El ruido rosa empeora la calidad del sueño cuando se utiliza para bloquear el ruido del tráfico y de la ciudad

Prometía ser la solución al insomnio urbano, pero la ciencia lo cuestiona: el ruido rosa no solo no protege de los ruidos urbanos, sino que puede alterar fases clave del sueño. Un equipo de científicos advierte de que este sonido, cada vez más popular, empeora la calidad del descanso en lugar de mejorarla.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Dormir en entornos con ruido urbano afecta al sueño profundo, y aunque muchos recurren al ruido rosa para compensarlo, la evidencia científica muestra que no mejora el descanso y puede alterar la arquitectura del sueño.

Dormir en entornos con ruido urbano afecta al sueño profundo, y aunque muchos recurren al ruido rosa para compensarlo, la evidencia científica muestra que no mejora el descanso y puede alterar la arquitectura del sueño. Foto de Adi Goldstein en Unsplash

En las noches de las grandes ciudades, el silencio es un bien escaso. El zumbido lejano del tráfico, la serena de una ambulancia, el paso intermitente de un tren o el eco de un avión dibujan un paisaje sonoro que, aunque cotidiano, tiene consecuencias medibles sobre el descanso.

Frente a este ruido ambiental, cada vez más personas recurren a una solución aparentemente sencilla: reproducir ruido blanco o ruido rosa para tapar el exterior y dormir mejor. Sin embargo, una investigación reciente cuestiona esta práctica tan extendida. El estudio , publicado en la revista Sleep, sugiere que el remedio puede ser, en algunos casos, peor que la enfermedad.

El trabajo, liderado por el equipo de Mathias Basner, en la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos), parte de una realidad ampliamente documentada: el ruido nocturno no solo molesta, sino que altera el sueño y, a largo plazo, la salud. La Organización Mundial de la Salud recomienda que el ruido del tráfico durante la noche no supere los 40-45 decibelios, pero millones de personas en Europa y Estados Unidos duermen por encima de ese umbral.

Las consecuencias no son triviales: desde peor calidad del sueño hasta un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Qué es el ruido rosa y por qué se usa para dormir

Ante este escenario, la idea de enmascarar el ruido urbano con un sonido constante, como es el ruido rosa, ha ganado popularidad. A diferencia del ruido blanco, que distribuye la energía de forma uniforme en todas las frecuencias, el ruido rosa, también conocido como 1⁄f, resalta las bajas frecuencias, lo que lo hace más suave y, en teoría, más agradable para dormir.

Aplicaciones móviles, vídeos con millones de reproducciones y máquinas específicas han convertido este sonido en un aliado cotidiano del descanso.

Pero la evidencia científica sobre su eficacia era, hasta ahora, sorprendentemente débil. «Millones de personas usan ruido continuo para dormir, pero los estudios rigurosos son escasos», advierten los autores en Sleep. Para llenar ese vacío, Basner y sus colegas diseñaron un experimento controlado en laboratorio con veinticinco adultos jóvenes sanos, que durmieron durante siete noches bajo distintas condiciones acústicas: desde una noche silenciosa hasta exposiciones a ruido ambiental intermitente (simulando tráfico), ruido rosa continuo, tapones para los oídos y combinaciones de ambos.

Qué dice la ciencia: el estudio que cuestiona el ruido rosa

Los resultados dibujan un panorama más complejo de lo esperado:

✅ El ruido ambiental, como el causado por el tráfico rodado, tuvo un efecto claro: redujo el tiempo de sueño profundo, la fase más reparadora, conocida como N3. Este tipo de sueño resulta ser clave para la recuperación física y la consolidación de la memoria. Además, aumentó la fragmentación del sueño: más despertares y más interrupciones.

✅ El ruido rosa, por su parte, no actuó como un simple escudo frente a estas perturbaciones. En lugar de mejorar el descanso, cosechó un efecto distinto, pero igualmente relevante: redujo el sueño REM, la fase asociada con los sueños, la regulación emocional y el procesamiento de la información. «La exposición a ruido rosa disminuyó significativamente el tiempo en sueño REM», señalan los investigadores.

Este hallazgo es especialmente importante, porque el sueño REM cumple funciones esenciales en el cerebro. Está implicado en la memoria, la plasticidad neuronal y la gestión de las emociones. Alterarlo de forma sistemática podría tener consecuencias a largo plazo, aunque el estudio no evalúa los posibles efectos crónicos.

El ruido rosa frente a los tapones para los oídos

El dato más llamativo del trabajo surge al combinar ambos tipos de ruido. Cuando los participantes estuvieron expuestos simultáneamente al ruido ambiental y al ruido rosa, la calidad del sueño empeoró aún más. Aunque el ruido rosa logró reducir de forma ligera el número de despertares provocados por los ruidos externos —un efecto de enmascaramiento esperado—, el balance global fue negativo: se redujo tanto el sueño profundo como el sueño REM y aumentó el tiempo despierto durante la noche.

👉 En otras palabras, el ruido rosa no solo no solucionó el problema, sino que añadió uno nuevo. «En lugar de mitigar los efectos del ruido ambiental, el ruido rosa deterioró aún más la arquitectura del sueño», concluye el estudio.

