Una corriente de estrellas en una galaxia lejana abre una nueva vía para estudiar la materia oscura
Una tenue estela de estrellas, localizada a 115 millones de años luz, podría revelar la arquitectura invisible de una galaxia casi fantasmal. Es la primera evidencia sólida de una corriente nacida de un cúmulo globular fuera de la Vía Láctea.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Recreación artística de la galaxia ultradifusa UGC 9050-Dw1 y de la tenue corriente estelar Oyashio, formada por estrellas arrancadas de un cúmulo globular por las fuerzas de marea. La curvatura de este río de estrellas permite reconstruir la distribución de la materia oscura invisible que rodea la galaxia. Crédito: IA-DALL-E / RexMolón Producciones
Un filamento estelar descubierto a unos 115 millones de años luz constituye el primer indicio sólido de una corriente estelar procedente de un cúmulo globular fuera de la Vía Láctea. Su forma ha permitido estimar la enorme cantidad de materia oscura que esconde una galaxia casi invisible.
A primera vista apenas es una tenue pincelada en medio de la oscuridad: un arco estrecho y azulado que se extiende junto a un pequeño punto luminoso. Pero esa débil estructura, captada por el telescopio espacial Hubble, puede convertirse en una herramienta inédita para investigar uno de los grandes enigmas de la física.
Un equipo internacional de astrónomos ha encontrado en una galaxia lejana lo que parece ser una corriente de estrellas arrancadas de un cúmulo globular. Nunca se había identificado con tanta solidez una formación de este tipo fuera de la Vía Láctea.
El descubrimiento: un río de estrellas fuera de la Vía Láctea
La corriente, bautizada Oyashio por una corriente oceánica fría del Pacífico, atraviesa la galaxia ultradifusa UGC 9050-Dw1, que está situada a 35,2 megapársecs de la Tierra, o sea, a unos 115 millones de años luz. El descubrimiento, publicado en la revista Nature, no solo amplía el catálogo de estructuras conocidas más allá de nuestra galaxia.
También demuestra que la forma de estos ríos de estrellas puede utilizarse para estimar cómo se distribuye la materia oscura en galaxias demasiado débiles para ser estudiadas mediante los métodos habituales.
🗣️ «Descubrimos una corriente estelar de un cúmulo globular en otra galaxia. Es la primera vez que se observa una fuera de la Vía Láctea, y eso hace que el hallazgo sea especialmente emocionante —explica Julie Kiel Holm, astrofísica del Instituto Niels Bohr de la Universidad de Copenhague y primera autora del estudio, en una nota difundida por esta institución.
¿Qué es una corriente estelar de un cúmulo globular?
Los cúmulos globulares son agrupaciones compactas, formadas por decenas de miles o millones de estrellas unidas por la gravedad. Cuando uno de ellos orbita alrededor de una galaxia, las fuerzas de marea —diferencias en la atracción gravitatoria— pueden arrancarle lentamente sus estrellas. Estas escapan por lados opuestos y forman dos brazos largos y delgados que siguen aproximadamente la órbita del cúmulo. Aunque el cúmulo termine destruido, las corrientes pueden sobrevivir durante miles de millones de años.
Su aspecto guarda una especie de memoria de todo lo que les ha ocurrido. La curvatura, la anchura y las irregularidades de una corriente dependen del campo gravitatorio que ha recorrido. Como la materia oscura no emite ni absorbe luz, su presencia solo puede deducirse a través de sus efectos gravitatorios. Las estrellas que avanzan por estos filamentos actúan así como partículas de prueba que revelan la arquitectura invisible de la galaxia.
Hasta ahora, este método se había aplicado únicamente a corrientes de la Vía Láctea, donde misiones como Gaia, de la ESA, permiten analizar la posición y el movimiento de estrellas individuales. Observarlas en otras galaxias es mucho más difícil: su brillo superficial es extremadamente bajo y, a grandes distancias, sus estrellas ya no pueden distinguirse una a una. Lo que los telescopios registran es la débil luz integrada de toda la estructura.
