Unos fósiles extraordinarios resuelven un misterio de 500 millones de años: los briozoos ya existían en los albores de la vida animal
Los briozoos han sido los grandes ausentes de la explosión cámbrica… Hasta hoy. Ahora, unos fósiles excepcionalmente conservados hallados en China demuestran que estos animales coloniales ya prosperaban en los océanos hace 520 millones de años, lo que resuelve uno de los enigmas más perseverantes de la evolución.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Reconstrucción artística de un arrecife del Cámbrico temprano hace unos 520 millones de años. En primer plano, colonias de los antiguos briozoos Protomelission gatehousei y Dayingomelission hexaclitia, cuyos fósiles excepcionalmente conservados hallados en China han permitido demostrar que este grupo de animales coloniales ya formaba parte de la explosión cámbrica. Crédito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones / Basada en una ilustración de Zhifei Zhang
Los paleontólogos siempre se encogían de hombros cuando se les preguntaba por qué los briozoos eran los grandes ausentes de la explosión cámbrica, también conocida como la radiación evolutiva del Cámbrico. Antes de este episodio, la vida estaba dominada por organismos relativamente simples, en su mayoría unicelulares o multicelulares de estructura sencilla. Sin embargo, en un intervalo geológicamente corto, de unos 20 o 25 millones de años, surgieron animales con esqueletos, ojos, sistemas nerviosos complejos, apéndices articulados, caparazones y nuevas formas de alimentación y locomoción.
Durante la explosión cámbrica aparecieron los antepasados de grupos tan importantes como los artrópodos (insectos, arañas y crustáceos), los moluscos (caracoles y pulpos), los equinodermos (estrellas de mar), los braquiópodos, los cordados (el grupo que acabaría dando lugar a los vertebrados) y muchos otros.
Mientras prácticamente todos los grandes grupos animales aparecían en el registro fósil hace más de 500 millones de años, estos pequeños e ingeniosos organismos coloniales que son los briozoos (Bryozoa o animales musgo) parecían incorporarse a la historia de la vida mucho más tarde.
Ahora, unos fósiles excepcionalmente conservados hallados en China acaban de resolver uno de los enigmas más persistentes de la paleontología: los briozoos ya estaban presentes en los mares del Cámbrico temprano y formaban parte de la gran radiación evolutiva que transformó la Tierra.
El hallazgo, publicado en la revista Nature, aporta las pruebas más sólidas obtenidas hasta la fecha sobre el origen antiguo de este grupo animal. Gracias a una preservación extraordinaria que incluye tejidos blandos fosilizados, los investigadores han podido identificar estructuras anatómicas inequívocas que confirman que estos organismos pertenecían realmente al filo Bryozoa, un grupo que hoy reúne más de 6.000 especies vivas repartidas por todos los océanos del planeta.
Briozoos, los arquitectos invisibles del fondo marino
Aunque poco conocidos por el gran público, los briozoos, un filo del que se han descrito 5-7'00 especies, desempeñan un papel ecológico fundamental. Son pequeños animales coloniales que viven agrupados en estructuras que recuerdan a diminutos corales, encajes calcificados o delicadas redes ramificadas. Cada colonia está formada por cientos o miles de individuos microscópicos, llamados zooides, que trabajan de forma coordinada.
Estos animales se alimentan filtrando partículas suspendidas en el agua mediante una corona de tentáculos denominada lofóforo. A simple vista, suelen parecer plantas marinas o incrustaciones minerales, pero en realidad son animales altamente organizados.
El problema es que su historia evolutiva siempre ha estado rodeada de incertidumbre. El registro fósil mostraba una gran diversidad de briozoos durante el Ordovícico, hace unos 485 millones de años, pero prácticamente nada antes de esa fecha. Esta ausencia chocaba frontalmente con los estudios genéticos, que situaban el origen del grupo decenas de millones de años antes, durante los albores del Cámbrico.
🗣️ «Los briozoos han sido durante mucho tiempo el gran elefante en la habitación de la paleontología del Cámbrico —explica Timothy Topper, paleontólogo de la Universidad del Noroeste de China y del Museo Sueco de Historia Natural, y coautor del estudio. Y añade—: Todos los grandes grupos animales tenían representantes en este periodo, excepto ellos. Estos fósiles cierran definitivamente ese vacío».
Fósil de Dayingomelission hexaclitia, un briozoo del Cámbrico temprano descubierto en la Formación Xiannüdong, en el sur de China. La excepcional conservación del ejemplar ha permitido identificar tejidos blandos fosilizados, incluidos sacos membranosos mineralizados, una evidencia clave para confirmar que los briozoos ya formaban parte de la explosión cámbrica hace unos 520 millones de años. Cortesía: Baopeng Song
Un misterio que llevaba décadas desconcertando a los científicos
La contradicción entre fósiles y genética se convirtió en uno de los grandes rompecabezas de la evolución animal.
