Científicos asocian la menopausia con pérdida de materia gris en el cerebro, peor salud mental y trastornos del sueño
Un estudio con casi 125.000 mujeres advierte de que la menopausia no solo transforma el cuerpo, sino también el cerebro, la salud mental y el sueño. Los resultados cuestionan el papel protector de la terapia hormonal y apuntan a una etapa importante, aún poco atendida, de la salud femenina.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Un estudio con casi 125.000 mujeres revela cambios estructurales en el cerebro tras la menopausia y cuestiona el papel protector de la terapia hormonal. Foto: Look Studio
La menopausia se ha descrito sobre todo como un fenómeno hormonal con efectos físicos visibles: sofocos, cambios metabólicos, alteraciones cardiovasculares u óseas. Sin embargo, el cerebro, el órgano que integra buena parte de la experiencia emocional, cognitiva y vital, ha quedado en un segundo plano.
Hasta ahora. Un amplio estudio internacional acaba de aportar una de las radiografías más completas hasta la fecha sobre lo que ocurre en la mente femenina tras el cese de la función ovárica: la menopausia se asocia a un empeoramiento de la salud mental, más problemas de sueño y una reducción de la materia gris en regiones importantes del cerebro.
La investigación, publicada en la revista Psychological Medicine y liderada por científicos de las universidades de Cambridge (Reino Unidos) y Sevilla (España), ha analizado datos de casi 125.000 mujeres del UK Biobank, una gran base de datos científica del Reino Unido que reúne información médica, genética y de estilo de vida de más de medio millón de personas. Se trata de una de las mayores muestras jamás utilizadas para estudiar los efectos de la menopausia y de la terapia hormonal sustitutiva (THS) —el tratamiento más común para aliviar sus síntomas— sobre la salud mental, la cognición y la estructura cerebral femeninas.
Los resultados son contundentes, ya que tras la menopausia aumentan los niveles de ansiedad y depresión, empeora la calidad del sueño y se reduce el volumen de materia gris en áreas cerebrales implicadas en la memoria y la regulación emocional. Lejos de compensar estos cambios, la terapia hormonal no parece revertirlos y, en algunos indicadores, las mujeres que la utilizan muestran incluso peores resultados. Un hallazgo que obliga a replantear algunos supuestos ampliamente aceptados.
Un cambio vital que deja huella en la mente
La menopausia no es una enfermedad, sino una transición biológica universal que suele producirse en torno a los cincuenta años. Pero eso no significa que sea neutra. Estudios previos a este ya habían señalado un aumento del riesgo de síntomas depresivos durante el periodo perimenopáusico, así como quejas subjetivas de pérdida de memoria, atención o lenguaje.
Lo que faltaba era acometer una visión global que integrara salud mental, sueño, rendimiento cognitivo y cambios cerebrales medidos con neuroimagen.
Para intentar llenar este vacío, los autores clasificaron a las participantes en tres grandes grupos:
1️⃣ Mujeres premenopáusicas.
2️⃣ Mujeres posmenopáusicas que nunca habían usado terapia hormonal
3️⃣ Mujeres posmenopáusicas que sí la habían utilizado.
A partir de cuestionarios estandarizados, registros médicos y resonancias magnéticas cerebrales, el equipo analizó decenas de variables, y controló factores nada desdeñables, como son la edad, el nivel educativo, los ingresos, el índice de masa corporal o el tabaquismo de las participantes.
Un patrón de síntomas siempre constante
El patrón que emerge es consistente. En comparación con las mujeres premenopáusicas, las posmenopáusicas presentan más síntomas de ansiedad y depresión, mayor cansancio, más insomnio y duermen menos horas. También tienen más probabilidades de haber acudido al médico de cabecera o a un psiquiatra por problemas de salud mental y de haber recibido diagnósticos clínicos de ansiedad o depresión.
🗣️ «La mayoría de las mujeres pasarán por la menopausia, y puede ser un acontecimiento que cambie la vida, tanto si toman terapia hormonal sustitutiva como si no —señala Christelle Langley, investigadora del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge. Y añade—: Mantener un estilo de vida saludable, como hacer ejercicio, mantenerse activa y seguir una dieta equilibrada, es especialmente importante durante este periodo para ayudar a mitigar algunos de sus efectos».