El recuadro señala la tenue corriente estelar Oyashio, formada por estrellas arrancadas de un cúmulo globular en la galaxia ultradifusa UGC 9050-Dw1. Su trayectoria permite estudiar la distribución de la materia oscura en esta lejana galaxia. Cortesía: Telescopio espacial Hubble y Holm et al. (2026).
UGC 9050-Dw1: una galaxia grande, pero casi invisible
UGC 9050-Dw1 pertenece a la desconcertante familia de las galaxias ultradifusas. Estos sistemas contienen un número de estrellas comparable al de una galaxia enana, pero se extienden por un espacio similar al ocupado por galaxias mucho mayores. Su luz, repartida por una superficie enorme, las hace extraordinariamente difíciles de detectar.
Tampoco está claro cómo se forman. Algunas podrían ser galaxias enanas infladas por procesos internos o por interacciones con sus vecinas. Otras parecen ocupar halos de materia oscura supermasivos. Incluso se han identificado galaxias ultradifusas que, según determinados análisis, contendrían muy poca materia oscura.
Esta diversidad ha alimentado un debate sobre si constituyen una única población o si bajo una apariencia semejante se esconden historias evolutivas muy distintas.
Por qué es difícil calcular su masa
Medir su masa no es moco de pavo. En una galaxia brillante, los astrónomos pueden estudiar la rotación del gas o la velocidad de numerosas estrellas. En una ultradifusa, la escasez de luz reduce de manera drástica esas posibilidades. Oyashio ofrece una alternativa: reconstruir la gravedad de UGC 9050-Dw1 a partir de la geometría de la corriente.
La estructura fue identificada tanto en imágenes del Hubble como en observaciones independientes del telescopio Canadá-Francia-Hawái (CFHT). Esta coincidencia reduce la posibilidad de que sea un defecto instrumental o un artefacto del procesamiento. En las imágenes del Hubble, la señal sobresale 7,34 desviaciones estándar respecto al fondo, aunque los autores advierten de que esta cifra mide la presencia de luz, no la probabilidad total de que la estructura sea realmente una corriente.
Oyashio se encuentra a unos 2,5 kilopársecs —algo más de 8.000 años luz— del centro luminoso de la galaxia. El brazo visible tiene aproximadamente 2.000 años luz de longitud y apenas 72 pársecs, unos 235 años luz, de anchura. Esas dimensiones son compatibles con una corriente producida por un cúmulo globular y mucho menores que las habituales en los restos de una galaxia enana desgarrada.
Otro indicio es el color. La corriente y el objeto compacto situado en uno de sus extremos presentan tonalidades prácticamente iguales, como cabría esperar si sus estrellas nacieron en el mismo cúmulo y comparten edad y composición química. Ambos son algo más azules que el promedio de los cúmulos globulares de la Vía Láctea, posiblemente porque se formaron más recientemente.
La galaxia ultradifusa UGC 9050-Dw1, observada en la banda g por el telescopio Canadá-Francia-Hawái, aparece rodeada por los contornos de emisión del hidrógeno neutro detectado mediante radiotelescopios. La distribución del gas revela la compleja estructura de esta galaxia casi invisible, donde se ha identificado la corriente estelar Oyashio, utilizada para investigar su halo de materia oscura. Cortesía: Catherine E. Fielder et al 2023 ApJL
Cómo se utilizó Oyashio para pesar la materia oscura
Los astrónomos emplearon un modelo generativo denominado X-Stream para reproducir distintas corrientes y comparar sus formas con Oyashio. El programa varía propiedades como la masa original del cúmulo, su órbita y el tamaño y perfil de densidad del halo de materia oscura.
Las combinaciones capaces de crear un filamento con la curvatura y anchura observadas delimitan las características más probables de la galaxia.
