Por qué algunas personas pueden emborracharse sin beber una sola gota de alcohol
Un estudio publicado en Nature Microbiology identifica bacterias intestinales y rutas metabólicas responsables del llamado síndrome de la autofermentación, una enfermedad rara que provoca niveles elevados de alcohol en sangre sin consumo de bebidas alcohólicas.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Científicos han identificado a las bacterias intestinales capaces de convertir los carbohidratos en etanol y provocar síntomas de intoxicación real. El hallazgo arroja luz sobre el síndrome de la autofermentación, una enfermedad rara, estigmatizada y aún difícil de diagnosticar. Foto: Mahdi Bafande
Algunas personas pueden emborracharse sin probar una sola gota de alcohol. No es una metáfora ni un problema psicológico, sino una consecuencia extrema de la actividad de los microbios intestinales que viven en sus tripas.
Un estudio internacional publicado en la revista Nature Microbiology ha identificado por primera vez con detalle qué bacterias intestinales y qué rutas metabólicas explican este fenómeno, conocido como síndrome de la autofermentación o síndrome de la autocervecería (ABS), una enfermedad rara, estigmatizada y probablemente infradiagnosticada.
El ABS se produce cuando determinados microorganismos intestinales descomponen los carbohidratos de la dieta y los transforman en etanol, el mismo alcohol presente en el vino o la cerveza.
Qué bacterias están implicadas
Todos nosotros generamos pequeñas cantidades de alcohol durante la digestión, pero en los pacientes con el síndrome de la autocervecería los niveles pueden ser tan altos que provocan síntomas de intoxicación: mareo, confusión, alteraciones cognitivas e incluso tasas de alcoholemia compatibles con una infracción penal, sin haber ingerido alcohol.
🗣️ «Hemos descubierto que determinadas bacterias intestinales, como la Escherichia coli y la Klebsiella pneumoniae, fermentan azúcares y producen etanol, también llamado alcohol etílico, en el intestino de pacientes con síndrome de la autofermentación —explica Bernd Schnabl, profesor de Medicina en la Universidad de California en San Diego y uno de los autores principales del estudio. Y añade—: Estos microbios utilizan varias vías de producción de etanol y pueden elevar el alcohol en sangre hasta niveles suficientes para causar una intoxicación legal».
Nuevas vías de diagnóstico y tratamiento
La investigación, la más amplia realizada hasta ahora sobre esta enfermedad, analizó a veintidós pacientes con ABS, doce parejas convivientes no afectadas y veintidós personas sanas.
Al comparar la composición y la función de la microbiota intestinal, los científicos observaron que las muestras de heces tomadas durante los brotes del síndrome producían en el laboratorio cantidades de etanol muy superiores a las de los controles.
El hallazgo abre la puerta a un posible test diagnóstico basado en heces, mucho más accesible que la prueba estándar actual, que exige mediciones de alcohol en sangre bajo estricta supervisión médica.
Por qué es tan difícil diagnosticar el ABS
El diagnóstico del síndrome de la autocervecería no es sencillo. Muchos de los afectados pasan años acumulando diagnósticos erróneos y sufriendo consecuencias sociales, médicas y legales antes de que alguien sospeche la causa real. A ello se suma el estigma asociado a la embriaguez y la dificultad técnica de demostrar que el alcohol no procede de una bebida.
Entre las posibles complicaciones médicas se incluyen daño hepático, problemas digestivos y síntomas de abstinencia.
Hasta ahora se sabía poco sobre qué microorganismos concretos eran responsables del síndrome. Además de identificar especies bacterianas implicadas, el estudio muestra que durante los brotes algunos pacientes presentan niveles muy elevados de enzimas clave en las rutas de fermentación. Por eso, los autores subrayan que quizá no sea tan eficaz centrarse en eliminar bacterias concretas como en bloquear las enzimas microbianas que producen el alcohol.
El trasplante fecal, una posible solución
El trabajo también aporta una de las evidencias más sólidas hasta la fecha de que el síndrome tiene una base biológica clara. Los investigadores siguieron de cerca a un paciente que mejoró tras someterse a un trasplante de microbiota fecal, después de que otros tratamientos fracasaran.
El trasplante fecal es un tratamiento médico que consiste en transferir microorganismos intestinales de una persona sana a otra para restaurar el equilibrio de la microbiota del intestino. Se utiliza cuando las bacterias beneficiosas han sido alteradas y están causando enfermedad, con el objetivo de mejorar la digestión, reducir infecciones o corregir alteraciones metabólicas.
Las recaídas y remisiones coincidieron con cambios en cepas bacterianas específicas y en la actividad metabólica intestinal. Tras un segundo trasplante fecal, el paciente permaneció libre de síntomas durante más de dieciséis meses.
Implicaciones médicas y futuras investigaciones
«El síndrome de la autofermentación es una enfermedad mal entendida, con pocas pruebas diagnósticas y pocas opciones de tratamiento. Nuestro estudio demuestra el potencial del trasplante de microbiota fecal —señala Elizabeth Hohmann, especialista en enfermedades infecciosas del Mass General Brigham, en Estados Unidos, y coautora sénior del trabajo. Y continúa—: De forma más amplia, al identificar las bacterias y las rutas microbianas responsables, nuestros hallazgos pueden allanar el camino hacia diagnósticos más sencillos, mejores tratamientos y una mejor calidad de vida para las personas que viven con esta rara enfermedad».
Hohmann, Schnabl y sus colegas ya están llevando a cabo un ensayo clínico en fase 1 para evaluar el trasplante de microbiota fecal en ocho pacientes con ABS.
Los investigadores creen que comprender cómo la microbiota intestinal puede generar alcohol endógeno en exceso no solo ayudará a estos enfermos, sino que también podría ofrecer pistas relevantes para otras dolencias, como la enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica.▪️
Información facilitada por la Universidad de California en San Diego y el Mass General Brigham
Fuente: Hsu, C. L., Shukla, S., Freund, L. et al. Gut microbial ethanol metabolism contributes to auto-brewery syndrome in an observational cohort. Nature Microbiology (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41564-025-02225-y

