La inteligencia artificial ya actúa como apoyo psicológico para millones de personas, pero los expertos alertan de sus riesgos

Mientras la falta de psicólogos y el coste de las terapias empujan a muchos usuarios hacia herramientas como el ChatGPT, un estudio confirma que la inteligencia artificial ya se ha convertido en un confidente digital para millones de personas en todo el mundo. Pero los investigadores advierten de que la dependencia emocional, la desinformación y el empeoramiento de algunos síntomas mentales pueden convertir esta ayuda en un arma de doble filo.

Por Enrique Coperías, periodista científico

Podcast RexMolón: «¿Puede una IA ser tu psicólogo?»
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Imagen artísitica de una psiquiatra con apariencia de androide atendiendo a un paciente durante una sesión terapéutica.

Imagen artísitica de una psiquiatra con apariencia de androide atendiendo a un paciente durante una sesión terapéutica. Aunque la inteligencia artificial ya se utiliza como apoyo emocional y psicológico por millones de personas, los expertos advierten de que no puede sustituir la experiencia, el criterio clínico ni la relación humana de un profesional de la salud mental. Crésdito: IA-DALL-E-RexMolón Producciones

«Sé que solo es una inteligencia artificial, pero siento que aquí tengo un lugar seguro para hablar». Frases como esta aparecen una y otra vez en Reddit, una de las mayores plazas públicas de internet. Allí, miles de personas con ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés postraumático o problemas de autoestima están utilizando herramientas como ChatGPT, Claude y Character AI para desahogarse, buscar apoyo emocional o intentar comprender mejor lo que les ocurre.

Y, por primera vez, un equipo de la Universidad Drexel, en Estados Unidos, ha analizado de forma sistemática este fenómeno emergente para responder a una pregunta cada vez más relevante: ¿qué papel está desempeñando realmente la inteligencia artificial (IA) en la salud mental de las personas?

El estudio, subido al repositorio de prepublicaciones científicas arXiv y firmado por las investigadoras Elham Aghakhani y Rezvaneh Rezapour, examinó más de 4,7 millones de publicaciones en 47 comunidades de Reddit relacionadas con trastornos psicológicos. Tras varios filtros, los investigadores identificaron 5.126 mensajes en los que los usuarios describían experiencias reales o exploraban la posibilidad de utilizar inteligencia artificial para apoyo emocional o terapéutico.

¿Cómo utilizan las personas la inteligencia artificial para la salud mental?

Lo que encontraron dibuja un panorama complejo. La IA se está convirtiendo en una herramienta de apoyo cotidiano para muchas personas, especialmente cuando la terapia profesional resulta inaccesible por razones económicas, geográficas o sociales.

Pero también aparecen riesgos que recuerdan a algunos de los problemas ya conocidos en las redes sociales: dependencia emocional, búsqueda compulsiva de validación, desinformación o agravamiento de determinados síntomas.

🗣️ «Existe una preocupación creciente porque cada vez más personas recurren a chatbots de inteligencia artificial de propósito general para recibir apoyo en salud mental — explica Rezapour, profesora de Ciencias de la Computación e Información, y directora de la investigación. Y añade—: Sin embargo, estos programas no fueron diseñados ni validados clínicamente para ese fin. Por eso queríamos comprender cómo los utilizan realmente las personas en su vida cotidiana y dónde perciben tanto sus beneficios como sus riesgos».

Un psicólogo disponible las 24 horas y los 7 días de la semana

La principal ventaja de estos sistemas es evidente: siempre están ahí.

A diferencia de una consulta psicológica, que puede implicar largas listas de espera, horarios limitados y costes elevados, una IA conversacional responde al instante y sin juzgar. Para muchas personas, especialmente aquellas que sienten vergüenza al hablar de sus problemas o viven en lugares con pocos recursos sanitarios, esta accesibilidad resulta enormemente atractiva.

Según Aghakhani y Rezapour, las formas más habituales de uso incluyen:

✅ Buscar apoyo emocional en momentos de ansiedad o estrés. Aproximadamente el 18 % de los casos analizados correspondían a usuarios que buscaban comprensión, validación emocional o simplemente alguien —o algo— con quien hablar.

✅ Le seguían las tareas de apoyo funcional (12,6 %), como organizar rutinas o gestionar síntomas relacionados con el trastorno de déficit atencional e hiperactividad (TDAH) y la psicoeducación (11,7%), es decir, aprender más sobre ansiedad, depresión o estrategias de afrontamiento.

✅ También eran frecuentes las funciones de compañía, búsqueda de tranquilidad ante preocupaciones recurrentes y exploración personal.