La citada explosión cámbrica, que aconteció entre hace 541 y 520 millones de años, fue un periodo extraordinario durante el cual aparecieron la mayoría de los grandes planes corporales animales que existen hoy. Moluscos, artrópodos, equinodermos, braquiópodos y muchos otros grupos, como ya se ha avanzado, surgieron durante aquel episodio de innovación biológica sin precedentes.
Los briozoos parecían constituir la gran excepción.
En 2021, un fósil llamado Protomelission gatehousei, descubierto en China y Australia, fue propuesto como el primer candidato convincente a representar un briozoo cámbrico. Sin embargo, algunos paleontólogos cuestionaron esa interpretación. Argumentaban que faltaban estructuras anatómicas clave y que aquellos fósiles podrían pertenecer en realidad a algas o incluso a organismos completamente distintos. El debate permaneció abierto durante años.
Fósiles diminutos con detalles imposibles
La nueva investigación cambia radicalmente el panorama.
El equipo liderado por Zhifei Zhang, paleontólogo de la Universidad del Noroeste de China, analizó 38 fósiles procedentes de la Formación Xiannüdong, en la provincia china de Shaanxi. Estas rocas tienen una antigüedad de unos 518 millones de años y corresponden al Cámbrico temprano.
Los ejemplares apenas miden unos pocos milímetros, pero su estado de conservación es extraordinario. Gracias a procesos de fosfatización muy poco frecuentes, no solo se preservaron las partes esqueléticas, sino también tejidos blandos internos que normalmente desaparecen poco después de la muerte.
Utilizando microscopía electrónica, tomografía computarizada de rayos X y técnicas de análisis a escala nanométrica, Zhang y sus colegas pudieron reconstruir detalles anatómicos que rara vez se observan en fósiles tan antiguos.
La conservación de los ejemplares ha sorprendido incluso a los propios investigadores.
🗣️ «Encontrar tejidos blandos conservados dentro de sus esqueletos originales después de más de 500 millones de años es algo extraordinario —nos recuerda Zhang—. Y añade—: Probablemente estos animales habían pasado desapercibidos porque vivían en arrecifes de aguas someras, mientras que los yacimientos cámbricos más famosos proceden de ambientes más profundos».
Entre las estructuras identificadas destacan sacos membranosos, músculos anulares y longitudinales, tabiques internos y elementos esqueléticos especializados conocidos como estilos. Todos ellos constituyen rasgos diagnósticos de los briozoos modernos y de sus parientes fósiles.
Detalle de los zooides de Protomelission gatehousei, un antiguo briozoo del Cámbrico temprano hallado en la Formación Xiannüdong. La imagen revela la extraordinaria conservación de sacos membranosos fosilizados dentro de las cámaras donde vivían estos diminutos animales coloniales, una prueba anatómica clave que confirma el origen cámbrico de los briozoos. (Crédito: Baopeng Song).
La prueba definitiva
El alma del descubrimiento reside precisamente en esos tejidos blandos.
Hasta ahora, los fósiles de Protomelission gatehousei mostraban principalmente características externas. Los nuevos ejemplares muestran que las estructuras internas estaban organizadas exactamente como en los briozoos actuales.
Los investigadores observaron sacos membranosos perfectamente conservados dentro de las cámaras donde vivían los zooides. Incluso identificaron fibras musculares circulares y longitudinales asociadas a estos tejidos. En algunos casos, los tejidos permanecían aún en su posición original dentro del esqueleto fosilizado.
Según los autores, esta combinación de rasgos anatómicos constituye una evidencia irrefutable de que se trata de auténticos briozoos.
Además de confirmar la identidad de Protomelission gatehousei, el estudio describe un segundo género completamente nuevo denominado Dayingomelission hexaclitia. Este organismo poseía una arquitectura colonial diferente, lo que indica que los briozoos ya estaban diversificándose durante el Cámbrico temprano.
Para Baopeng Song, autor principal del trabajo que realiza sus investigaciones en el Shaanxi Key Laboratory of Early Life and Environments, los nuevos fósiles despejan cualquier duda sobre la identidad de estos organismos.
«No estamos viendo formas primitivas o experimentales, sino colonias complejas y perfectamente organizadas —dice Song—. Su anatomía demuestra de forma concluyente que los briozoos ya se estaban diversificando durante la explosión cámbrica».