El contraste con otra intervención evaluada en el mismo experimento es revelador. Los tapones para los oídos, una solución mucho más simple, resultaron altamente eficaces. En la mayoría de las condiciones, lograron neutralizar casi por completo los efectos del ruido ambiental sobre el sueño. Solo cuando el nivel de ruido alcanzaba picos muy altos , en torno a los 65 decibelios, su eficacia empezaba a disminuir.

Además, los participantes no mostraron cambios significativos en pruebas cognitivas, cardiovasculares o auditivas tras las distintas noches de exposición. Sin embargo, sí percibieron diferencias subjetivas: tanto el ruido ambiental como el ruido rosa empeoraron la sensación de descanso, el estado de ánimo y el nivel de alerta al día siguiente.

Por qué el ruido rosa puede ser perjudicial (explicación científica)

El estudio también arroja luz sobre un aspecto clave: no todos los ruidos afectan al sueño de la misma manera:

✅ El ruido intermitente, como el paso de un coche o un avión, tiende a fragmentar el sueño y a reducir el tiempo en fases profundas.

✅ El ruido continuo, en cambio, parece interferir más específicamente con el sueño REM.

Son mecanismos distintos, que actúan sobre diferentes sistemas del cerebro. Esta diferencia explica por qué la estrategia de enmascaramiento puede fallar. Aunque el ruido rosa atenúa la percepción de los sonidos externos, introduce una estimulación constante que el cerebro no ignora completamente. En lugar de proteger el sueño, lo modifica.

El uso de auriculares para reproducir ruido rosa o blanco se ha popularizado como método para dormir mejor, pero un estudio reciente advierte de que este tipo de sonido continuo puede reducir el sueño REM.

El uso de auriculares para reproducir ruido rosa o blanco se ha popularizado como método para dormir mejor, pero un estudio reciente advierte de que este tipo de sonido continuo puede reducir el sueño REM y empeorar la calidad del descanso frente al ruido ambiental. Foto de Daria Litvinova en Unsplash

Riesgos potenciales del uso habitual de ruido rosa

Las implicaciones prácticas son relevantes. El uso de ruido continuo como ayuda para dormir está muy extendido, especialmente en entornos urbanos. También es frecuente en bebés y niños pequeños, donde se utiliza para favorecer el sueño. Sin embargo, los autores del estudio advierten de que esta práctica debería revisarse con cautela, especialmente en poblaciones vulnerables.

En los bebés, por ejemplo, el sueño REM ocupa una proporción mucho mayor del total —hasta el 50%— y desempeña un papel fundamental en el desarrollo cerebral. Alterarlo podría tener efectos aún desconocidos. «Estos hallazgos aconsejan prudencia frente al uso indiscriminado de ruido continuo, especialmente en niños pequeños», señala Basner.

Eso no significa que el ruido rosa sea siempre perjudicial. En determinadas situaciones, puede ayudar a reducir la percepción de ruidos molestos y facilitar la conciliación del sueño. Pero su efecto no es neutro, y su uso generalizado como solución universal carece, de momento, de respaldo sólido.

Qué debes hacer si hay ruido para dormir mejor

El estudio deja abiertas varias preguntas:

✅ ¿Qué ocurre con exposiciones prolongadas durante meses o años?

✅ ¿Se adapta el cerebro a este tipo de estímulos?

✅¿Existen niveles o tipos de ruido más adecuados? Los autores insisten en la necesidad de más investigaciones, especialmente en condiciones reales de vida y en distintos grupos de población.

Mientras tanto, el mensaje es claro: no todos los atajos tecnológicos para dormir mejor funcionan como prometen. A veces, la solución más sencilla, como reducir el ruido en origen (ventanas, aislamiento) o usar protección física (tapones para los oídos), sigue siendo la más eficaz.

En un mundo cada vez más ruidoso, entender cómo interactúan los sonidos con nuestro cerebro dormido no es solo una cuestión de confort, sino de salud pública. Y este estudio recuerda que, incluso en el silencio artificial del ruido rosa, el descanso puede verse alterado de formas que apenas empezamos a comprender.▪️(29-marzo-2026)

PREGUNTAS&RESPUESTAS: Ruido rosa y Sueño

🔊 ¿El ruido rosa ayuda a dormir mejor?

No necesariamente. Puede reducir el sueño REM y empeorar la calidad del descanso en algunos casos.

🔊 ¿Es mejor el ruido blanco o el ruido rosa?

Ambos son tipos de ruido continuo. No hay evidencia sólida de que mejoren el sueño frente al ruido ambiental.

🔊 ¿Por qué el ruido rosa empeora el sueño?

Porque interfiere con el sueño REM, una fase clave para el cerebro.

🔊 ¿Qué es mejor para bloquear el ruido?

Los tapones para los oídos son más eficaces según la evidencia científica.

🔊 ¿Es seguro usar ruido rosa en bebés?

No está claro. El estudio recomienda precaución por su impacto potencial en el desarrollo.

  • Fuente: Mathias Basner, Michael G. Smith, Makayla Cordoza, Matthew S. Kayser, Michele Carlin, Adrian J. Ecker, Yoni Gilad, Sierra Park-Chavar, Ka’alana Rennie, Victoria Schneller, Sinead Walsh, Haochang Shou, Quy Cao, Magdy Younes, Daniel Aeschbach, Christopher W. Jones. Efficacy of pink noise and earplugs for mitigating the effects of intermittent environmental noise exposure on sleep. Sleep (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/sleep/zsag001

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