🗣️ «Descubrimos que quienes recurren a la IA para obtener apoyo en salud mental suelen buscar apoyo emocional, empatía, tranquilidad para gestionar la ansiedad, estrategias de afrontamiento o simplemente compañía —reclaca Rezapour. Y añade—: También observamos que muchos usuarios utilizan estas herramientas para recibir ayuda práctica, por ejemplo para organizarse mejor o para gestionar dificultades relacionadas con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o el autismo».

En muchos testimonios, la IA aparece como una especie de extensión de la terapia tradicional. No sustituye al psicólogo, pero ayuda entre sesiones, permite ordenar pensamientos, practicar ejercicios de reflexión o registrar emociones. Los investigadores describen este papel como una infraestructura de apoyo psicológico entre sesiones, más que como un reemplazo de los profesionales.

Lo importante no es el cariño, sino los resultados

Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio cuestiona una idea muy extendida sobre la inteligencia artificial: que cuanto más humana y empática parezca, mejor funcionará.

Los investigadores analizaron diferentes factores que influyen en la aceptación de estas herramientas. Descubrieron que la satisfacción de los usuarios dependía sobre todo de tres elementos:

1️⃣ La confianza que generaba el sistema.

2️⃣ La calidad de las respuestas.

3️⃣ Y especialmente, la percepción de resultados tangibles.

En otras palabras, las personas valoraban más que la IA les ayudara realmente a dormir mejor, controlar la ansiedad o comprender una situación difícil que el hecho de sentir una conexión emocional con ella.

El estudio muestra que las experiencias positivas estaban estrechamente relacionadas con lo que las autoras denominan alineación de tareas y alineación de objetivos. Es decir, cuando la conversación ayudaba de forma práctica a avanzar hacia metas concretas de bienestar psicológico.

La mera sensación de vínculo emocional, por el contrario, mostraba una relación mucho más débil con los resultados positivos. De hecho, en numerosos casos aparecía asociada a experiencias problemáticas.

Una joven consulta un chatbot de inteligencia artificial en busca de orientación emocional.

Una joven consulta un chatbot de inteligencia artificial en busca de orientación emocional. Según un estudio de la Universidad de Drexel, millones de personas ya recurren a herramientas como ChatGPT para gestionar la ansiedad, reflexionar sobre sus problemas o encontrar apoyo psicológico, aunque los expertos advierten de riesgos como la dependencia emocional y la sobreconfianza en estas tecnologías. Foto de Look Studio en Unsplash

El riesgo de encariñarse con una máquina

Aquí es donde surge uno de los aspectos más inquietantes del trabajo.

Más de la mitad de las publicaciones analizadas —el 51 %— mencionaban algún tipo de riesgo o preocupación relacionada con el uso de IA para la salud mental.

La amenaza más frecuente era la dependencia emocional. Un 14,1 % de los casos describían situaciones en las que los usuarios sentían que estaban desarrollando una relación excesiva con el sistema, recurriendo a él de manera compulsiva o sintiendo ansiedad cuando no podían interactuar con él.

El segundo gran problema era la escalada de síntomas (11,7 %). Algunos usuarios relataban cómo determinadas conversaciones acababan reforzando pensamientos obsesivos, aumentando la rumiación mental o intensificando la ansiedad.

También aparecían preocupaciones relacionadas con errores o información incorrecta (9,6 %), cuestiones de privacidad y manejo de datos personales (9,4%), así como fenómenos que los investigadores denominan bucles de tranquilización.

Estos últimos son especialmente interesantes desde el punto de vista psicológico. Ocurren cuando una persona busca de manera insistente confirmación de que todo va bien o de que sus miedos son infundados. Aunque la respuesta proporciona alivio momentáneo, la necesidad de volver a preguntar reaparece poco después, creando un círculo vicioso conocido desde hace tiempo en los trastornos de ansiedad y obsesivo-compulsivos.

Cuando la IA parece entendernos demasiado bien

Aghakhani y Rezapour observan que muchas personas describen sentimientos ambiguos hacia estas herramientas.

Por un lado, reconocen que les resultan útiles. Por otro, sienten cierta incomodidad por depender emocionalmente de un sistema informático.

Algunos usuarios expresan culpa, vergüenza o incluso sensación de fracaso por recurrir a una inteligencia artificial para hablar de sus problemas personales. No cuestionan necesariamente la calidad de las respuestas, sino la legitimidad de la relación en sí misma.

Este fenómeno revela algo profundo sobre la naturaleza humana. Aunque sepamos de manera racional que estamos interactuando con un algoritmo, el lenguaje emocionalmente resonante puede activar mecanismos psicológicos similares a los que utilizamos en nuestras relaciones con otras personas.

➡️ Sin embargo, el estudio advierte de que la empatía aparente no debe confundirse con capacidad terapéutica. Una IA puede generar respuestas cálidas, comprensivas e incluso conmovedoras sin comprender realmente la situación ni asumir responsabilidad alguna por las consecuencias de sus consejos.

