Un «alcoholímetro» de bolsillo detecta cuándo tu cuerpo empieza a quemar grasa

Investigadores de la ETH de Zúrich han creado un dispositivo portátil que mide la acetona en el aliento para saber cuándo el organismo utiliza grasa como fuente de energía. La tecnología podría ayudar a personalizar dietas y desarrollar tratamientos para la obesidad, la diabetes y la epilepsia.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Una usuaria realiza una medición con el analizador portátil de acetona en el aliento, un dispositivo conectado al teléfono móvil que permite detectar cuándo el organismo empieza a utilizar la grasa como fuente de energía sin necesidad de análisis de sangre. Cortesía: Alivion AG.

Hasta ahora, saber con precisión cuándo el cuerpo abandona los hidratos de carbono y empieza a obtener energía de la grasa era una tarea reservada a laboratorios, a hospitales o a quienes estaban dispuestos a pincharse el dedo para medir los niveles de cuerpos cetónicos en sangre. Pero un equipo de investigadores de la ETH de Zúrich, en Suiza, cree que ese proceso podría simplificarse hasta quedar reducido a un gesto cotidiano: soplar en un pequeño dispositivo del tamaño de un alcoholímetro.

El aparato, descrito en la revista científica Device, no busca detectar alcohol, sino una molécula mucho más discreta: la acetona, un compuesto volátil que expulsamos al respirar cuando nuestro metabolismo entra en un estado de mayor oxidación de las grasas. En otras palabras, el dispositivo permite saber cuándo el organismo ha empezado realmente a utilizar la grasa como combustible.

La idea puede parecer sencilla, pero detrás hay más de una década de investigación en sensores químicos y un desafío tecnológico considerable: conseguir que un aparato portátil mida concentraciones diminutas de acetona con una precisión comparable a la de los enormes espectrómetros de masas utilizados en los laboratorios.

Qué es la acetona y por qué aparece en el aliento

En los últimos años se ha popularizado la idea de quemar grasa. Las dietas cetogénicas, el ayuno intermitente o los entrenamientos en ayunas prometen favorecer ese cambio metabólico. Sin embargo, una cuestión sigue siendo difícil de responder para cualquier persona: ¿cómo saber si mi cuerpo realmente ha entrado en ese estado?

La respuesta no siempre coincide con la báscula.

Nuestro organismo obtiene energía principalmente de dos fuentes: los hidratos de carbono y las grasas. Mientras hay suficiente glucosa disponible, el cuerpo prefiere consumirla, porque es un combustible rápido y eficiente. Pero cuando las reservas de carbohidratos disminuyen —por un ayuno prolongado, una dieta muy baja en hidratos o un ejercicio intenso— el hígado comienza a transformar los ácidos grasos en unas moléculas llamadas cuerpos cetónicos.

Uno de esos compuestos es el acetoacetato, que puede convertirse en beta-hidroxibutirato, el marcador que suelen medir los análisis de sangre, o descomponerse espontáneamente formando acetona, una sustancia volátil que pasa a los pulmones y abandona el organismo con cada exhalación. Precisamente esa acetona es la que detecta el nuevo dispositivo.

El ejercicio intenso puede aumentar la oxidación de grasas y elevar la concentración de acetona en el aliento durante las horas posteriores al entrenamiento. El nuevo dispositivo portátil permite seguir ese cambio metabólico de forma no invasiva y en tiempo real. Foto de CRISTIAN CAMILO ESTRADA

Cómo funciona el nuevo dispositivo

Visualmente, el aparato recuerda mucho a los alcoholímetros utilizados por la policía en los controles de tráfico. El usuario sopla durante unos segundos mientras una aplicación instalada en el teléfono móvil le indica, en tiempo real, si está respirando con la intensidad adecuada.

Pero esa aparente simplicidad esconde un proceso extremadamente sofisticado.

El dispositivo incorpora un sensor químico, un sistema de filtrado capaz de eliminar moléculas que podrían interferir en la medición y un algoritmo que selecciona solo el aire procedente de la parte más profunda de los pulmones, donde la concentración de acetona refleja con mayor fidelidad lo que ocurre en la sangre.

La aplicación móvil no solo guía al usuario durante la exhalación. También registra las mediciones, permite anotar las comidas o sesiones de ejercicio y almacena la evolución metabólica para seguirla a lo largo del tiempo.