Estos resultados refuerzan la idea de que la menopausia es una etapa de vulnerabilidad psicológica, a menudo infravalorada tanto en la consulta médica como en el debate público. «Durante años, muchas mujeres han sentido que sus síntomas emocionales se minimizaban o se atribuían únicamente a factores personales», podemos leer en el artículo. Este aporta datos objetivos que respaldan esas experiencias.
«Todos necesitamos ser más sensibles no solo a la salud física, sino también a la salud mental de las mujeres durante la menopausia, y reconocer cuándo lo están pasando mal —sugiere Langley. Y sentencia—: No debería haber ningún sentimiento de vergüenza a la hora de contar a los demás por lo que se está pasando y pedir ayuda».
El cerebro también cambia
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es el análisis de imágenes cerebrales de más de 10.000 participantes. Las resonancias muestran una reducción del volumen de materia gris en el lóbulo temporal medial, que incluye estructuras como el hipocampo y la corteza entorrinal, y en la corteza cingulada anterior. Estas regiones desempeñan un papel crucial en la memoria, la regulación emocional, la toma de decisiones y el control del estrés.
Las mujeres posmenopáusicas presentan, de media, un menor volumen en estas áreas que las premenopáusicas. Y, de nuevo, el grupo con los valores más bajos es el de mujeres que han utilizado terapia hormonal. Aunque las diferencias no implican necesariamente que «padezcan una enfermedad», sí sugieren que la menopausia deja una huella estructural en el encéfalo.
La pérdida de materia gris en estas regiones se ha relacionado en otros estudios con trastornos del estado de ánimo, alteraciones del sueño y mayor riesgo de deterioro cognitivo. En este trabajo, sin embargo, las pruebas de memoria y otras funciones cognitivas muestran cambios modestos, lo que sugiere que el cerebro puede compensar parcialmente estas alteraciones estructurales, al menos en edades medias.
Recordemos que la materia gris es el tejido del cerebro que contiene principalmente los cuerpos de las neuronas y es esencial para procesar la información, regular las emociones, controlar el movimiento y formar recuerdos. Se concentra en la corteza cerebral y en estructuras profundas como el hipocampo, y su volumen y estado se asocian al funcionamiento cognitivo y a la salud mental.
Las resonancias cerebrales de más de 10.000 mujeres muestran una reducción de la materia gris tras la menopausia en regiones clave del cerebro. Áreas como el hipocampo y la corteza cingulada anterior están implicadas en la memoria, las emociones y el control del estrés. Foto: Anastasia Leonova
¿Y la terapia hormonal?
La terapia hormonal sustitutiva se prescribe ampliamente para aliviar los sofocos y otros síntomas vasomotores. En países como el Reino Unido, su uso ha aumentado de forma notable en los últimos años. Las guías clínicas también contemplan su posible beneficio sobre el estado de ánimo y el sueño. Sin embargo, la evidencia científica ha sido contradictoria, advierten los autores del trabajo.
Los autores del trabajo, que incluye a Rafael Romero-García, profesor de Fisiología Médica y Biofísica en la Universidad de Sevilla, aporta un matiz a tener en cuenta: las mujeres que usan terapia hormonal muestran peores indicadores de salud mental y menor volumen de materia gris que las posmenopáusicas que no la utilizan. A primera vista, podría interpretarse como un efecto negativo del tratamiento. Pero los propios autores llaman a la cautela.
Un análisis adicional sugiere que muchas mujeres ya presentaban síntomas de ansiedad o depresión antes de iniciar la terapia. Es decir, no es necesariamente que la terapia empeore la salud mental, sino que las mujeres con más síntomas son más propensas a que se les prescriba. En términos estadísticos, se trata de un problema clásico de causalidad inversa.
👉 «Estos datos no permiten concluir que la terapia hormonal cause problemas de salud mental —subrayan los investigadores—. Pero sí indican que no los corrige de forma clara y que existe una necesidad no cubierta en el abordaje psicológico de la menopausia».