«Nuestros hallazgos sugieren que las herramientas de inteligencia artificial no deberían diseñarse simplemente para parecer cálidas o humanas. Necesitan límites claros y mecanismos de protección, especialmente en los casos en los que se utilizan como compañía o para buscar tranquilidad de forma repetida, ya que es precisamente en esos contextos donde los usuarios describen con más frecuencia dependencia, empeoramiento de los síntomas o dificultades para desconectarse de ellas», advierte Aghakhani, autora principal del estudio y doctoranda de la Universidad de Drexel.

¿Puede ChatGPT sustituir a un psicólogo?

Pero, ¿puede un chatbot hacer las veces de un psicólogo o un psiquiatra? La respuesta corta es no.

Las comparaciones directas entre IA y terapia profesional fueron relativamente escasas en el conjunto de mensajes analizados. Cuando aparecían, la mayoría de los usuarios consideraban que la inteligencia artificial era complementaria, no sustitutiva.

Solo una minoría afirmaba que la IA era mejor que la terapia convencional. Y cuando esto ocurría, normalmente estaba relacionado con obstáculos de acceso: falta de dinero, escasez de profesionales disponibles o experiencias previas negativas con terapeutas humanos.

Por el contrario, las situaciones de crisis emocional aguda o búsqueda compulsiva de tranquilización eran los contextos en los que más frecuentemente se consideraba que la IA era inferior a la atención profesional.

🗣️ «Lo que vimos en nuestros resultados es que muy pocas personas utilizan la inteligencia artificial como sustituto de la terapia. Con mucha más frecuencia describen que la emplean como complemento de la terapia o en momentos en los que la atención humana no está disponible, es inaccesible o resulta insuficiente», resume Rezapour.

Un experimento social a escala global

Quizá la conclusión más importante del estudio sea que estamos asistiendo a un enorme experimento social que se desarrolla en tiempo real.

Millones de personas ya utilizan herramientas de inteligencia artificial para tareas para las que nunca fueron diseñadas de manera específica, como acompañar duelos, gestionar la ansiedad, explorar emociones o combatir la soledad. Y lo hacen fuera de cualquier entorno clínico o supervisión profesional.

Los investigadores concluyen que el verdadero valor de estas tecnologías no reside en sustituir a los psicólogos, sino en ofrecer apoyo complementario cuando el acceso a la atención humana es insuficiente. Pero advierten también de que los riesgos no proceden tanto de respuestas individuales equivocadas como de patrones prolongados de uso: dependencia, aislamiento, sobreconfianza o sustitución progresiva de las relaciones humanas por interacciones con máquinas.

🗣️«Aunque nuestros resultados sugieren que muchos usuarios se acercan a estos sistemas con cierto grado de cautela, sigue siendo fundamental que las herramientas de inteligencia artificial diseñadas para apoyar la salud mental estén basadas en marcos de actuación sólidos y respaldados por la evidencia científica. A medida que estas tecnologías se adopten de forma más generalizada, será cada vez más importante que los usuarios comprendan tanto sus beneficios potenciales como sus limitaciones», concluye Rezapour.

En definitiva, la IA puede escuchar, responder y, en ocasiones, ofrecer consuelo. Puede parecer un terapeuta. Pero, como recuerda el propio título del estudio, sigue sin serlo. Y entender esa diferencia quizá sea el desafío más importante de esta nueva era digital.▪️(29-mayo-2026)

PREGUNTAS & RESPUESTAS: IA y Psicología

🤖 ¿Se puede utilizar ChatGPT para apoyo emocional?

Sí. Muchas personas utilizan ChatGPT para hablar de sus emociones, buscar estrategias de afrontamiento o recibir orientación general. Sin embargo, no sustituye la atención de un psicólogo o psiquiatra.

🤖 ¿La inteligencia artificial puede hacer terapia psicológica?

No en el sentido clínico tradicional. Los modelos de IA pueden mantener conversaciones de apoyo, pero no cuentan con formación profesional ni responsabilidad terapéutica.

🤖 ¿Cuáles son los riesgos de usar IA para la salud mental?

Los principales riesgos identificados incluyen dependencia emocional, información incorrecta, aumento de la ansiedad, refuerzo de pensamientos obsesivos y sustitución de relaciones humanas.

🤖 ¿Por qué cada vez más personas utilizan IA para la salud mental?

Porque ofrece acceso inmediato, disponibilidad permanente, bajo coste y una sensación de privacidad que muchas personas valoran al hablar de problemas emocionales.

🤖 ¿Qué concluye el estudio de la Universidad Drexel?

Que la mayoría de los usuarios considera la inteligencia artificial una herramienta complementaria a la terapia, no un sustituto de los profesionales de la salud mental.

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