El mapa más preciso jamás creado de la materia oscura, el arquitecto invisible del universo
Imperceptible, omnipresente y decisiva: la materia oscura ha modelado el universo desde sus primeros instantes sin dejarse ver. Ahora, el mapa más preciso jamás creado revela cómo este arquitecto cósmico dio forma a galaxias, estrellas y a las condiciones que hicieron posible la vida.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Comparación de la distribución de la materia oscura en el campo COSMOS observada por el telescopio Hubble (izquierda) y el James Webb (derecha): los contornos señalan regiones con igual densidad, y muestran con mayor nitidez dónde se concentra esta sustancia invisible (en azul). Cortesía: Dr. Gavin Leroy / Prof. Richard Massey / colaboración COSMOS-Webb.
Un mapa sin precedentes delata el papel decisivo de la materia oscura en la arquitectura del cosmos. Un equipo internacional de astrónomos ha logrado la cartografía de mayor resolución hasta la fecha de esta sustancia invisible que atraviesa el universo y que, pese a no emitir ni reflejar luz, ha sido clave en la formación de estrellas, galaxias y planetas.
La materia oscura sigue siendo uno de los mayores enigmas de la física moderna. Aunque constituye alrededor del 85% de toda la materia cósmica, su naturaleza exacta continúa siendo desconocida: no está formada por átomos y no encaja en ninguna de las partículas descritas por el modelo estándar de la física de partículas.
Los científicos solo pueden inferir su existencia a través de sus efectos gravitatorios, y se calcula que miles de millones de partículas de materia oscura atraviesan cada segundo el cuerpo humano sin dejar rastro alguno. A gran escala, esta sustancia actúa como un esqueleto cósmico invisible: forma vastos filamentos que conectan galaxias entre sí y delimitan enormes vacíos, configurando una red que sostiene la estructura del Universo desde sus primeras etapas hasta la actualidad.
Cómo el James Webb ha permitido el mapa más detallado hasta ahora
El trabajo, basado en nuevas observaciones del telescopio espacial James Webb de la NASA, ha sido publicado en la revista Nature Astronomy y ha sido liderado conjuntamente por la Universidad de Durham, en el Reino Unido; el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL), en Estados Unidos; y la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), en Suiza.
El nuevo mapa viene a confirma resultados de investigaciones anteriores, pero añade un nivel de detalle inédito sobre la relación entre la materia oscura y la materia ordinaria, de la que están hechos los planetas, las estrellas y los propios seres humanos. Según los modelos cosmológicos, tras el big bang —el evento que dio origen al universo hace unos 13.800 millones de años, cuando todo el espacio, la materia y la energía estaban concentrados en un estado extremadamente caliente y denso que comenzó a expandirse rápidamente— ambas formas de materia estaban distribuidas de manera dispersa.
La materia oscura comenzó a agruparse primero y, gracias a su gravedad, fue atrayendo la materia normal, creando así los entornos donde más tarde se encendieron las primeras estrellas y crecieron las galaxias. De ese modo, determinó la gran estructura del universo actual y adelantó la aparición de condiciones que permitirían, miles de millones de años después, la formación de planetas y, en última instancia, de la vida.
Qué desvela el nuevo mapa sobre galaxias y formación de vida
«Al revelar la materia oscura con una precisión sin precedentes, nuestro mapa muestra cómo un componente invisible del universo ha estructurado la materia visible hasta el punto de permitir la aparición de galaxias, estrellas y, en última instancia, de la propia vida —explica el investigador principal del estudio, el cosmólogo Gavin Leroy, del Instituto de Cosmología Computacional de la Universidad de Durham. Y añade en un comunicado de esta institución—: Este mapa revela el papel invisible pero esencial de la materia oscura, el verdadero arquitecto del Universo, que organiza gradualmente las estructuras que observamos a través de nuestros telescopios».
La materia oscura no interactúa con la luz: no la emite, no la absorbe ni la bloquea, y atraviesa la materia ordinaria “como un fantasma”. Su huella solo puede rastrearse a través de la gravedad. Precisamente esa interacción gravitatoria es la que el nuevo mapa muestra con una claridad inédita, al comprobar el notable solapamiento entre la distribución de la materia oscura y la de la materia visible. Según los autores, las observaciones del James Webb confirman que esta coincidencia no es casual, sino el resultado de miles de millones de años de atracción gravitatoria.
🗣️ «Dondequiera que encuentres materia normal en el cosmos actual, también encontrarás materia oscura —subraya Richard Massey, profesor del Instituto de Cosmología Computacional de Durham y coautor del estudio. Y continúa—: Miles de millones de partículas de materia oscura atraviesan tu cuerpo cada segundo. No hacen daño, no se dan cuenta de nosotros y siguen su camino».
Pero, como asegura este cosmólogo, «toda la nube arremolinada de materia oscura alrededor de la Vía Láctea tiene suficiente gravedad como para mantener unida a nuestra galaxia. Sin materia oscura, la Vía Láctea se despedazaría por la fuerza de su propia rotación».
Distribución de la materia oscura en el campo COSMOS observada por el telescopio Hubble (izquierda) y por el James Webb (derecha). Cortesía: Dr. Gavin Leroy / Prof. Richard Massey / colaboración COSMOS-Webb.
Cazados nuevos cúmulos de materia oscura
El área cartografiada corresponde a una región del cielo de tamaño unas dos veces y media mayor que la Luna llena, situada en la constelación del Sextante. El James Webb observó esta zona durante unas 255 horas y logró identificar cerca de 800.000 galaxias, muchas de ellas detectadas por primera vez.
Para inferir la presencia de materia oscura, los científicos analizaron cómo su masa curva el espacio-tiempo y desvía la luz procedente de galaxias lejanas, como si esa luz atravesara un cristal deformado.
El resultado es un mapa con unas diez veces más galaxias que los obtenidos desde observatorios terrestres y el doble que los realizados con el telescopio espacial Hubble. Además de revelar nuevos cúmulos de materia oscura, ofrece una visión mucho más nítida de regiones ya conocidas.
Por qué este mapa será la referencia para futuras misiones espaciales
🗣️ «Este es el mayor mapa de materia oscura que hemos confeccionado con el James Webb, y es el doble de preciso que cualquier mapa elaborado con otros observatorios —señala Diana Scognamiglio, coautora del estudio e investigadora del JPL— . Antes mirábamos una imagen borrosa de la materia oscura. Ahora estamos viendo el andamiaje invisible del universo con un detalle impresionante, gracias a la increíble resolución del James Webb».
Para afinar las distancias a muchas de las galaxias analizadas, el equipo utilizó el instrumento de infrarrojo medio MIRI, desarrollado con la participación del Centro de Astronomía Extragaláctica de la Universidad de Durham y diseñado y gestionado por el JPL hasta su lanzamiento. Las longitudes de onda de MIRI permiten detectar galaxias ocultas tras densas nubes de polvo cósmico.
El siguiente paso será extender este tipo de cartografiado a todo el universo observable con el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA) y el futuro telescopio Nancy Grace Roman de la NASA. El objetivo es desentrañar mejor las propiedades fundamentales de la materia oscura y su posible evolución a lo largo de la historia cósmica. Mientras tanto, esta pequeña región del cielo se convertirá en el patrón de referencia con el que se calibrarán y compararán todos los mapas de materia oscura que están por venir.▪️(26-enero-2026)
Información facilitada por la Universidad de Durham
Fuente: Scognamiglio, D., Leroy, G., Harvey, D. et al. An ultra-high-resolution map of (dark) matter. Nature Astronomy (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41550-025-02763-9

