¿Comer huevos reduce el riesgo de alzhéimer? Esto es lo que dice la ciencia
Un nuevo estudio realizado con la ayuda de casi 40.000 personas sugiere que el consumo regular de huevos podría estar vinculado a un menor riesgo de padecer alzhéimer. Pero ¿es realmente un alimento protector para el cerebro o solo una pieza más dentro de una dieta saludable?
Por Enrique Coperías, periodista científico
El huevo, un alimento básico, protagoniza un nuevo estudio sobre su papel en la alimentación diaria y su posible efecto protector contra el alzhéimer. Foto de Francesca Piva en Unsplash
Pocos alimentos han generado tanto debate en la nutrición moderna como el huevo. Primero fue acusado por su contenido en colesterol; después, rehabilitado como fuente de proteína de alta calidad; y ahora vuelve a situarse en el centro de la conversación científica por un motivo inesperado: su posible papel protector frente a la enfermedad de Alzheimer.
Un estudio reciente publicado en The Journal of Nutrition aporta nuevas evidencias en esta dirección. Tras seguir durante más de quince años a casi 40.000 personas mayores de 65 años en Estados Unidos, los investigadores han observado que quienes consumían huevos de forma regular presentaban un menor riesgo de desarrollar esta enfermedad neurodegenerativa.
➡️ En particular, quienes comían huevos cinco o más veces por semana —una frecuencia cercana a uno al día— tenían hasta un 27% menos de riesgo de sufrir este tipo de demencia en comparación con quienes apenas los consumían.
«En comparación con no comer nunca huevos, consumir al menos cinco huevos por semana puede disminuir el riesgo de alzhéimer», explica Joan Sabaté, investigador principal del estudio e investigador del Centro de Nutrición, Estilos de Vida Saludables y Prevención de Enfermedades, en la Universidad de Loma Linda (Estados Unidos).
El descubrimiento no implica una relación causal directa, pero se suma a una creciente corriente de estudios que apuntan hacia la dieta como uno de los factores modificables clave en la prevención del deterioro cognitivo.
Qué es la enfermedad de alzhéimer y por qué importa la dieta
El alzhéimer, la forma más común de demencia, sigue siendo uno de los grandes desafíos médicos del siglo XXI. Se trata de una enfermedad progresiva que destruye lentamente la memoria y otras funciones cognitivas, y que afecta a millones de personas en todo el mundo.
A medida que la población envejece, su impacto no deja de crecer: en Estados Unidos, ya es una de las principales causas de muerte y se espera que los costes asociados superen los 600.000 millones de dólares anuales en las próximas décadas. Y en España, cada año se diagnostican unos 40.000 nuevos casos de esta enfermedad neurodegenerativa, y hoy afecta a unas 800.000 personas, según la Sociedad Española de Neurología.
En ausencia de tratamientos curativos eficaces, la prevención ha cobrado un protagonismo creciente. Y en ese terreno, la alimentación emerge como uno de los factores más prometedores.
¿Cuántos huevos hay que comer para reducir el riesgo?
El nuevo trabajo se basa en datos del Adventist Health Study-2, una cohorte especialmente interesante para este tipo de análisis. Sus participantes, miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, presentan una amplia diversidad de hábitos dietéticos, desde dietas veganas estrictas hasta patrones más convencionales, lo que permite comparar distintos niveles de consumo de alimentos como los huevos.
Los investigadores cruzaron esta información dietética, obtenida mediante cuestionarios detallados, con registros médicos de Medicare para identificar diagnósticos de alzhéimer. El seguimiento medio fue de más de quince años, tiempo suficiente para observar la aparición de la enfermedad en 2.858 participantes.
El resultado fue consistente: a mayor consumo de huevos, menor riesgo. Incluso un consumo moderado —dos a cuatro veces por semana— ya se asociaba con una reducción significativa del riesgo. Y la tendencia se mantenía tras ajustar por múltiples factores como edad, sexo, nivel educativo, actividad física, consumo de otros alimentos y enfermedades previas.
De forma resumida, esto es lo que nos dice esta investigación:
✅ 1–3 veces al mes → ↓ 17% riesgo
✅ 2–4 veces por semana → ↓ 20% riesgo
✅ ≥5 veces por semana (≈1 al día) → ↓ hasta 27% riesgo
Una montaña de beneficios. Los huevos son una fuente importante de nutrientes esenciales, como la colina, la luteína, la vitamina B12 y ácidos grasos omega-3, que podrían estrar implicados en la prevención de la demencia. Foto de Barnabas Lartey-Odoi Tetteh en Unsplash
Por qué los huevos pueden beneficiar al cerebro
Pero ¿qué tienen los huevos que podría explicar este efecto? La respuesta está en su compleja composición nutricional.
1️⃣ Uno de los principales candidatos es la colina, un nutriente esencial que desempeña un papel clave en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor fundamental para la memoria. También contribuye a la formación de membranas celulares en el cerebro. La deficiencia de colina, de hecho, se ha relacionado con un mayor deterioro cognitivo.
2️⃣ A esto se suman otros compuestos presentes en el huevo, como la luteína y la zeaxantina, dos antioxidantes que se acumulan en el tejido cerebral y que se han asociado con un mejor rendimiento cognitivo y una menor inflamación.
3️⃣ El huevo también aporta ácidos grasos omega-3 como el DHA, esenciales para la estructura de las neuronas, así como vitamina B12, clave en el metabolismo neuronal y en la regulación de procesos vinculados al alzhéimer.
🗣️ «Los huevos son una fuente de nutrientes clave que favorecen la salud cerebral», subraya Sabaté.
