de 2,8 millones de años.
¿Quién fue Paranthropus y por qué importa este descubrimiento?
Hasta ahora, los restos de Paranthropus, un homínido que se caracteriza por poseer unas mandíbulas poderosas y grandes molares, se concentraban en regiones más meridionales del este y el sur de África. Los Paranthropus eran de complexión robusta, adaptados a caminar erguidos pero con una anatomía muy especializada para la masticación. Se caracterizaban por presentar cráneos macizos, mandíbulas extremadamente fuertes, grandes molares con esmalte grueso y crestas óseas en la parte superior del cráneo donde se insertaban potentes músculos masticatorios. Aunque su aspecto recuerda en parte al de los grandes simios, tenían un cuerpo claramente bípedo y una estatura relativamente baja y fornida.
Durante mucho tiempo se les consideró consumidores de una dieta muy dura y limitada, pero hoy se cree que, pese a su imponente aparato dental, fueron capaces de adaptarse a distintos alimentos y entornos, lo que revela una flexibilidad ecológica mayor de la que se les atribuía.
🗣️ «Si queremos entender nuestra propia trayectoria evolutiva como género y especie, necesitamos comprender los factores ambientales, ecológicos y competitivos que moldearon nuestra evolución —explica Alemseged. Y añade—: Este descubrimiento es mucho más que una simple instantánea de la presencia de Paranthropus: arroja nueva luz sobre las fuerzas que impulsaron la evolución del género».
Arriba, distintas vistas de MLP-3000-1, la nueva mandíbula inferior parcial izquierda de Paranthropus con su molar preservado. Abajo, comparación directa de este fósil con mandíbulas de otros homínidos: Australopithecus afarensis, Paranthropus aethiopicus y Homo temprano, que permite situar el nuevo hallazgo en el árbol evolutivo humano. Cortesía: Alemseged Research Group.
Más de quince especies de homínidos en el registro fósil
Desde que las líneas evolutivas de humanos y chimpancés se separaron hace unos siete millones de años, nuestros antepasados atravesaron un proceso complejo que desembocó en la aparición de Homo sapiens hace unos 300.000 años.
«Intentamos entender quiénes somos y cómo llegamos a ser humanos, y eso tiene implicaciones para cómo nos comportamos, cómo impactamos en el entorno y cómo ese impacto revierte sobre nosotros», subraya Alemseged.
El registro fósil muestra más de quince especies de homínidos, agrupadas en grandes categorías que van desde los bípedos ocasionales, como el Ardipithecus hasta el género Homo, con cerebro grande, herramientas sofisticadas y bipedismo obligado. Paranthropus, también llamado australopiteco robusto, comparte el bipedismo habitual con Australopithecus, pero destaca, como hemos menciionado, por su aparato masticador extremo: molares enormes, esmalte grueso y una musculatura facial preparada para masticar alimentos duros.
Una ausencia que desconcertaba a los paleoantropólogos
En Afar se han encontrado cientos de fósiles de Ardipithecus, Australopithecus y Homo, lo que hacía especialmente llamativa la ausencia de Paranthropus.
🗣️ «La aparente ausencia de Paranthropus era conspicua y desconcertante para los paleoantropólogos, muchos de los cuales concluyeron que el género simplemente nunca se aventuró tan al norte», señala Alemseged.
Algunos expertos lo atribuían a una dieta muy especializada que habría limitado su expansión; otros pensaban que no pudo competir con los Homo, un género más flexible. «Sin embargo, ninguna de las dos explicaciones es correcta: Paranthropus era tan extendido y versátil como Homo, y el nuevo hallazgo demuestra que su ausencia en Afar era un artefacto del registro fósil», afirma Alemseged.
Tecnología del siglo XXI para fósiles de 2,6 millones de años
La mandíbula procede del área de investigación de Mille-Logya, en Afar, y es uno de los ejemplares de Paranthropus más antiguos conocidos. Tras recuperar los fragmentos en el yacimiento, el equipo los analizó en Chicago mediante microtomografía computarizada, una técnica de alta resolución que permite estudiar la anatomía interna del fósil sin dañarlo.
«Es una conjunción extraordinaria: una tecnología ultramoderna aplicada a un fósil de 2,6 millones de años para contar una historia que nos concierne a todos», dice Alemseged.
Durante décadas, el Paranthropus fue apodado el cascanueces de la evolución humana, una etiqueta que reforzaba la idea de un homínido especializado y condenado a la extinción frente a la flexibilidad del género Homo.
El paleoantropólogo Zeresenay Alemseged examina fragmentos fósiles aún sin identificar durante el trabajo de campo en Afar, Etiopía, en busca de restos pertenecientes a un ejemplar de Paranthropus. Cortesía: Alemseged Research Group.
Repensar la relación entre el «Paranthropus» y el «Homo»
El fósil de Afar cuestiona ese relato. Desde sus orígenes más tempranos, Paranthropus parece haber sido capaz de ocupar distintos entornos y de aprovechar una dieta más amplia de lo que sugería su imponente dentadura.
«El nuevo descubrimiento nos da pistas sobre las ventajas competitivas de cada grupo, el tipo de dieta que consumían, las adaptaciones musculares y esqueléticas que tenían, si usaban herramientas de piedra o no —explica Alemseged. Y concluye—: Son aspectos de su adaptación y comportamiento que tratamos de descifrar. Hallazgos como este desencadenan preguntas muy interesantes a la hora de revisar, corregir y formular nuevas hipótesis sobre cuáles fueron las diferencias clave entre los principales grupos de homínidos».
Más que añadir una pieza al puzle, la mandíbula de Paranthropus hallada en Afar obliga a replantear el mapa evolutivo africano y a reconocer que la historia de nuestros parientes más antiguos fue, probablemente, más compleja, diversa y abierta de lo que durante mucho tiempo se pensó.▪️(22-enero-2026)
Preguntas&Respuestas: Paranthropus y Afar
💀 ¿Qué es Paranthropus?
Un género de homínidos extintos caracterizado por mandíbulas robustas y grandes molares, que vivió en África hace entre 2,7 y 1 millón de años.
💀 ¿Dónde se ha encontrado el nuevo fósil?
En la región de Afar, al norte de Etiopía, una zona clave para el estudio de la evolución humana.
💀 ¿Por qué este fósil es importante?
Porque amplía en 1.000 km la distribución conocida del género y demuestra que era más adaptable de lo que se creía.
💀 ¿Qué implica para la evolución humana?
Obliga a replantear la relación entre Paranthropus y Homo, y su posible competencia ecológica.
Información facilitada por la University of Chicago Medical Center
Fuente: Alemseged, Z., Spoor, F., Reed, D. et al. Afar fossil shows broad distribution and versatility of Paranthropus. Nature (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41586-025-09826-x