🗣️ «Cuando se trata de hacer dieta no existe una regla universal que funcione para todo el mundo. Lo ideal es que cada persona pueda controlar cómo responde su propio metabolismo», explica Andreas Güntner, profesor de Detección Molecular en la ETH de Zúrich y responsable del estudio.

El investigador añade que hacen falta herramientas que puedan utilizarse de forma independiente y produzcan resultados fiables, del mismo modo que hoy millones de personas con diabetes controlan su glucosa en casa.

Qué aporta el nuevo detector de cetonas

En realidad, los detectores de acetona en el aliento no son una idea completamente nueva. Existen modelos comerciales desde hace años. El problema es que muchos ofrecen resultados poco consistentes.

La razón es sencilla: el aire que expulsamos contiene cientos de compuestos diferentes. Basta con haber tomado café, haber comido recientemente o respirar de forma ligeramente distinta para que la medición cambie de manera significativa.

Los investigadores suizos decidieron atacar precisamente ese punto débil.

Por un lado, Güntner y sus colegas desarrollaron un filtro que elimina muchas de las moléculas capaces de alterar la señal del sensor. Por otro, diseñaron una aplicación que guía la respiración del usuario para garantizar que todas las mediciones se realicen prácticamente en las mismas condiciones.

🗣️ «El dispositivo mide el volumen del aire exhalado y solo toma la muestra procedente de la parte profunda de los pulmones después de un determinado tiempo. De lo contrario, cada medición sería ligeramente distinta», explica la primera autora del estudio, Simone Hersberger.

Además, durante la configuración inicial el sistema se calibra teniendo en cuenta la capacidad pulmonar de cada usuario, de modo que adapta automáticamente el momento exacto en el que debe recoger la muestra.

¿Sirve para saber si estás quemando grasa?

La gran pregunta era si un aparato portátil podía acercarse realmente a la precisión de un espectrómetro de masas, el dispositivo analítico que es considerado por los expertos como el patrón de referencia para analizar gases.

Para comprobarlo, los investigadores realizaron un estudio de validación con doce voluntarios sanos, en el que compararon 312 mediciones del aliento obtenidas con el nuevo dispositivo frente a análisis de sangre y espectrometría de masas.

Los participantes fueron sometidos a distintos escenarios metabólicos: ejercicio físico de diferente intensidad, comidas ricas en hidratos de carbono, dietas cetogénicas y periodos de ayuno.

Los resultados fueron sorprendentes.

La correlación entre las mediciones del dispositivo portátil y las obtenidas mediante espectrometría de masas fue extraordinariamente alta, con un coeficiente prácticamente perfecto. Además, el aparato mantuvo una gran estabilidad durante meses de uso y mostró un comportamiento muy robusto frente a la humedad del aire exhalado, uno de los principales problemas técnicos de este tipo de sensores.

Pero quizá el hallazgo más interesante apareció al observar la respuesta de cada participante.

Aunque todos siguieron protocolos similares de alimentación y ejercicio, la velocidad con la que cada organismo empezaba a quemar grasa era muy diferente.

En algunos voluntarios la concentración de acetona aumentó muy rápido tras el ejercicio intenso y alcanzó valores muy elevados. En otros, el incremento fue mucho más modesto, pese a haber realizado el mismo esfuerzo físico.

Ese resultado confirma algo que los nutricionistas sospechaban desde hace tiempo: dos personas pueden responder de manera muy distinta a una misma dieta o al mismo entrenamiento, lo que refuerza la idea de una nutrición cada vez más personalizada.

Las aplicaciones médicas que puede tener

Los investigadores creen que las aplicaciones del dispositivo van mucho más allá de quienes intentan adelgazar.

Una de las primeras áreas donde podría resultar especialmente útil es el seguimiento de las dietas cetogénicas terapéuticas, utilizadas desde hace décadas para tratar algunas formas de epilepsia infantil resistentes a los medicamentos.

En estos pacientes mantener un nivel adecuado de cetosis —estado metabólico natural en el que el cuerpo recurre a la quema de grasas para obtener energía en lugar de usar carbohidratos— resulta fundamental para que el tratamiento funcione, pero comprobarlo suele requerir análisis de sangre repetidos o tiras reactivas en orina, que ofrecen una precisión limitada.

