Los psicodélicos reducen los síntomas de la depresión tras una sola dosis
Un ensayo clínico con DMT muestra mejoras rápidas y sostenidas en pacientes con depresión mayor tras una única administración supervisada de este potente compuesto alucinógeno. La investigación refuerza el potencial de los psicodélicos como nueva vía terapéutica en salud mental.
Por Enrique Coperías, periodista científico
Los psicodélicos como la DMT podrían favorecer la formación de nuevas conexiones neuronales en el cerebro, un proceso vinculado a la mejora de los síntomas de la depresión según la investigación reciente. Crédito: IA-Copilot-RexMolón Producciones
La depresión mayor es uno de los mayores desafíos de la medicina contemporánea y uno de los trastornos más incapacitantes a escala global. Sin ir más lejos, la depresión se ha convertido en uno de los trastornos mentales con mayor crecimiento en España en la última década y, según los últimos datos del Portal Estadístico del Ministerio de Sanidad, cada año se diagnostican más de 2,5 millones de casos en el país.
A pesar de la amplia disponibilidad de antidepresivos, psicoterapias y otros tratamientos, una parte significativa de los pacientes no logra mejorar de forma suficiente o lo hace solo tras meses de espera.
En ese contexto, David Erritzoe y Tommaso Barba, del Imperial College de Londres (Reino Unido), y sus colegas han puesto a prueba una vieja sustancia psicodélica con una promesa sorprendente: aliviar los síntomas de la depresión con una sola dosis. Los resultados, publicados en la revista Nature Medicine, sugieren que la dimetiltriptamina o DMT —una molécula de la familia de las triptaminas conocida por sus potentes efectos alucinógenos— podría reducir los síntomas depresivos de manera rápida y sostenida cuando se administra junto con apoyo terapéutico especializado.
Un ensayo clínico con DMT para tratar la depresión
El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, es un ensayo clínico de fase IIa —un estudio piloto en humanos, generalmente con un número pequeño o moderado de pacientes—, aleatorizado y controlado con placebo, diseñado para evaluar la eficacia y la seguridad de la DMT intravenoso en personas con depresión mayor moderada o grave.
En total participaron 34 voluntarios adultos que llevaban una media de más de diez años conviviendo con la enfermedad y que, en muchos casos, no habían respondido adecuadamente a tratamientos previos.
Los participantes recibieron una única dosis de 21,5 miligramos de la DMT o un placebo, administrados mediante una infusión de diez minutos en un entorno clínico cuidadosamente preparado y acompañado de apoyo psicoterapéutico.
Resultados: reducción rápida de los síntomas depresivos
El principal hallazgo fue claro: dos semanas después del tratamiento, quienes habían recibido la DMT mostraban una reducción significativamente mayor de los síntomas depresivos que quienes habían recibido el placebo. La diferencia media en la escala clínica utilizada para medir la depresión —la Montgomery–Åsberg Depression Rating Scale (MADRS)— fue de 7,35 puntos a favor del grupo tratado con el psicodélico.
Aunque la muestra era pequeña, el efecto estadístico fue considerado relevante y de gran tamaño en términos clínicos.
La mejora no solo fue medible, sino también rápida. Ya en la primera semana tras la administración del fármaco se observó una reducción significativa de los síntomas en el grupo tratado. Cerca de la mitad de los pacientes experimentaron una respuesta clínica notable, definida como una reducción de al menos el 50% en la puntuación de depresión, y una proporción similar alcanzó niveles considerados de remisión. Estos efectos se mantuvieron durante las semanas siguientes.
¿Cuánto duran los efectos del DMT?
Uno de los aspectos más llamativos del ensayo es que la mejoría persistió durante meses. Tras la fase inicial doble ciego, todos los participantes tuvieron la oportunidad de recibir la DMT en una segunda etapa abierta del estudio.
Los investigadores observaron que los efectos antidepresivos se mantenían hasta tres meses después del tratamiento e incluso seis meses en algunos casos.
Curiosamente, recibir una segunda dosis no produjo beneficios adicionales significativos en comparación con una sola, lo que sugiere que una única administración podría ser suficiente para obtener efectos duraderos.
Qué es la DMT y por qué interesa a la psiquiatría
La dimetiltriptamina es una sustancia psicodélica de acción muy breve que actúa principalmente sobre los receptores serotoninérgicos del cerebro, implicados en la regulación del estado de ánimo y la percepción.
A diferencia de otros psicodélicos, como el LSD y la psilocibina, cuyos efectos pueden prolongarse durante horas, la DMT administrada por vía intravenosa tiene una duración de apenas minutos.
Esta característica la convierte en un candidato atractivo desde el punto de vista clínico: permite sesiones terapéuticas más cortas y potencialmente más accesibles.
«Hemos demostrado que una sola experiencia con DMT, que dura solo unos veinticinco minutos, puede ser segura, bien tolerada y asociada con mejoras significativas en la depresión que parecen persistir más allá del estado psicodélico agudo», ha declarado Erritzoe en la revista New Scientist—. Lo prometedor es lo comparables que parecen estas primeras señales con los resultados observados en ensayos con psicodélicos de acción más prolongada, como la psilocibina».