El sueño, una pieza clave
Entre los resultados más robustos destaca el deterioro del sueño. Las mujeres posmenopáusicas duermen menos horas, presentan más insomnio y se sienten más cansadas durante el día. El sueño, recuerdan los autores, es un regulador esencial de la salud mental y del funcionamiento cerebral.
Las alteraciones del sueño se han asociado a cambios en el hipocampo y otras regiones cerebrales, así como a mayor riesgo de depresión y ansiedad.
En este sentido, el estudio sugiere un círculo vicioso en donde la menopausia altera el equilibrio hormonal, lo que afecta al sueño; el mal descanso impacta en el estado de ánimo y el cerebro: y estos cambios se retroalimentan.
Menopausia y envejecimiento cognitivo
Aunque los cambios estructurales en el cerebro son claros, los efectos sobre el rendimiento cognitivo son más sutiles. Las pruebas de memoria no mostraron diferencias significativas entre los grupos, pero sí se detectó un enlentecimiento de los tiempos de reacción en las mujeres posmenopáusicas que no tomaban terapia hormonal.
🗣️ «A medida que envejecemos, nuestros tiempos de reacción tienden a ralentizarse: es simplemente parte del proceso natural de envejecimiento y les ocurre tanto a mujeres como a hombres —explica Katharina Zühlsdorff, investigadora del Departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge. Y añade—: Se puede imaginar que le hacen una pregunta en un concurso: aunque probablemente llegue a la respuesta correcta igual que cuando era más joven, las personas jóvenes sin duda llegarían mucho más rápido».
En palabras de esta neurocientífica, «la menopausia parece acelerar este proceso, pero la terapia hormonal sustitutiva parece ponerle freno, ralentizando ligeramente el envejecimiento».
Las mujeres posmenopáusicas duermen menos y presentan más insomnio y cansancio durante el día. El sueño es clave para la salud mental y el buen funcionamiento del cerebro, subrayan los investigadores. Foto: We-Vibe Toys
Un problema de salud pública invisible
Aunque la menopausia afecta a todas las mujeres que alcanzan cierta edad, sus consecuencias psicológicas siguen siendo un tema poco visible. El estudio pone de relieve una paradoja: mientras se ha avanzado mucho en el tratamiento de los síntomas físicos, la salud mental de las mujeres en esta etapa sigue siendo una asignatura pendiente.
Los autores reclaman más investigación científica, pero también más formación sanitaria y mayor atención clínica a los síntomas emocionales y cognitivos. “La menopausia no debería vivirse como un proceso inevitable de deterioro —señalan— .Pero para evitarlo es necesario reconocer sus efectos reales y ofrecer apoyo más allá del tratamiento hormonal».
El trabajo también abre nuevas preguntas, como estas:
✅ ¿Influyen factores genéticos o sociales en la magnitud de estos cambios cerebrales?
✅ ¿Existen perfiles de mujeres más vulnerables?
✅ ¿Qué intervenciones —psicológicas, farmacológicas o de estilo de vida— podrían mitigar estos efectos?
Mientras la ciencia busca respuestas, el mensaje principal es claro como el agua: la menopausia no solo transforma el cuerpo, también deja una marca en la mente y en el cerebro.
🗣️ «Las regiones del cerebro en las que observamos estas diferencias son zonas que tienden a verse afectadas por la enfermedad de Alzheimer —advierte Barbara Sahakian, catedrática de Psiquiatría y autora principal del estudio. Y concluye—: La menopausia podría hacer a estas mujeres más vulnerables en el futuro. Aunque no es toda la explicación, puede ayudar a entender por qué vemos casi el doble de casos de demencia en mujeres que en hombres».
Ignorar esa realidad no la hace desaparecer; comprenderla es el primer paso para acompañar mejor a millones de mujeres en una de las transiciones más decisivas de su vida.▪️(28-enero-2026)
Información facilitada por la Universidad de Cambridge
Fuente: Zuhlsdorff K, Langley C., Bethlehem R., Warrier V, Romero García R., Sahakian B. J. Emotional and cognitive effects of menopause and hormone replacement therapy. Psychological Medicine (2026). DOI: 10.1017/S0033291725102845