Útil para niños con epilepsia

El nuevo sensor permitiría comprobar ese estado simplemente soplando en el aparato, tantas veces como fuera necesario y sin procedimientos invasivos.

De hecho, los investigadores ya colaboran con el Hospital Infantil Universitario de Zúrich para evaluar si esta tecnología puede ayudar a los niños con epilepsia a controlar mejor su dieta cetogénica.

Otra aplicación prometedora es el seguimiento de las dietas médicas para la obesidad.

En los últimos años han irrumpido tratamientos basados en agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, que reducen el apetito y favorecen una pérdida de peso considerable. Sin embargo, no todas las personas responden igual a estos medicamentos.

Poder comprobar de forma sencilla cómo cambia el metabolismo de cada paciente permitiría, según los autores, adaptar mejor las recomendaciones dietéticas y de ejercicio, así como identificar si realmente el organismo está aumentando la utilización de grasas durante el tratamiento.

El analizador portátil Nutrion se sincroniza con una aplicación móvil que registra la concentración de acetona en el aliento y permite seguir la evolución del metabolismo de las grasas a lo largo del tiempo.

El analizador portátil Nutrion se sincroniza con una aplicación móvil que registra la concentración de acetona en el aliento y permite seguir la evolución del metabolismo de las grasas a lo largo del tiempo. Cortesía: Alivion AG.

¿Pueden beneficiarse los deportistas de este «alcoholímetro»?

El mundo del deporte es otro de los escenarios donde este pequeño aparato podría encontrar un hueco, según Hersberger.

Muchos corredores, ciclistas y triatletas buscan entrenar para aumentar su capacidad de utilizar las grasas como fuente de energía y retrasar así el agotamiento de las reservas de glucógeno durante las pruebas de larga duración.

Hasta ahora, conocer ese cambio metabólico requería acudir a laboratorios especializados donde se analizaban los gases respiratorios durante el ejercicio.

Con un detector portátil, esa información podría obtenerse prácticamente en cualquier lugar. Sin embargo, los propios investigadores lanzan un mensaje de prudencia. El dispositivo no mide directamente cuánta grasa se está perdiendo, ni calcula el porcentaje de grasa corporal, ni indica cuántos kilos adelgazará una persona.

Lo que registra es un marcador metabólico, es decir, una señal de que el organismo ha comenzado a recurrir en mayor medida a la oxidación de grasas para obtener energía.

Esa diferencia es importante, ya que una persona puede estar quemando grasa durante un entrenamiento y, aun así, no perder peso si la ingesta calórica total supera al gasto energético. Del mismo modo, alguien puede adelgazar principalmente por pérdida de agua o masa muscular sin que eso implique una mayor utilización de las reservas de grasa.

Cada organismo responde de manera distinta

Uno de los resultados más interesantes del estudio no tiene que ver con el dispositivo, sino con las personas que participaron en él. Los investigadores comprobaron que no todos los organismos reaccionan igual ante una misma dieta o una misma sesión de ejercicio.

En los ensayos, algunos voluntarios multiplicaron entre cinco y diez veces la concentración de acetona en el aliento después del ejercicio intenso y una comida rica en grasas. Otros, sometidos exactamente al mismo protocolo, apenas experimentaron un incremento moderado. Durante las tres semanas de seguimiento domiciliario también aparecieron diferencias muy llamativas: mientras un participante alcanzó concentraciones cercanas a las 40 partes por millón de acetona durante la dieta cetogénica, otros apenas llegaron a la mitad de ese valor.

Esas diferencias reflejan que cada organismo gestiona de forma distinta sus reservas energéticas.

Factores como la cantidad de glucógeno almacenado, la condición física, la sensibilidad hormonal o la eficiencia con la que el hígado inicia la producción de cuerpos cetónicos pueden modificar de forma importante la respuesta metabólica.

Precisamente por eso Güntner considera que las recomendaciones universales tienen un recorrido limitado: «Este ejemplo demuestra cómo los resultados de la investigación básica pueden trasladarse a aplicaciones prácticas y acabar beneficiando a la sociedad».

La monitorización de la acetona en el aliento podría ayudar a personalizar estrategias de pérdida de peso al indicar cuándo el organismo cambia de utilizar carbohidratos a obtener energía de las reservas de grasa.