Más complejos de lo que se pensaba
Uno de los aspectos más sorprendentes del trabajo es que estos organismos no parecen representar formas primitivas o experimentales.
Los análisis filogenéticos realizados por el equipo indican que ambos fósiles pertenecen a una clase de briozoos marinos relativamente avanzados que prosperaron en el Ordovícico y que se conoce como Stenolaemata. Esto implica que la historia evolutiva del filo comenzó incluso antes de la aparición de estos fósiles.
En otras palabras, si hace 518 millones de años ya existían briozoos relativamente especializados y diversos, sus antepasados debieron evolucionar mucho antes.
Los autores sugieren que el origen del linaje podría remontarse a los primeros compases del Cámbrico e incluso, posiblemente, al período Ediacárico, anterior a la explosión cámbrica.
La colonia de Membranipora, un briozoo moderno que crece sobre algas marinas y kelps, ofrece una valiosa ventana al pasado evolutivo de este filo animal. Sus zooides filtradores, provistos de coronas de tentáculos llamadas lofóforos, muestran una organización colonial similar a la que ya exhibían sus antepasados hace más de 500 millones de años durante la explosión cámbrica. Cortesía: Dr. Bruno Pernet / California State University / Department of Biological Sciences / https://www.nikonsmallworld.com/
Un nuevo capítulo en la explosión cámbrica
El hallazgo tiene implicaciones que van más allá de los propios briozoos.
Durante años, algunos pleontólogos han defendido que las colonias animales complejas surgieron de manera progresiva después de la explosión del Cámbrico. Sin embargo, estos fósiles muestran que ya existían organismos capaces de organizar cientos de individuos en estructuras coordinadas y altamente funcionales desde los primeros momentos de la gran radiación animal.
La presencia simultánea de diferentes arquitecturas coloniales indica que la evolución estaba experimentando con múltiples formas de organización biológica. La cooperación entre individuos para construir colonias complejas parece haber sido una innovación mucho más temprana de lo que se pensaba.
Además, los fósiles sugieren que los mares del Cámbrico albergaban una biodiversidad colonial considerablemente más rica de lo que muestran los registros fósiles tradicionales. Es posible que muchos de estos organismos hayan pasado desapercibidos solo porque sus esqueletos eran pequeños, frágiles o difíciles de preservar.
El final de una larga controversia
La importancia del descubrimiento radica también en que cierra una disputa científica que llevaba años abierta.
Los autores examinaron directamente las hipótesis alternativas que proponían que Protomelission era un alga o un organismo sin relación con los briozoos. La nueva evidencia anatómica contradice esas interpretaciones y demuestra que las estructuras observadas corresponden a verdaderos zooides coloniales con características animales que no dejan lugar a la duda.
Para los paleontólogos, se trata de un ejemplo extraordinario de cómo nuevos fósiles pueden transformar nuestra comprensión de la historia de la vida.
Medio siglo después de que surgieran las primeras dudas sobre el origen de los briozoos, los diminutos fósiles de Xiannüdong parecen haber proporcionado por fin la respuesta definitiva. Los briozoos no fueron unos recién llegados a la historia animal. Estuvieron allí desde el principio, compartiendo escenario con los protagonistas de la explosión cámbrica y participando activamente en uno de los momentos más revolucionarios de la evolución de la vida en la Tierra.▪️(4-junio-2026)
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Briozoos y Explosión Cámbrica
🪸 ¿Qué son los briozoos?
Son pequeños animales invertebrados coloniales que viven agrupados en estructuras formadas por miles de individuos microscópicos llamados zooides.
🪸 ¿Cuántos años tienen los fósiles descubiertos?
Los fósiles tienen aproximadamente 520 millones de años y pertenecen al Cámbrico temprano.
🪸 ¿Dónde se encontraron?
En la Formación Xiannüdong, situada en la provincia de Shaanxi, en China.
🪸 ¿Por qué son tan importantes?
Porque constituyen la primera evidencia concluyente de que los briozoos ya existían durante la explosión cámbrica.
🪸 ¿Qué es la explosión cámbrica?
Es un periodo ocurrido hace entre 541 y 520 millones de años durante el cual aparecieron la mayoría de los grandes grupos animales que existen actualmente.
🪸 ¿Qué demuestra este descubrimiento?
Demuestra que los briozoos formaron parte de la gran radiación evolutiva del Cámbrico y que su origen es mucho más antiguo de lo que sugería el registro fósil tradicional.
Información facilitada por el Museo Sueco de Historia Natural
Fuente: Song, B., Zhang, Z., Strotz, L. C. et al.High-fidelity modular skeletons authenticate a Cambrian origin for Bryozoa.Nature (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41586-026-10590-9