Terapia asistida con psicodélicos: el papel del apoyo psicológico
En el ensayo, el tratamiento no consistió solo en la administración de la sustancia. Los participantes recibieron sesiones de preparación psicológica antes de la infusión y las sesiones de integración posteriores, en las que podían reflexionar sobre la experiencia y su significado personal.
Durante la administración del compuesto alucinógeno, los voluntarios se encontraban en una sala diseñada para generar un entorno seguro y tranquilo, con dos terapeutas presentes.
Este componente psicoterapéutico se considera esencial en las terapias asistidas con psicodélicos y puede contribuir de manera significativa a los resultados.
Seguridad y efectos secundarios de la DMT
Erritzoe y Barba subrayan que la DMT fue bien tolerado por los participantes. La mayoría de los efectos adversos fueron leves o moderados y se resolvieron durante la misma sesión. Entre los más frecuentes se registraron molestias en el lugar de la infusión, náuseas y episodios transitorios de ansiedad.
No se produjeron eventos adversos graves ni se observaron aumentos preocupantes en ideación suicida. Los exámenes médicos y las pruebas cardiacas no detectaron anomalías clínicamente significativas.
Estos resultados se suman a un creciente cuerpo de evidencia sobre el potencial terapéutico de los psicodélicos en trastornos del estado de ánimo. En los últimos años, la psilocibina —el compuesto activo de ciertos hongos alucinógenos— ha mostrado efectos antidepresivos moderados o grandes en ensayos clínicos controlados. En comparación con los antidepresivos convencionales, cuyos efectos suelen ser más modestos y tardan semanas en manifestarse, los psicodélicos parecen actuar con mayor rapidez y, en algunos casos, con mayor intensidad.
Cómo actúan los psicodélicos en el cerebro
El mecanismo exacto por el que la DMT y otros psicodélicos podrían aliviar la depresión sigue siendo objeto de investigación. Se ha propuesto que estas sustancias favorecen la neuroplasticidad, o sea, la capacidad del cerebro para reorganizar sus conexiones, y producen cambios temporales en la actividad de redes cerebrales asociadas al pensamiento rígido y a la rumiación.
También se ha observado que la intensidad de las experiencias subjetivas, especialmente aquellas descritas como místicas o de disolución del ego, se correlaciona con la magnitud de la mejoría clínica.
Limitaciones del estudio y próximos pasos
Sin embargo, los propios investigadores advierten de que el entusiasmo debe moderarse. El ensayo clínico incluyó a un número reducido de participantes y la muestra no era especialmente diversa desde el punto de vista étnico o social, lo que limita la generalización de los resultados.
Además, los participantes con antecedentes de intentos graves de suicidio o ciertos trastornos psiquiátricos fueron excluidos por razones de seguridad, por lo que aún no se sabe cómo responderían estos grupos al tratamiento.
Otro desafío metodológico es el propio efecto subjetivo de la DMT. Debido a la intensidad de la experiencia psicodélica, es difícil mantener el anonimato sobre quién recibe la sustancia activa y quién el placebo, lo que podría influir en las expectativas de los participantes. Aunque el estudio se diseñó como doble ciego en su primera fase, los autores reconocen que la naturaleza del compuesto puede comprometer parcialmente ese enmascaramiento.
Un posible cambio de paradigma en salud mental
Pese a estas limitaciones, el trabajo refuerza la idea de que los psicodélicos podrían abrir una nueva vía terapéutica en psiquiatría. Los investigadores sostienen que el DMT, por su duración breve y su perfil de seguridad, podría convertirse en una opción práctica y escalable dentro de tratamientos supervisados.
Pero Erritzoe, Barba y sus colegas insisten en que aún se necesitan ensayos más amplios y comparaciones directas con tratamientos estándar antes de que pueda considerarse una alternativa clínica establecida.
Por otro lado, los investigadores sostienen que los buenos resultados cosechados podrían orientar el desarrollo clínico de nuevas formulaciones basadas en la DMT. Entre ellas, se encuentra la HLP004, una versión modificada de la molécula que la compañía Helus Pharma está evaluando como tratamiento para la ansiedad.
👉 Al mismo tiempo, un compuesto relacionado, el 5-MeO-DMT, avanza en fases más avanzadas de investigación contra la depresión. Empresas como Atai Beckley, con sede en Nueva York, han obtenido resultados preliminares prometedores en depresión resistente, lo que podría acelerar el desarrollo de estos fármacos y acercar su posible aprobación en Estados Unidos.
En un momento en que la depresión sigue siendo una de las principales causas de discapacidad en el mundo, la posibilidad de aliviar sus síntomas de forma rápida y duradera con una sola intervención farmacológica resulta especialmente llamativa. El DMT, una sustancia durante décadas asociada al ámbito experimental o ritual, comienza a perfilarse como un posible aliado terapéutico.
La ciencia, cauta pero cada vez más interesada, explora ahora si estas experiencias breves y extraordinarias pueden traducirse en cambios profundos y sostenidos en la salud mental.▪️(17-febrero-2026)
Fuente: Erritzoe, D., Barba, T., Benway, T. et al. A short-acting psychedelic intervention for major depressive disorder: a phase IIa randomized placebo-controlled trial. Nature Medicine (2026). DOI: https://doi.org/10.1038/s41591-025-04154-z