La hipótesis de los investigadores es que estos nutrientes no actúan de forma aislada, sino en conjunto, lo que genera un efecto sinérgico que podría contribuir a la resiliencia del cerebro frente al deterioro.
No es solo el huevo: la importancia de la dieta completa
Aun así, los autores del estudio insisten en un matiz importante: el huevo no es una solución mágica. Su efecto parece depender del contexto dietético general. Es decir, no se trata de añadir huevos a cualquier dieta, sino de integrarlos en un patrón alimentario equilibrado.
De hecho, el propio estudio muestra que sustituir los huevos por otras fuentes de proteína vegetal, como legumbres o frutos secos, también se asocia con una reducción del riesgo de alzhéimer similar.
Esto sugiere que el beneficio podría estar relacionado, en parte, con una alimentación saludable, más que con un único alimento.
Qué hace diferente a este estudio
Como todo estudio observacional, este trabajo tiene limitaciones. No puede establecer una relación de causa y efecto, y siempre existe la posibilidad de factores de confusión no detectados. Por ejemplo, quienes consumen huevos con regularidad podrían tener otros hábitos saludables que influyan en su riesgo de que el fantasma del alzhéimer planee sobre sus cabezas.
Además, la dieta de los participantes se evaluó solo al inicio del estudio, lo que no permite captar cambios a lo largo del tiempo. Tampoco se puede descartar completamente el fenómeno de causalidad inversa: que algunas personas redujeran su consumo de huevos debido a problemas de salud previos al diagnóstico.
Sin embargo, el tamaño de la muestra, la larga duración del seguimiento y el uso de diagnósticos clínicos refuerzan la solidez de los resultados.
En palabras de los autores, sus hallazgos «sugieren un posible beneficio neuroprotector» del consumo moderado de huevos, pero subrayan la necesidad de más investigaciones, especialmente en poblaciones diversas y con diferentes patrones dietéticos. Crédito: IA-Nano Banana 2-RexMolón Producciones
Una pista más en el rompecabezas
En los últimos años, la investigación sobre alzhéimer ha ido ampliando su foco más allá de los factores genéticos para incorporar el estilo de vida. Dietas como la mediterránea o la MIND —una combinación de dieta mediterránea y DASH (enfoques dietéticos para detener la hipertensión)— han mostrado efectos protectores.
El huevo, tradicionalmente ausente de estas recomendaciones, podría estar reclamando ahora un lugar en la conversación.
Otros estudios anteriores a este ya habían apuntado en la misma dirección. Investigaciones en Finlandia, España o Estados Unidos han observado asociaciones entre el consumo moderado de huevos y un mejor rendimiento cognitivo o un menor riesgo de demencia. El nuevo trabajo refuerza esta línea, con una base de datos más amplia y un seguimiento más prolongado.
¿Un huevo al día?
La pregunta inevitable es si deberíamos empezar a comer un huevo al día para proteger nuestro cerebro. La respuesta, por ahora, es prudente.
Los expertos coinciden en que los resultados son prometedores, pero insuficientes para establecer recomendaciones firmes. Lo que sí parece claro es que el huevo, lejos de ser un enemigo de la salud, puede formar parte de una dieta equilibrada sin problemas para la mayoría de la población.
🗣️ «La investigación respalda que los huevos formen parte de una dieta saludable —señala Jisoo Oh, autora principal del estudio que también investiga en la Universidad de Loma Linda. Y añade—: Los adventistas del séptimo día tienen una alimentación más saludable que la población general, y queremos que la gente se centre en la salud global junto con este conocimiento sobre el beneficio de los huevos».
En palabras de los autores, sus hallazgos «sugieren un posible beneficio neuroprotector» del consumo moderado de huevos, pero subrayan la necesidad de más investigaciones, especialmente en poblaciones diversas y con diferentes patrones dietéticos.
Comer hoy pensando en el mañana
La enfermedad de Alzheimer comienza a gestarse décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas. Por eso, las decisiones que tomamos hoy —desde lo que comemos hasta cómo nos movemos— pueden tener un impacto a largo plazo en nuestra salud cerebral.
En ese contexto, el humilde huevo, un alimento cotidiano y accesible, podría convertirse en un aliado inesperado. No como solución única, sino como una pieza más en el complejo puzle de la prevención.
Porque, al final, la ciencia de la nutrición rara vez ofrece respuestas simples. Pero, de vez en cuando, nos recuerda que algunas de las claves pueden estar ya en nuestra cocina.▪️(6-mayo-2026)
PREGUNTAS&RESPUESTAS: Huevos y Alzhéimer
🥚 ¿Comer huevos previene el alzhéimer?
No lo previene directamente, pero puede reducir el riesgo según estudios observacionales.
🥚 ¿Cuántos huevos hay que comer?
Entre 3 y 7 huevos por semana parece asociarse con beneficios.
🥚 ¿Es seguro comer un huevo al día?
Para la mayoría de las personas sanas, sí, dentro de una dieta equilibrada.
🥚 ¿Qué alimentos ayudan al cerebro además del huevo?
Pescado azul (omega-3)
Frutos secos
Verduras de hoja verde
Legumbres
Información facilitada por el Loma Linda University Adventist Health Sciences Center
Fuente: Jisoo Oh, Keiji Oda, Gabriela Chiriac, Gary E Fraser, Rawiwan Sirirat, Joan Sabaté. Egg Intake and the Incidence of Alzheimer’s Disease in the Adventist Health Study-2 Cohort Linked with Medicare Data. The Journal of Nutrition (2026). DOI: https://doi.org/10.1016/j.tjnut.2026.101541.