El análisis sitúa la masa inicial del cúmulo por debajo de 2,5 millones de masas solares, con un 95 % de confianza, un valor compatible con los cúmulos globulares más masivos. Las simulaciones indican, además, que UGC 9050-Dw1 estaría alojada en un halo de alrededor de 400.000 millones de masas solares, aunque la incertidumbre es considerable.
Uno de los modelos representativos arroja una masa total de 156.000 millones de soles, similar a algunas estimaciones de la Gran Nube de Magallanes —una galaxia enana, satélite de la Vía Láctea— y coherente con cálculos anteriores basados en el número de cúmulos globulares de la galaxia.
Una galaxia dominada por la materia oscura
Esto significa que UGC 9050-Dw1 posee pocas estrellas para la masa total que alberga: la mayor parte de su gravedad procedería de un voluminoso halo oscuro.
«Estamos midiendo la materia oscura con una herramienta completamente nueva y demostrando que el método también funciona más allá de nuestra galaxia», señala Holm.
El estudio ofrece asimismo una primera aproximación al modo en que la densidad de esa materia aumenta hacia el centro. Este detalle es importante, porque los modelos de materia oscura fría—una materia invisible formada por partículas lentas que, mediante su gravedad, favoreció la formación de galaxias y grandes estructuras cósmicas— tienden a predecir halos con una cúspide central pronunciada, mientras que muchas galaxias enanas parecen mostrar núcleos más planos.
Sin embargo, las incertidumbres de Oyashio todavía son demasiado amplias para resolver por sí solas esta discrepancia.
Detalle de la corriente estelar Oyashio en una imagen del telescopio espacial Hubble. El contorno azul delimita el tenue río de estrellas y el círculo morado señala su posible cúmulo globular progenitor; las áreas blancas se utilizaron para medir y descontar la luz de fondo. Cortesía: Telescopio espacial Hubble y Holm et al. (2026
Las explicaciones alternativas
Los autores han evaluado explicaciones alternativas. Un arco producido por lente gravitatoria —fenómeno que ocurre cuando la gravedad de un objeto masivo curva y amplifica la luz de otro situado detrás— exigiría una galaxia en primer plano capaz de deformar la luz de un objeto más lejano, pero no se observan otras imágenes distorsionadas ni una lente plausible.
Una capa estelar originada por una colisión debería curvarse alrededor del centro galáctico, algo que Oyashio no hace.
Tampoco aparecen variaciones de color compatibles con una nube de polvo. Una alineación casual de estrellas no puede descartarse por completo, pero la forma del filamento, su color, su coincidencia con el posible cúmulo progenitor y los resultados de las simulaciones favorecen la interpretación de una corriente estelar.
Julie Kiel Holm (izquierda), investigadora doctoral del Instituto Niels Bohr, y Sarah Pearson, profesora asociada de DTU Space. Ambas han liderado el descubrimiento y el análisis de Oyashio, la primera corriente estelar asociada a un cúmulo globular identificada fuera de la Vía Láctea. Cortesía: University of Copenhage
Qué falta para confirmar el hallazgo
Por eso el artículo habla prudentemente de «evidencias» y no de una confirmación definitiva. Observaciones más profundas del Hubble o del telescopio espacial James Webb podrían separar mejor la estructura del fondo. La espectroscopia también permitiría comprobar si el cúmulo y la corriente comparten composición química y movimiento.
El verdadero alcance del hallazgo está en lo que puede venir después.
🗣️ «No solo podemos empezar a buscar corrientes de cúmulos globulares en otras galaxias; a largo plazo también podríamos medir el contenido de materia oscura de muchas más galaxias ultradifusas», afirma Sarah Pearson, profesora asociada del DTU Space y coautora del trabajo.