La monitorización de la acetona en el aliento podría ayudar a personalizar estrategias de pérdida de peso al indicar cuándo el organismo cambia de utilizar carbohidratos a obtener energía de las reservas de grasa, y complementar de este modo la información que ofrece la báscula. Foto de www.kaboompics.com

Un laboratorio en el bolsillo, pero aún con cautela

A pesar del entusiasmo, los propios autores reconocen que aún queda camino por recorrer.

El estudio de validación se realizó, como hemos mencionado, con solo doce adultos sanos, una muestra suficiente para comprobar el funcionamiento del dispositivo, pero demasiado pequeña para extraer conclusiones clínicas definitivas.

Es por ello por lo que el siguiente paso consistirá en evaluar el sistema en poblaciones mucho más amplias y diversas: personas con obesidad, diabetes, pacientes sometidos a dietas cetogénicas terapéuticas, niños, personas mayores y usuarios de tratamientos farmacológicos para perder peso.

Además, el dispositivo debe demostrar que las decisiones médicas tomadas a partir de sus mediciones mejoran realmente la evolución de los pacientes.

No basta con medir bien, también hay que demostrar que esa información cambia el tratamiento de forma útil.

El futuro del aliento como herramienta médica

Durante décadas, la medicina ha buscado biomarcadores en la sangre. Sin embargo, el aire que expulsamos por las vías respiratorias contiene cientos de moléculas capaces de revelar lo que sucede en nuestro organismo.

La acetona es solo una de ellas.

Los autores creen que esta plataforma podría ampliarse en el futuro para detectar otros compuestos relacionados con la inflamación, el estrés oxidativo, la actividad del microbioma intestinal o incluso determinadas enfermedades respiratorias y metabólicas.

Una nueva generación de sensores

En otras palabras, el pequeño alcoholímetro desarrollado en Zúrich podría convertirse en la primera pieza de una nueva generación de sensores capaces de transformar una simple exhalación en una completa fotografía del estado fisiológico de una persona.

Ese horizonte aún pertenece al futuro. Pero el trabajo demuestra que la frontera entre el laboratorio y el hogar empieza a difuminarse.

Hace apenas unos años, conocer con precisión cuándo el cuerpo comenzaba a quemar grasa requería equipamiento sofisticado, personal especializado y análisis complejos.

Ahora, esa información cabe en un dispositivo portátil conectado al teléfono móvil y puede obtenerse en apenas unos segundos.

No significa que las dietas vayan a dejar de depender de la constancia ni que exista un atajo para adelgazar. Pero sí abre la puerta a una medicina mucho más personalizada, en la que cada persona pueda comprender cómo responde realmente su metabolismo, en lugar de seguir recomendaciones generales que no siempre funcionan igual para todos.▪️(23-julio-2026)

LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO, EN 30 SEGUNDOS

  • Un dispositivo portátil mide la acetona del aliento, un marcador de la quema de grasa.
  • Funciona de forma similar a un alcoholímetro conectado al móvil.
  • Sus resultados son comparables a los de la espectrometría de masas.
  • Puede ayudar a personalizar dietas, ejercicio y tratamientos metabólicos.
  • El estudio se ha validado en 12 voluntarios con 312 mediciones respiratorias.
  • Aún hacen falta ensayos clínicos de mayor tamaño antes de su uso generalizado.

SALIR DE DUDAS RÁPIDO

  • 📲 ¿Qué detecta?
    La acetona del aliento, un biomarcador del metabolismo de las grasas.
  • 📲 ¿Qué indica?
    Que el organismo está utilizando grasa como fuente de energía.
  • 📲 ¿Sirve para adelgazar?
    No. Solo informa sobre el estado del metabolismo, no sobre la pérdida de peso.
  • 📲 ¿Hace falta pincharse?
    No. La medición se realiza simplemente soplando en el dispositivo.
  • 📲 ¿Está ya disponible para consumidores?
    Actualmente se utiliza principalmente en investigación y centros médicos.
  • Información facilitada por la ETH de Zúrich

  • Fuente: Simone Hersberger, Jan van den Broek, Lara Schmid, Fabienne Kappeler, Philipp A. Gerber, Andreas T. Güntner. Self-monitoring of fat metabolic status with smartphone-assisted breath acetone detector. Device (2026). DOI: 1 10.1016/j.device.2026.101226

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