Los observatorios Euclid y Nancy Grace Roman, diseñados para explorar grandes regiones del cielo con gran sensibilidad, podrían descubrir numerosos filamentos semejantes. Algunas corrientes presentarían huecos o desviaciones causados por el paso de subhalos de materia oscura sin estrellas. Detectar esas perturbaciones permitiría poner a prueba distintas hipótesis sobre las partículas que forman la materia oscura.
Oyashio es, por ahora, un único y tenue río de estrellas. Pero su detección transforma una rareza galáctica en un posible laboratorio gravitatorio. Allí donde la luz apenas alcanza, la trayectoria de unas estrellas fugitivas puede revelar la masa invisible que gobierna una galaxia entera.◾️(16-agosto-2026)
LAS CLAVES DEL DESCUBRIMIENTO
- Objeto estudiado: galaxia ultradifusa UGC 9050-Dw1.
- Distancia: 35,2 megapársecs, unos 115 millones de años luz.
- Estructura descubierta: corriente estelar Oyashio.
- Origen probable: un cúmulo globular desintegrado por fuerzas de marea.
- Longitud visible: alrededor de 2.000 años luz.
- Anchura estimada: unos 235 años luz.
- Masa máxima del cúmulo progenitor: 2,5 millones de masas solares.
- Importancia: primera evidencia sólida de una corriente de cúmulo globular fuera de la Vía Láctea.
- Aplicación: medir la masa y el perfil de densidad del halo de materia oscura de otra galaxia.
- Fuente científica: estudio liderado por Julie Kiel Holm y publicado en Nature.
PREGUNTAS & RESPUESTAS: Oyashio y Materia Oscura
🌌 ¿Qué se ha descubierto en UGC 9050-Dw1?
Los astrónomos han detectado una estructura larga, estrecha y débil denominada Oyashio. Las observaciones y los modelos indican que probablemente está formada por estrellas arrancadas de un cúmulo globular.
🌌 ¿Es la primera corriente estelar descubierta fuera de la Vía Láctea?
Es la primera evidencia sólida de una corriente extragaláctica originada específicamente en un cúmulo globular. Se habían observado otras estructuras de marea alrededor de galaxias, pero ninguna de estas características había sido identificada con este grado de respaldo observacional y dinámico.
🌌 ¿Cómo ayuda una corriente estelar a detectar materia oscura?
Su forma depende del campo gravitatorio de la galaxia. Al reproducir su curvatura, anchura y órbita mediante simulaciones, los astrónomos pueden estimar la cantidad y la distribución de la materia invisible que ejerce esa gravedad.
🌌 ¿Qué es una galaxia ultradifusa?
Es una galaxia con pocas estrellas repartidas por un volumen muy grande. Aunque puede tener dimensiones comparables a las de una galaxia convencional, emite muy poca luz y resulta difícil medir su masa.
🌌 ¿Cuánta materia oscura contiene UGC 9050-Dw1?
Los modelos indican que está dominada por materia oscura y que podría encontrarse dentro de un halo de cientos de miles de millones de masas solares. La estimación exacta todavía presenta un margen de incertidumbre amplio.
🌌 ¿Está confirmado que Oyashio procede de un cúmulo globular?
No de manera definitiva. Su anchura, color, posición y conexión con un objeto compacto respaldan esa interpretación, pero serán necesarias observaciones más profundas y datos espectroscópicos para confirmarla.
🌌 ¿Por qué es importante este descubrimiento?
Porque abre la posibilidad de utilizar corrientes estelares para cartografiar la materia oscura en galaxias distintas de la Vía Láctea. Esto permitiría comparar halos oscuros en entornos muy diferentes y poner a prueba los modelos sobre la naturaleza de la materia oscura.
Información facilitada por la Universidad de Copenhague
Fuente: Holm, J. K., Pearson, S., Nibauer, J. et al.Evidence for the first globular cluster stellar stream beyond the Milky Way.Nature (2026). https://doi.org/10.1038/s41586-026-10878-w

